sábado, 29 de noviembre de 2008

Cyborgs

En cuántas novelas y películas de ficción habremos visto cosas fabricadas para ayudarnos que se vuelven un problema.

En la novela de Philip K. Dick que inspiró "Blade Runner" la mujer del protagonista detestaba que el "modulador" de emociones jugase con su mente animando, como un despertador biónico, por la mañana o relajando a la hora de dormir; u ofreciendo la posibilidad de sentir deseos más complejos.

En la película de Cronenberg, ExistenZ, los participantes de un congreso de videojuegos se integraban íntimamente con el sistema controlando el juego con el pensamiento y recibiendo la información directamente en el organismo.

Recientemente han aparecido un par varios artículos científicos sobre implantes cerebrales que se están aplicando con éxito en la vida real.

Estos casos creo que en lugar de recibir apoyo por parte de los sistemas sanitarios del mundo, debido a la mitología de la ciencia ficción van a ser mirados con recelo por los más escépticos y con temor por los menos informados.

Los implantes permiten interpretar órdenes para mecanismos de habla o motricidad utilizando únicamente el pensamiento.

No es nada nuevo ni se requieren operaciones quirúrgicas para un uso doméstico de este tipo de tecnología.

Hace décadas que se experimenta con ello. Y siempre de forma de interpretación de datos propios, de dentro a fuera.

La tecnología no sirve para controlar al "cyborg" externamente. Ni conozco casos de implantes que permitan introducir pensamientos externos en el cerebro.

Aunque, llegado el caso, podría ser un método humanitario de re-educación de criminales o enfermos mentales para su reinserción en la sociedad.

En una película de Spielberg/Kubrik este sistema acabaría volviéndose contra los que lo implementaron y tendría que ser desmantelado.

Pero ¿qué problema habría realmente? Todos, salvo algún "monje nudista" radical, somos Cyborgs.

Somos cyborgs con algún aparato de comunicación inalámbrico unido casi permanentemente a nuestro cuerpo. Algunos llevan dispositivos de mejora de la visión y audición; Huesos hechos de titanio; O extremidades completamente artificiales. Sistemas de control del ritmo cardiaco; Dentados artificiales para masticar mejor.

Y no hay ningún impedimento técnico para disponer también de ojos nuevos, narices, pulmones y otros órganos artificiales extra que no se les ocurrieron ni a los del "diseño inteligente"; por ejemplo para protegerse del frío o el calor más eficientemente; Obtener energía de fuentes alternativas (-un enchufe, por favor?-); o para hacer trabajos que requieran mayor concentración mental o esfuerzo físico prolongado.

Me encanta ser un cyborg y espero tener una buena oferta de ampliaciones para integrar a mi cuerpo. Pero discretos.

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