lunes, 23 de enero de 2012

La maldición del archivo adjunto

Siempre te pilla desprevenido. Estás tranquilo en el mundo creyendo que tenemos una vida armoniosa en un planeta ideal cuando de pronto suena un aviso. -Tienes correo nuevo.

Crispa bastante que te manden un email a tu cuenta personal de correo cuando es una circular mandada a 7 destinatarios ocultos y 227 no ocultos, porque tu "amigo" y otros lo copiaron varias veces sin importarles un pepinillo la privacidad y seguridad de los sistemas electrónicos de sus amigos que algunos, tal vez por temor a perder confianza o amistad, se tragarán echarles la bronca. -Total! Otro más que no tiene Educación en Netiquette.

Si dices algo, los temerarios-imprudentes se excusan diciendo: -Pensé que te iba a gustar- Y tu respondes en su cara o, simplemente, piensas: -Y una mie**a!

No os perdáis los artículos de Spi sobre las cadenas de mensajes.

Pero al margen de la falta de respeto al tiempo disponible por los demás y la amenaza a la seguridad ante ataques de virus, phising y spam ante una exposición masiva de tu cuenta de correo hay algo peor, que es un crimen contra el casi obsoleto protocolo de Correo Electrónico y el espacio menguante de los ordenadores de todos aquellos por los que pasa un correo electrónico. Mandar un correo electrónico con un archivo adjunto medianamente grande es muy mala idea.

Existe una alternativa, literalmente, millones de veces mejor que enviar un archivo adjunto en un email.

Si el archivo que vas a enviar no es original y procede de otro amigo que te lo ha enviado, y probablemente (aunque te cueste creerlo) de otro y otro que se lo envió a ella o a él. Es 99,99% probable que ese archivo esté disponible ya en la Web. La inmensa telaraña mundial existe desde hace años y es lo que ha dado fama a Internet y es unos 30 años más moderna que el protocolo de Correo Electrónico.


  • De modo que el truco consiste en buscar el nombre del fichero a enviar, tal cual, en un buscador como Google, Yahoo o Bing. Da igual si el archivo adjunto tiene extensión .ppt, .pps, .wmv, o .doc. Si lo buscamos encontraremos cientos o incluso miles de páginas web que lo contienen. Sólo habrá que escoger la que más confianza nos dé o lo tenga mejor presentado (con menos distracciones y publicidad posible).

    Después de encontrarlo copiamos el enlace de la página (URL) que incluye el archivo que queremos compartir. Y reemplazamos el archivo adjunto al correo que ibamos a enviar por el enlace que apenas ocupa unos bytes contra los millones de bytes que puede ocupar un archivo adjunto en un correo. Y, por supuesto, empleando el campo CCO si se va a enviar a más de una persona.

    El destinatario podrá descargarse el archivo voluntariamente e incluso visualizarlo en el navegador sin descargarlo, ni llenar innecesariamente su disco duro con más archivos si no lo considera tan importante como tú. Y además podrá compartirlo con más personas a través de redes sociales de forma cómoda.

    Y perdiendo sólo 30 segundos de nuestro tiempo, los demás no tendrán que perder ningún segundo de más, para decidir si lo que envías les interesa o no y volverlo a difundir.
Si el archivo a enviar al amigo es orignal y nadie más lo tiene también es posible ahorrarse el mal trago que supone, no tan sólo recibir un archivo sin haber dado permiso previo, sino enviar algo que puede que cueste mucho tiempo enviar (aumentado un 33% por el armado del archivo adjunto en un caduco correo electrónico) que puede superar límites que muchos sistemas intermedios imponen a los Correos Electrónicos.
  • Si el archivo no está en la web la alternativa es muy sencilla también. Subirlo a un sistema que permita compartirlo mediante un enlace Web. Cualquier alojamiento de archivos, fotos (Flickr, Twitpic, yFrog), vídeos (YouTube, Vimeo), etc, vale.

    Por ejemplo con Dropbox y la aplicación DND2Share en Cairo-Dock (Linux) es muy sencillo obtener un enlace simplemente arrastrando el icono o nombre del archivo a compartir y soltándolo sobre el icono del "Drag And Drop to Share". Automáticamente se envía al área pública de nuestra carpeta virtual (según se haya configurado DND2Share) y se copia en el "clipboard" el texto con el enlace para compartirlo inmediatamente. Es un gesto muy simple y solo cuesta lo que tarde en subirse el archivo a Dropbox.

Si vamos a mandar un archivo pequeño no es necesario "complicarse" y podemos aprovechar la función de archivos adjuntos del correo electrónico. Aunque el metodo de subirlo a "la nube" sigue siendo igual de válido y práctico. Considero un archivo pequeño aquel que no pase de 100 KB. De 100 KB en adelante ya empieza a ser grande.

Con una conexión medianamente malilla de Banda Ancha, 100 KB se descargan en un segundo. Que puede aumentar hasta segundo y medio cuando esos 100 KB se envían como adjunto de un correo. Multiplica ese tiempo por 10 y por cada Megabyte que ocupe un archivo para darte cuenta del tiempo que cualquier internauta que disponga de alguna dirección de correo concreta en su listín puede hacer perder.

Y, en el caso del que envía, las velocidades de subida suelen ser más lentas que las de bajada y debe perder más tiempo que usando otros métodos; aunque el daño es mayúsculo para los demás cuando el envío se hace a una larga lista de destinatarios, abarrotando infinidad de sitios intermedios y los proveedores de cada internauta.

Ahora mucha gente dispone de banda ancha. Pero no hay que olvidar que hace 10 años, el ADSL era un lujo para la mayoría de personas. Y aún sigue siéndolo porque los precios no han bajado, pero es un medio que se ha popularizado por razones varias. Y porque la gente no puede seguir viviendo en la prehistoria, confiando en que nadie descuelgue el teléfono mientras sube una foto al facebook para que no se corte la conexión.)

Mejor aún, ya que disponemos de un enlace de lo que queremos compartir no tenemos porque hacer uso siquiera del correo electrónico (que solo debería usarse para asuntos importantes y correos personales. No spam, no publicidad, no cadenas.) y podemos emplear protocolos más modernos como mensajería instantánea (chat) o redes sociales o micro-blogs como Twitter para compartir lo que sea.

Todo este Internet es vuestro. Usarlo en paz. Excepto El Correo Electrónico. No intenteis adjuntaros a él. Evolucionar.

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