lunes, 27 de octubre de 2008

Camino

Como seguidor desde "El sedcleto de la tlompeta", de Javier Fesser, y de todas sus obras grandes y pequeñas anteriores y posteriores, no pude desaprovechar la oportunidad de ver su última película, "Camino". Que se anunciaba como un aparente cambio en el estilo del cineasta.

Mi conclusión es que no ha cambiado nada. Tiene un estilo personal que solo puede ofrecer alguien con un caracter fuerte y sensible al mismo tiempo.

Solo varían las dosis de los ingredientes. Sigue contando con sus toques comédicos, fantasía y graves reveses en otros contextos.

Que Fesser haya girado a temas serios no es cierto. No ha girado porque no ha dejado de contar historias serias. Y su historia no es un drama sino más bien un melodrama.

El corto "La Sorpresa" trataba un tema bastante serio hace siete años en un ya clásico festival de Internet.



La Sorpresa - Javier Fesser


Camino es una niña a la que todo se le tuerce pero no pierde la "fé". Inspirada en hechos reales pero no calcada. Del mismo modo "Mar Adentro", de Alejandro Amenabar, se tomaba licencias con el número de personajes y nadie protestó tan alto por aquellas licencias de la ficción.

Ante todo es una película que cuenta verdades como puños. Y eso es más o menos lo que dice Fesser cuando afirma que "es una ficción donde no hay nada inventado".

Los que hemos tenido la suerte (o desgracia) de librarnos de catequesis, comuniones, y servicios militares, quizás no entendamos completamente el doble sentido de la historia que está ante todo magistralmente escrita en un guión bordado perfectamente.

Y no me cabe la menor duda de que mucha gente forjada en la "Fe Ciega" aun entenderá menos los dobles sentidos de la ficción. Que es, por encima de todas las cosas, interpretativa: Cada espectador es un mundo.

En principio tiene un aire a "El exorcista" sobre todo cuando la música sube y las pesadillas invaden a la protagonista; coincidiendo también en el film con que la protagonista es una niña, hay curas y se muestran intervenciones quirúrgicas muy explícitas.

Pero sobre todo es un melodrama sobre gente corriente, sobre anhelos e imposiciones. Y finalmente es una lección de vida para todos.

Haré un mini-Spoiler para explicar lo de la "lección de vida":
La niña tiene una enfermedad terrible que la hace sufrir muchísismo y una señora mayor lo compara con su operación de juanetes.

Y es que a veces le damos una importancia excesiva a menudencias.

El impacto de la historia está en la entereza que demostraba la niña ante su situación. Y que cuando te estás muriendo tienes derecho a soltar unos cuantos "improperios" sin que unos curas o fanáticos-religiosos te digan como tienes que portarte.

En ningún momento me parece que la película se esté metiendo con personas reales. Solo se ponen en evidencia actitudes reales. Y además se celebra la fuerza que da el amor.
FIN

3 comentarios:

  1. Hola Megapeútico, te felicito por tu blog. Hay un aspecto de esta película que no has tocado y es lo que ha hecho Fesser con la familia de Alexia.

    Fesser sigue punto por punto -ciudades, paisajes, contextos, diálogos aunque vueltos del revés-la historia de esa chica, pero deformada a su modo.

    He leido en el blog de Javier Morán -nada sospechoso de ser partidario de la familia de Alexia-que en «Camino», aparte del "inspirada en hechos reales", existe una segunda invocación a los hechos reales: la dedicatoria final introducida por Fesser. «A la memoria de Alexia González-Barros, fallecida en Pamplona en 1985, y, actualmente, en proceso de beatificación». Mal asunto -escribe Moran-: esta apelación rebasa la convención del «basada en hechos reales». Obliga a saber quién era Alexia, cuya familia maldice el momento en el que Fesser introdujo tal dedicatoria. Si alguien escribe un libro sobre cómo superar la propia corrupción política, y se lo dedica al senador fulano, fallecido, ¿qué han de pensar sus deudos? ¿Con qué derecho, se pregunta la familia de Alexia, le dedica Fesser la película a su hija difunta? ¿Es una declaración de afecto, de un director admirado por la persona en la que se «basa» el personaje que ha creado? ¿Es una ironía final, algo así como decir «todo esto que han visto ustedes ha acabado, en la realidad, en un proceso de santidad»?

    Eso mismo me pregunto yo. Si es una ficción: ¿por qué se la dedica a ella? ¿Para provocar polémica y ganar en publicidad?

    Porque decía al principio que todo era realidad; y luego que todo era una hipótesis de Alexia? ¿Alexia pensaba realmente que su madre era una fanática, tal como la pinta? ¿Alexia detestaba las mismas cosas que Fesser detesta (la religión, el opus, etc.)?

    ¿No es un sarcasmo dedicarsela a ella?

    En las ultimas semanas está inundando los foros con sus comunicados desde una poderosa agencia de comunicación.

    Y salvo una o dos personas y yo, no he visto a nadie que hable de esto en los foros.

    ¿Por qué? Imáginaos que hacen eso con vuestra madre, con vuestro padre y con vuestra hermana.

    ¿Es que de este asunto no se puede hablar? Perdona por la extensión, pero me parece que hay cierto miedo a hablar claramente de este asunto.

    ResponderEliminar
  2. Ya se ve que, después del fracaso en taquilla (la 7ª película de la semana pasada, y eso que no había muchas más), a Fesser le interesa crear polémica antes del fin de semana.

    Cometí el error de ir a ver Camino, lo cual sólo me hizo pasar un mal rato con una película larga, lenta y sangrienta. Estoy de acuerdo con los críticos: el tema se aborda lentamente y la película resulta como una patada en el estómago. Tuve que irme al cabo de dos horas de película… y todavía le quedaba lo peor, según me han contado.

    La película ya está en la red para descargar. Os recomiendo que os la bajéis y gastéis ese dinero en unas buenas copas, en lugar de pasar un mal rato en el cine.

    ResponderEliminar
  3. Hay muchas cosas que tal vez no haya sabido abordar bien Javier Fesser o su equipo de producción.

    Creo que cuánto más se defienda más credibilidad da a los ataques; y realmente no tiene esa necesidad si se sigue su carrera.

    Puede que los familiares de Alexia necesitasen una explicación previa al estreno.

    Pero me parece que perdieron la exclusividad de su memoria cuando se publicó en varios libros y otros medios la historia en que está inspirada la película.

    A mí, personalmente, dedicarle la película me parece lo menos que puede hacer por su fuente de inspiración.

    Creo que la película ha salido más perjudicada que beneficiada por hacerlo. (Y yo que pensaba que ya nadie se quedaba a ver los créditos!)

    No conozco en detalle por qué se ha quejado nadie. Aunque las pocas cartas de allegados de Alexia que he leído rara vez se salen de un tono de protesta formal.

    Supongo que lo que se oye por los medios es ruido de polemistas profesionales(y aficionados). Que en efecto dan publicidad; buena o mala, pero publicidad.

    Solo con que uno diga que es mala ya habrá 1000 que pensarán que será buena por quién lo ha dicho.

    Aquí hay un enlace donde el propio Fesser responde preguntas de toda índole recibidas a lo largo de una semana y contestadas el pasado viernes:
    Chat con Javier Fesser en Notodo

    Cuando yo vi la dedicatoria no pensé nada negativo. No me pareció ningún truco comercial. Aunque puede que sí haya "funcionado".

    Solo descubrí tras informarme más que a diferencia de la película, que transcurre en 2001, la niña real hoy tendría unos 37 años.

    La web de la fundación alexiagb.org está creada el 7 de junio de 2002.
    Antes de esas fechas no se encontraba nada acerca del tema en la web y hoy se pueden encontrar más de 100 páginas con su nombre completo.

    Quien más "publicidad" ha recibido es precisamente su caso para la beatificación. Y puede que haya mucha gente de su entorno agradecida por tanta atención.

    Lo que está claro es que los hechos narrados en la película pueden compararse plano por plano con la realidad y desmentirse, o corroborarse, fácilmente; como se está haciendo.

    Aunque todavía no he oído a nadie decir que Alexia en realidad odiaba a los ratones y nunca los liberaría de su trampa.

    Tomarse una dramatización cinematográfica al pie de la letra es como tomarse el corán, la cábala o la biblia totalmente en serio.

    Hay más crítica al "Opus Dei" en declaraciones públicas de Fesser que en la película; que me pareció demasiado objetiva. Y solo fruto de la causa-efecto de la vida real:

    -Un director recibe educación en una escuela religiosa o en unos tiempos muy "católicos" y hoy hace una película sobre la religiosidad.-


    El hecho de que tenga los detractores que tiene le da más credibilidad que si no los tuviera.

    La película de Amenabar estaba integramente dedicada a la "vida" de Ramón Sampedro, donde ni se cambió el nombre al personaje; también narra como antes de suicidarse Ramón se metía con la actitud de curas que estaban contra la eutanasia. Y hubo algo de polémica pero no se cebaron con el director.

    Al anónim@: Si no te gusta la película para qué perder el tiempo viéndola en una pantalla de ordenador?

    Quédate en el bar haciendo algo de provecho. Que los camareros tienen que vivir de algo. jeje.

    Llegar a 7º puesto en la taquilla una sola semana me parece un sueño.

    Solo uno puede llegar a ser número uno. Pero ojala logre estar en 8º puesto en la clasificación nacional con algo mío algún día.

    Al menos alguien ve tu trabajo y eso ya es una recompensa muy grande.

    ResponderEliminar

Comentarios de humanos, bienvenidos.