lunes, 22 de julio de 2013

Desvirtualizando a @karawapo

Hace 2 años, concrétamente el 24 de octubre de 2011, pasé por Fukuoka a mitad de mi primer y, por ahora, único viaje por Japón.

Me recomendaron tener algún contacto en el país aunque viajase solo y el que más estuvo pendiente durante los días que anduve por Japón y más me ayudó en momentos de duda fue Alejandro. Nunca podré mostrarle suficiente gratitud. B} Alias @karawapo en Twitter. Y que acaba de superar los 50.000 tweets y 5.000 seguidores. No sé a qué esperáis para seguirle también si os interesa Japón, el retro, MTG, o los chiptunes.

Para el día que fui a Fukuoka, Ale me recomendó visitar algunos lugares de las proximidades ya que él tenía la mañana ocupada; y yo tenía que irme pronto a dormir para darme un buen madrugón al día siguiente. Pero aprovechamos las pocas horas que disponíamos por la tarde para... bueno... hacer el friki.

Nos encontramos en Tenjin, el centro de Fukuoka, comimos rāmen y gyoza. Recuerdo que Ale se puso extra de ajo para prevenir que tenía algún vecino acatarrado.

Probé por primera vez a cantar en un KARAOKE de Fukuoka, en Japón, y, por supuesto, en japonés.
Sin saber, por entonces, más que los silabarios y apenas frases sueltas en japonés para salir de algún apuro.

Aunque no está grabada en el vídeo que presento a continuación, terminamos la sesión de Karaoke con el clásico de "Mazinger Z" original en 日本語.
También cayeron canciones como "Last Moment" (del videojuego de MaiHiME) que tengo en mi colección de canciones del juego DDR #Stepmania.

Ale, más curtido en JPop y JRock que yo, se puso también canciones, que luego he escuchado parodiadas en Lucky Star, de animes clásicos como "El puño de la estrella del norte".

Había dos karaoke juntos y Ale estuvo averiguando los precios con alguien que repartía folletos de uno de los dos. Y al final entramos en el otro, muy a nuestro pesar. Elegimos el más económico y con "buffet libre" de bebida.

Se reserva una habitación por tiempo limitado y te avisan 5 ó 10 minutos antes por teléfono para que vayas terminando.

El sistema tiene unos mandos inalámbricos que se manejan con una pantalla táctil y estilete. Ahí aparece un inmenso catálogo de canciones, generalmente en japonés. Y, mientras uno canta, el siguiente escoge lo que quiere cantar después.

Además otros controles permiten cambiar el tono y la velocidad. Y al terminar te dicen la calorías que se estima has quemado cantando la canción.

Después del karaoke fuimos a un "Taito GAME Station" donde vi las máquinas de bailar DDR más baratas de Japón. Pues, si no recuerdo mal, con 100 yenes podíamos jugar dos personas; Y no recuerdo ya si más de una partida de varias rondas. Pensaba que sería 100 yen por persona y al echar más monedas no sé la de partidas que terminamos jugando.

Era al menos la mitad de barato que lo visto una semana antes en Ikebukuro (Tokio); Que a su vez se supone era más barato que los salones de Akihabara (Tokio).

No lo hicimos mal, aunque Ale tenía miedo al principio por si nos descalificaban y perdíamos los créditos para jugar. Las canciones me parecieron bastante más fáciles de bailar que las que suelo jugar en casa. Incluso creo que vimos una versión "light" (no muy difícil) del endemoniado tema "Max 300". Pero nosotros eramos unos aficionados junto a los que estaban jugando al lado. Que le daban una caña impresionante. (no salen en el vídeo).

Después caminamos hacia el "Mandarake". Aprendí de Ale a ojear los lomos de los manga para localizar más rápidamente aquellos que te pueden interesar. Y con su ayuda me traje un buen taco de manga en japonés para comenzar mi colección. Aunque, 5 días después, tripliqué(al menos) la colección comprando más en los Mandarake de Nakano Broadway (Tokio) aplicando el método aprendido. Y preguntando, cuando todo falla. :)

En el Mandarake vimos por supuesto manga, pero también figuras como la nueva, por entonces, Mirai Suenaga de Figma y otras que estuvieron tentándonos de adquirir. También se me quedó clavado en la retina un respingón oshiri de Madoka Magica en la zona de dōjinshis. Ehem! No daré más detalles.

Y tras salir de un paraíso friki como el Mandarake. Cenamos de fast-food y nos despedimos hasta la próxima.

Yo me fui a dormir cerca de la estación del Shinkansen en Hakata. Hakata es como un barrio de Fukuoka donde está la estación de tren bala; Vendría a ser el equivalete a Atocha en Madrid. Fui a un hotel "cápsula" que no era del todo cápsula, si no más bien litera, o cabina. De hecho se llamaba "Cabin Hotel Hakata Ekimae". Por sólo 2500 yen la noche. (25€ al cambio de entonces. Ahora el euro vale un poco más, así que saldría más barato aún.)

Cometí el primer error de mi viaje entrando en un sitio que no se debe con los zapatos puestos. Había un cartelito en la entrada en el suelo pero como estaba en japonés.... ahem! Mea culpa, mea culpa.

-Shoes, Shoes!- Me decía el recepcionista. Solventado el asunto. Aseo y a dormir.

Aquí va el vídeo-resumen de aquel día. He agregado textos en japonés para que parezca más 「カッコイイ」 pero mi nivel todavía no está muy a la altura. Esperar algún que otro gazapo.


jueves, 4 de julio de 2013

A saco con los kanji

Prólogo:

Anki es un famoso programa que ayuda a memorizar cualquier materia con una técnica de repaso espaciado. Básicamente ayuda a memorizar cosas más deprisa que medios convencionales. Ya que se gana tiempo al repasar más a menudo sólo aquellas cosas que olvidas con más frecuencia, dejando para más tarde lo que olvidas menos.

La memoria funciona de tal forma que cuando aprendes algo empiezas a olvidarlo; pero si justo antes de olvidarlo del todo lo vuelves a repasar tarda más en olvidarse, y si antes de olvidarlo de nuevo lo repasas y vuelves a repasar con este sistema, como unas 10 veces, es muy probable que ya no lo olvides nunca.

Actualmente tras un curso de octubre a junio, con clases semanales casi particulares de japonés con el libro de texto みんなの日本語, estoy de "vacaciones" y toca repasar lo aprendido. Además tras varias "paradas técnicas" estoy siguiendo con constancia el libro del Dr. Heisig, Marc Bernabé y Verónica Calafell "Kanji para Recordar 1" donde se puede lograr perder el miedo a los kanji y se aprende a reconocerlos de forma imaginativa.

Desde mayo llevo un buen ritmo el aprendizaje de los temidos jōyō kanji, o letras chinas de uso general en japonés, incluyendo el suplemento. Cada día aprendo 10 nuevos kanji y los agrego(¿cómo? más abajo lo explico.) a mi mazo de repaso en Anki.

Hay 2 formas de usar Anki para aprender idiomas: Lo que llaman el modo "Reconocimiento" y el modo "Producción".

El Reconocimiento consiste en ver algo en el idioma que estás aprendiendo, tratar de adivinar la traducción a tu idioma y ver si has acertado en el reverso de la nota (carta o flashcard) que se genera con Anki.

Heisig recomienda la segunda forma de usar Anki, que quizás es más dura al comienzo pero doy fe de que es mucho mejor. Aunque combinar un poco ambas técnicas no puede hacer daño cuando ya has madurado bastante el repaso.

El modo Producción con "Kanji para recordar", consiste en adivinar como es el dibujo del kanji viendo primero la "palabra clave" en tu idioma. Ya que lo que se aprende con Kpr1 no son exactamente traducciones a tu idioma sino una interpretación del significado más común para un kanji (que puede tener varios significados) o incluso algo totalmente inventado, que no tenga que ver con su significado habitual, y que puede venir bien para recordarlo y asociarlo como componente en otros kanji. Al tiempo que aprendes a dibujarlo con tu propia mano en el orden correcto de los trazos lo que también te ayuda a recordarlo con otro tipo de memoria; que no sea un simple reconoce, repite, y repasa.

ANKI:

Con el tiempo he ido aprendiendo de las muchas ventajas que tiene Anki. Aunque aún habrá cosas que no controlo.

Su principal ventaja es que puedes usarlo en el smartphone, tablet, el ordenador en cualquier sitio con acceso a la web ankiweb. Y sincronizar tu progreso en los distintos dispositivos.

Poco a poco le he ido sacando bastante partido.

Lo ideal para aprender algo con Anki es hacerse uno mismo el mazo conforme va aprendiendo lo que sea. Aquí tenéis un vídeo tutorial básico que hice sobre cómo hacer y actualizar un mazo.



Para los Kanji se pueden encontrar mazos compartidos de muchos métodos diferentes. Incluyendo el de Kanji para Recordar. Pero, como ya he dicho, es mejor hacerse uno el mazo conforme va aprendiendo, en el caso de este es más importante porque con el método de Heisig deben aprenderse en cierto orden y Anki sólo debe usarse para repasar los aprendidos.

Los mazos que he encontrado en castellano no incluyen los 196 nuevos kanji que le faltan a KpR1 desde la reforma de los jōyō kanji de 2010.

Me lié la manta a la cabeza y los adapté con ayuda del proyecto diccionario Kanjidic2 que es un texto en forma de "base de datos" XML que incluye kanjis, traducciones en distintos idiomas, número de trazos y distintos códigos de indices incluyendo los Heisig.

También requerí algún mazo en inglés y los fui adaptando más o menos.

Encontré algún término cambiado que se había corregido en KpR como "castigar" por "reprimenda" así que los arreglé. Pero puede haber alguna incosistencia más respecto al libro y suplemento.

Aún así la última edición a la venta todavía tiene alguna errata y seguramente cambiará el índice respecto a la futura edición que incluya el suplemento.

Un problema que me encuentro a menudo es que algunos kanji de los recientemente aprobados han cambiado de forma y casi siempre usan el mismo código Unicode lo que hace que no se vean como deben verse.

Por ahora el tipo de letra que yo conozco que más se acerca a tener todos bien es una fuente ttf llamada "Hiragino Mincho Pro" (enlaces abajo).

Para repasar el orden de los trazos es muy importante disponer del tipo de letra KanjiStrokeOrder (abajo enlace).

Sin embargo para que funcione en el móvil (uso Android, con Ankidroid) el archivo debe introducirse en la aplicación de escritorio (Windows, Linux, Mac) en la carpeta del usuario en la raiz de la carpeta de archivos multimedia compartida conocida como "collection.media/" (~/Anki/Usuario/collection.media/_KanjiStrokeOrders.ttf en linux, o algo parecido)

Además, según la plataforma es posible que haya que poner un guión bajo delante y corregir la plantilla de las tarjetas para que haga referencia a esa fuente para mostrar los kanji. Tal que así, en el apartado Estilo de los "Tipos de Tarjeta":

@font-face {
font-family: MiKanjiStrokeOrders;
font-style: normal;
font-weight: normal;
src: url('_KanjiStrokeOrders.ttf') format('truetype');
}

.jp {
font-family: miKanjiStrokeOrders;
}


.mobile .jp {
font-family: miKanjiStrokeOrders;
}

.mac .jp {
font-family: KanjiStrokeOrders;
}

.win .jp {
font-family: KanjiStrokeOrders;
}

.linux .jp {
font-family: KanjiStrokeOrders;
}




De este modo al sincronizar el contenido multimedia en el móvil se puede ver el tipo de letra con la fuente mostrando el orden de los trazos. Aunque ojo con el wifi/3G porque lo font ocupa unos 18MB.

En ocasiones me ha fallado al principio no mostrándose el kanji con la nueva font en el móvil. Pero se soluciona dándole a editar una nota y al grabarla o cancelar se ven todas ya.

El problema con los kanji que han cambiado de forma tiene más difícil solución. Este por ejemplo ahora tiene un trazo más:


Sólo cabe esperar a ver si se actualiza en más sitios y el autor de la fuente KanjiStrokeOrders lo actualiza también.


Hasta hace bien poco además de Anki usaba la web Kanji Koohii, donde hay una nutrida comunidad de usuarios que siguen alguna de las versiones de Kanji para Recordar en español, inglés, alemán, italiano... y comparten historias imaginativas para ayudar a la mnemotecnia. Pero existe un plugin para Anki (escritorio, mac, win, linux) que te permite importar tu progreso de la web de Kanji Koohii y hacer lo mismo que haces en esa web en el Anki, simplificando un poco el proceso cuando usas varios mazos de aprendizaje.

Todo esto no tiene ningún sentido si no sigues el libro de KpR1 pues los índices Heisig no tienen nada que ver con el orden en que están estructurados los exámenes y frecuencia de uso de los kanji. Heisig propone aprenderlos todos sin excepción. Saltándose la tediosa labor de aprender su lectura y los compuestos en principio, pero sirviendo de magníficos cimientos para enfrentarse a ello después.

Los mazos que se encuentran por Anki incluyen los kanji de los libros Kanji para Recordar 1 y "Remember the Kanji 3". Que parece ser, este tercer libro no saldrá en España, puesto que con la técnica de KpR se pueden aprender los casi 1000 de RtK3 y los cerca de 47.000 más de los kanji japoneses no tan habituales. (Por si alguien se lo pregunta aún, el libro "Kanji para Recordar II" enseña las lecturas y los compuestos de los jōyō.)


Así pues, me programé una serie de scripts que sirven para consultar las tablas de kanji jōyō y la que tiene los añadidos en 2010 y los ordena como deberían ser estudiados en el orden que propone Heisig según el suplemento.

De modo que, cuando aprendo 10 kanji, le digo el número de índice Heisig que va primero y se generan 10 (o los que quiera) en un archivo .csv que importó fácil y rápidamente en el mazo que tengo para los kanji recien aprendidos. Y que llegará a tener 2199 kanji allá por noviembre, si nada se tuerce.

Además como a partir de cierta lección los kanji sólo se ven en su forma de imprenta y a veces me confunde respecto a la forma manuscrita, para dibujarlos bien creé otro script que genera el número de hojas de 10 kanji que le pida, para tener para varios días  (con la fuente KanjiStokeOrders). Aunque por ejemplo la última lección del libro, he visto por anticipado que es preferible no disponer de esa forma para que seas tú mismo quien averigüe la forma manuscrita.


Para consultas puntuales me creé tres scripts accesibles mediante un atajo de teclado como las teclas F6, F7 y Shift+F7. Que muestran el kanji (y lo copian al clipboard para pegarlo donde quiera; muy útil para mirar un diccionario o hacer búsquedas) al que le corresponde un índice Heisig. O lo contrario, con F7, meto un kanji y me dice el índice Heisig. Y más divertido aún, personalizado y complejo, el script que arranco cuando pulso Shift-F7 me pregunta el kanji y me dice cuándo me toca estudiarlo, su palabra clave, número de trazos y una cantidad extra de información útil.



Además del mazo "Kanji Koohii" y el de mis clases basadas en Minna no nihongo, tengo un tercer mazo donde metía los que olvidaba cuando usaba la web de Kanji Koohii, porque en esa web me resultaba problemático que llegasen a acumularse kanji para reaprenderlos y nunca pulsaba que me habían resultado "olvidados / mal 1" sino que evitaba poner que habían sido "fáciles 3 (o 4 en Anki)", dejando como poco en "bien 2".


Los demás mazos los he descargado de la sección Shared Decks de Anki y sólo les hago algo de caso si tengo mucho tiempo libre. (casi nunca) Están para probar.

La versión de escritorio es necesaria para hacer labores de sincronización, estadísticas, etc más fácil. Aunque sería posible actualizar mazos y añadir flashcards (notas) desde la app móvil. Pero siempre es más fácil de automatizar todo con la versión de ordenador.


Enlaces:

Si alguien quiere importarse el mazo de 2199 kanji aquí va en formato .csv, incluyendo los campos separados por tabulación: 'kanji', 'palabra clave', 'historia' (campo vacío para añadir una historia mnemotécnica), 'número de trazos', e 'índice heisig'.


Puede haber imprecisiones, y alguna modificación mía, por ejemplo en el kanji de índice Heisig 940A pone la vieja forma del kanji en la 'palabra clave', cuya nueva forma es un código unicode diferente; tal que así: 'artículos de papelería (viejo: 箋)'.


Pero como lo ideal es crearse el mazo poco a poco: Aquí va mi script para crear un archivo CSV personalizado (casi me quedo sin cenar por adaptarlo para la Web ;))


  • Tipo de letra con kanji de estilo manuscrito con indicación del orden de los trazos: KanjiStokeOrders (última versión conocida v3.000 - 9MB comprimida en zip)
  • Tipo de letra con kanji de imprenta bastante completa. He convertido la que encontré a formato TTF que la hace compatible con Libreoffice y otros programas: Hiragino-mincho-pro-w3

Y eso es todo. Espero que sea de utilidad.
Cualquier duda preguntar e iré aclarando.

lunes, 3 de junio de 2013

Centro de comunicaciones Freddyncalm

En mi rutina diaria está revisar menciones en Twitter, mirar el email, Facebook y echar algún vistazo al timeline de Twitter, otra vez, poco antes de volver a mirar si hay menciones por algún comentario o actualización de estado escrito.

Skype, Google Hangout, Whatsapp, Line, y otros protocolos de chat o mensajería instantánea son un medio secundario que sólo uso para comunicarme activamente cuando no parece haber otro modo de contactar con alguien concreto.

También uso este blog con una frecuencia directamente proporcional a mi estado de ánimo o tiempo disponible básicamente para comunicarme conmigo mismo y ver si consigo que algún escrito, rara vez meditado, llame la atención.

Desde que tengo un nuevo móvil capaz de usar la aplicación "racista", que margina móviles antiguos y plataformas fijas (como un PC normal), Instagram también lo uso para curiosear y compartir fotos que veo en un momento dado. Por lo general, retratadas y enviadas cuando se ven. Esa es la gracia de Instagram.

Google Plus también lo visito y lo empleo de vez en cuando para compartir páginas "masuneadas". Pero por mucho que le den aire estilo Twitter, Facebook o Pinterest, creo que si la gente lo visita es porque el enlace a Plus aparece en varios sitios de la enorme infraestructura de Google. La plataforma no parece despertar el mismo tipo de necesidad que redes sociales convencionales.

También tengo tumblr, lang-8, askfm, y tropocientos perfiles en sitios que ni me acuerdo. http://j.mp/soroalfredo

Pero eso no me hace estar más comunicado con la gente que cualquier otro. Al revés; Desde que el "boom" de Internet se disparó, a mediados de los 90' con la llegada de la WWW y la implantación de medios accesibles a la autopista de la información en España, he perdido el contacto con mucha gente con la que me comunicaba frecuentemente por medios electrónicos como BBS, y redes de mensajería de estilo Fidonet, Aminet, Amiganet, etc. Aunque en tantos años, algunos de los mejores contactos se pudieron recobrar gracias a proyectos de webs personales o a redes sociales "monstruo" como Facebook.

De todos modos, al haber tantas formas distintas de comunicarse a través de Internet, e inventarse decenas de formas nuevas cada día, ya no es posible concentrarse en un sitio para cada ocasión. Cada uno tenemos nuestra escala de valores y restamos importancia a protocolos o redes sociales que nos resultan extrañas o anodinas perdiendo, a veces, la oportunidad de recobrar un contacto perdido.

Si queréis encontrarme, mi sitio preferido por ahora sigue siendo Twitter.
En Twitter no hay normas estrictas. No hay que hablar demasiado. Puedes encontrar información relevante de cualquier lugar del mundo, a veces mejor que con Google. Y sobre todo interactúas como quien va por la calle de Nueva York recién llegado de un pueblo de Australia y habla con la gente, a lo Cocodrilo Dundee.
Conozco gente así (van a un cine de Madrid o Zaragoza y se ponen a hablar con desconocidos contándoles que son de Tudela y es la primera vez que van a ese cine y tal). :) Yo soy un poco más formal y menos "provinciano" en persona, pero en Twitter procuro relajarme un poco y divertirme.

- A ver... ¡Vaya! Dos horas sin ninguna mención nueva en Twitter. ¡Buah! ;)
@freddyncalm

sábado, 25 de mayo de 2013

Celebrando el Orgullo Friki

Lo que nos hace frikis es el nivel de entusiasmo que ponemos a nuestros hobbies y aficiones.

Mientras que algunas personas ven un partido de fútbol en la tele, leen un libro o escuchan música en casa; citando aficiones corrientes; otras son capaces de viajar miles de kilómetros a ver a su equipo jugar un partido en otro continente, ver un concierto en vivo rodeados de miles de personas o visitar cada librería que se ponga en su camino en busca de nuevos títulos de sus centenares de autores favoritos.

Si al nivel de entusiasmo de una afición añadimos el factor "hipsteria", en la que el aficionado abraza con mayor intensidad pasatiempos que no están en el mainstream habitual de la sociedad, tenemos el mayor exponente de friki orgulloso de serlo.

De modo que todo el mundo es friki. Siempre lo digo. Pero casi siempre se le da una connotación negativa cuando el friki no comulga con nuestras mismas aficiones y positiva cuando sí.

Es una palabra comodín y ya denostada por muchos frikis (con perdón) en favor de otras como "culturalmente disperso", gafotaku, o "individuo que da rienda suelta a sus gustos sin ninguna vergüenza ".

A mí me sigue gustando el término, igual que otaku (de occidente) es un friki apasionado por Japón y su cultura contemporánea.

Muy pocos pueden permitirse el lujo de trabajar en lo que les gusta. De hecho en España parece que cada vez son menos los que pueden permitirse el lujo de trabajar, a secas.

Pero realmente trabajar no es ningún lujo. Lujo es lo que te puedes permitir si te pagan bien por tus tareas. Y por lo general ese lujo que sueles permitirte son tus pasatiempos favoritos.

Cada vez se le dedica más tiempo a los hobbies y menos al trabajo. Porque vamos directos a una sociedad, no de pleno empleo sino, de pleno ocio.

Si hacer el friki se convierte en nuestra única razón de ser ¿qué sociedad cabe esperar?

Muchos temen que esto pueda pasar. Sin embargo sería enriquecedor que surgieran movimientos frikis permanentemente en todos los rincones del planeta. Y la gente diera rienda suelta a sus aficiones sin importar el qué dirán por hacer cosas diferentes. La gente más aburrida se animaría imitando aficiones que les llamasen la atención y aquellos que tenían ocupada la mayor parte de su tiempo serían más felices de disfrutar siempre que quisieran de hacer lo que les gusta.

sábado, 6 de abril de 2013

20 clases de japonés

Kinkakuji (Kyōto)
Ya llevo 30 horas de clases presenciales de japonés (hora y media por clase) casi particulares con un reducido "grupo" (no se puede llamar ni grupo) de iniciados al 日本語 (nihongo) con 日本人先生 (nihonjin-sensei).

Empezamos con el método de Minna no nihongo (2ª edición) y hemos alcanzado las 5 primeras lecciones del libro antes de las vacaciones del equinocio primaveral. Salvando que las primeras clases fueron para (re)aprender hiragana y katakana.

Procuro hacer más ejercicios por mi cuenta pero nunca me parece suficiente.

Tampoco noto un progreso muy grande en lo que respecta a conocimientos nuevos de gramática y sin embargo el esfuerzo está próximo a mis límites. (tres catarros/infecciones víricas/ lo atestiguan en este invierno)

Pero estoy aprendiendo las bases. Lo fundamental. Cosas que no se deben olvidar antes de empezar a andar "sin ruedas supletorias" y poder desenvolverse mejor con el idioma.


Y cada pequeño paso suele ser trascendental para entender nuevas expresiones del japonés.


Creo que tengo una ventaja clave y es que los kanji no me dan miedo. Pero aún estamos lejos de concentrarnos en ellos en las clases.

Shirakawa-go en otoño
He notado una ligera mejoría en mi velocidad de lectura y escritura de hiragana y katakana. Aunque sé que puedo mejorar mucho más.

También noto poder dar grandes pasos en el reconocimiento de números grandes (sin pasarse) en japonés.

Seguro que tuvo algo que ver que la semana que los aprendimos se me ocurrió hacer esta web de ejercicios con números.

Y parece que a la quinta versión va la vencida porque la Web quedó bastante bien y nadie ha encontrado ningún error de momento. Me gustaría añadirle algún anexo con explicaciones del método usado. Ya que algunos números se pueden decir de distintas formas y el programa sólo tiene en cuenta una.

Sabría contar hasta cientos de millones, incluso 999.999.999.999. Sé que billón (castellano) es 兆 (chō), pero no es momento de practicar eso ahora. Je, je.

Lo que me falta es inmersión. Inmersión casi absoluta. Ver tele en japonés. Periódicos en japonés. Revistas en japonés. Letreros en japonés. Y hablar con japoneses. Pero por ahora, eso lo veo un poco difícil, si no es en inglés o castellano. O chapurrear unas pocas frases. Dejando al margen de que no estoy viviendo en Japón, TODAVÍA.

La paradoja también me la encuentro al no practicar suficiente castellano. No soy un negado en lengua castellana pero tampoco soy un devoto estudioso. Por lo que, a veces, debo consultar algunos diccionarios de gramática de español; para recordar cosas que estudié décadas atrás.

Cuando prosigamos las clases, me parece que van a ser cada vez más complejas y ya he pasado por bastante. Pero no pienso amedrentarme. Tengo las herramientas y estoy colmado de paciencia. がんばります!

Si alguien quiere aprender por su cuenta aquí puede encontrar muchos cursos, ejercicios, diccionarios y materiales muy completos disponibles en la Red que voy recopilando para estas labores, si alguien conoce alguna más que lo diga おねがいします! ^_^

Recursos para estudiar y practicar japonés