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martes, 2 de junio de 2015

El lenguaje es ambiguo. 40 insultos que no deberían serlo.

Si no tuvieramos el lenguaje, la única manera de quejarse que tendría la gente sería con lloros, gruñidos y acciones violentas.
En ocasiones, parece que las palabras se utilicen sólo para quejarse.

No estoy seguro si existe ya algún estudio etimológico así pero estoy convencido de que muchas palabras usadas actualmente para calificar movimientos políticos, religiosos u orientaciones sexuales nacieron por parte de opositores que los señalados terminaron por aceptar de buen grado.

Del mismo modo la palabra "friki", sajonismo de freak (bicho raro, o fenómeno de feria), hoy día es motivo de orgullo. Sobre esto, ya he escrito en el blog en años anteriores. Especialmente para el "Nexo TLQM" hace 5 años, "Día TLQM del Orgullo Otaku". Y otro año después, ¿Por qué Orgullo Friki?.

Pero ahora pretendo extrapolar esas ideas a otras palabras calificativas que se emplean con mucha alegría sin preocuparnos de su verdadero significado y origen.

Y sin preocuparnos tampoco de lo que piensan los demás que significan.

Constantemente somos testigos de como lo que para unos es ofensivo para otros no lo es.

Aunque hace muchas décadas en el mundo moderno, la vida de casi todo el mundo, de cualquier país, es similar en hábitos y formas de subsistencia gobierne quien gobierne su país, hay quién se empeña en hacer ver a los demás e incluso creerlo ellos mismos que existen izquierdas y derechas, como ideología política.

Seguramente los de un "color" inventaron el término para calificar a los del otro, como algo insultante. Y los otros, y sus creativas subdivisiones, hicieron lo propio con los demás. Ponerles un mote para llamarlos por una palabra que los califica como defectuosos, malos, tarados.

Con el tiempo unos y otros se acostumbraron y sintieron cómodos con el término y decidieron prolongar su uso para distinguirse de los demás.

En las religiones pasa algo parecido. Hoy día hay muchos ateos orgullosos. Pero todavía hay quién ve como algo malo un estado natural del ser. Y se les señala como proscritos. Eludo esa etiqueta para definirme ya que esconde un origen acusador e insultante.

Lo mismo puede pasar con los LGBT. Y me da la nariz que la abreviatura "hetero" tampoco la inventó alguien heterosexual.

Emplear calificativos para señalar diferencias con respecto a tí o tu "tribu" es tan infántil como llamar cuatro-ojos a alguien que lleva gafas. O calvorota a un individuo que carece de pelo en la cabeza.

Pero se sigue haciendo. Se insulta con palabras que quizás para otros no son insultantes. Que en el fondo esconden tanta intensidad ofensiva como la palabra "guitarra" (Espero que no tenga mala connotación en ningún ámbito. jeje.)

La lista siguiente es una elucubración sin pensarla demasiado, con fines contestatarios y humorísticos.

Ni me parecen insultos todos los términos ni me dejan de parecerlos algunos. Es algo muy, muy subjetivo. Que es de lo que estoy hablando.

Hagánselo mirar los que usan peyorativamente términos como:

"chinao" hacia el que le gusta Japón.

"sóviets" a quienes pretenden devolver el poder a la ciudadanía.

"liberal" a quien vive en un estado público pero sólo quiere pagar lo privado.

"perroflauta" a quienes salen a la calle a pedir dignidad.

"fanboy" o "fangirl" a quienes demuestran gran admiración por una figura pública o grupo.

"facha" a quién no es comunista.

"comunista" a quién no es de derechas.

Lo de las izquierdas ya es un laberinto porque se han definido izquierdas de muchos tipos. Y en el fondo todos sabemos que los extremos se tocan.

"cabeza cuadrada" a quién sabe de ordenadores o equipos de lógica informática.

"empollón" al que saca buenas notas por estudiar lo que debe.

"veleta" a quien ofrece su apoyo incondicional un día a uno y otro día a otro.

"populista" a quien logra el aplauso fácil aunque no lo pretenda.

"cotilla" a quien se interesa por la gente. (jajaja)

"hermitaño" a quien no se interesa por la gente.

"pajillero" a quien se le ve sano y fuerte.

"promiscuo" a quien ofrece amor de sobra.

"calienta braguetas" a quien se viste pero no se desviste.

"asexual" a quien tiene otros asuntos en mente.

"cardo borriquero" a quien tiene belleza escondida.

"cara vinagre" a quien no acostumbra a reir.

"viva la virgen" a quien procura aprovechar su vida.

"pirata" a quien se hace una copia privada financiada por el canon de Naniano que aún está vigente via impuestos directos aunque lo quitaron de los soportes con canon indirecto.

"gamer" a quien no hace más que jugar al LOL, al CoD, o al WoW.

"Bobo solemne" a quien no hace la política que quiere el opositor.

"Mata elefantes" a quien se va a Botswana a cazar elefantes.

"Patriota de hojalata" a quien acude a "coñazos" de desfiles militares.

"esquizofrénico" a quien está como una chota.

"arrimaparedes" a quien le da por hacer kabe-don a diestro y siniestro.

"mormón" al que viene a darte un aburrido sermón.

"agnóstico" a quien no se moja y pasa de defender a unos u otros.

"ateo" a quien nació sin conocer dioses y morirá igual.

"creyente" a alguien que nació cerca de Crevillente.

"cristiano" a los que se envía para alimentar a los leones.

"musulmán" a quien no come cerdo, no bebe, ni fuma, salvo cuando se va a otro país.

"judío" a quien sólo piensa en dinero.

"polaco" idem.

"soriano" idem.

"catalán" idem.

"racista" a quien ordena tanto objetos como personas.

"multiracial" a quien defiende relaciones intergalácticas.

"opusero" a seguidores de grupo heavy de los 80s' que beatifican niñas moribundas.

Y, me gustaría seguir, pero con 40 palabrotas ya es suficiente por hoy.

jueves, 13 de septiembre de 2012

Tendencias suicidas de la vida moderna

10 formas horribles de morir

No tomarse esto demasiado en serio. Es sólo un monólogo basado en la realidad con trasfondo humorístico. (¡Qué triste es que tenga que explicar esto en mi blog! pero hay fujoshi y estudiantes de odontología que se lo toman en serio. ;))


  • Muerte por Espera Eterna
Este tipo de muerte es una de las más peligrosas ya que llega lentamente sin darse cuenta. Sucede cuando una persona "poco puntual" cita a la víctima en un lugar y no aparece a la hora acordada. O bien cuando se emplea una aplicación de ordenador o dispositivo electrónico que se toma su tiempo para realizar operaciones y hace esperar al usuario más de lo que cabía imaginar para concluir.

Los afectados son personas colmadas de paciencia capaces de esperar hasta el día del juicio final para ver si termina la espera.

Para evitar este tipo de muerte conviene aprovechar el don de la paciencia para interrogar a la persona con la que se ha citado y su entorno de allegados y conocidos en lo que respecta a si son puntuales o no. Si es el caso se recomienda no citarse nunca con el sujeto o poner un límite de 2 minutos de demora para casos especiales. Aunque las personas normales dan 10 ó 15 minutos de margen. Si la persona aparece al minuto 3 y no encuentra al susodicho aprenderá a ser más puntual.

En el caso de que la espera sea provocada por un objeto en vez de una persona, también debemos tener paciencia y leer manual de instrucciones y toda la información posible relacionada con el funcionamiento del aparato o aplicación para saber de antemano la duración de los procesos y como solventar cualquier fallo que surja en sistemas complejos.

Si no somos pacientes para estudiar personas o sistemas, no hay riesgo de Muerte por Espera Eterna. No esperaremos más de la cuenta e interrumpiremos sin pensar cualquier demora de forma tajante.

  • Muerte por Sopa de la Abuela
Este tipo de muerte sucede cuando se confía la seguridad alimentaria a personas de avanzada edad o que nunca aprendieron a cocinar en condiciones más alla de lo infrahumano. También son causantes de esta horrible muerte madres sobreprotectoras que consideran que su hijo debe ingerir diariamente el equivalente a varias veces el peso de la criatura. O colman la despensa únicamente de un único ingrediente como "maná", remedio de todos los males desabasteciéndo el lugar del resto de alimentos básicos.

En ocasiones la persona que cocina confunde un compuesto venenoso con una especia indispensable que emplea como si fuera salsa para cubrir lo cocinado por completo en vez de echar una pizca de sabor y aroma, como dictan los cánones para cocinar con especias, y algo que podría haberse saldado con unos simples retorcijones o un lavado de estómago se vuelve letal.

Para evitar este tipo de muerte conviene encargarse uno mismo tanto de hacer la compra de ingredientes y alimentos apropiados para nuestra constitución, como de prepararlos y cocinarlos; O acudir a establecimientos especializados, restaurantes, bocaterías, etc.

  • Muerte por Vestimenta Estranguladora
La MVE es un mal endémico en la sociedad actual y sucede por culpa de ropa que viene de fábrica con unas dimensiones muy ajustadas aun en tallas denominadas "supergrandes" y el problema se agrava al introducir las prendas en la secadora tras su lavado y centrifugado.

Los fabricantes de ropa actuales, sobre todo de ropa interior, no tienen en cuenta las diferentes tallas de las personas, especialmente en adultos. Y hacen creer que unos calcetines elásticos con una abertura de cuatro centímetros de diámetro valen para cualquier persona con diez o más centímetros de diámetro en los talones produciendo una compresión brutal en venas de los piés, dificultando o impidiendo la circulación sanguínea. Lo mismo se aplica a la cintura elástica de prendas como calzones que comprimen la zona del diafragma y dificultan o impiden la correcta respiración del afectado.

Evitar este tipo de muerte es complicado si no logras un sastre para hacer la ropa a medida y un cuidado exquisito observando las normas apropiadas de lavado y conservación de las prendas de vestir.

  • Muerte por Impaciencia
Este tipo de muerte es una variante de la MEE del mismo tipo pero en el nivel opuesto. Por lo general las personas impacientes son las que hacen esperar más tiempo a los demás porque no se aplican el refran "Vísteme despacio que tengo prisa" y por llegar antes a los sitios terminan llegando más tarde o fracasando definitivamente en el intento matándose sin querer (con el agravante de que por su culpa pueden provocar otra Muerte por Espera Eterna).

Este tipo de muerte sucede cuando por nervios o inquietud no se presta la debida atención a la seguridad personal. Y por ejemplo se mete la mano sin mirar en un cajón lleno de clavos oxidados buscando otra cosa, o en un lugar lleno de animales potencialmente letales, como cocodrilos, o un nido de víboras.

Las víctimas de este tipo de muerte cuando se ven en situación de esperar para llegar a un destino, o encontrarse con una persona, o la conclusión de una tarea, no tienen paciencia y recurren a formas irresponsables de sobrellevar la espera u omiten realizar sus necesidades básicas mientras realizan una tarea que requiere mucho tiempo concluir no prestando atención a su alrededor y los peligros que se derivan de un estado de ansiedad que ciega su mente.

En estos casos, siempre se debe evitar el consumo de alcohol y otras drogas que alteran la percepción del afectado. Y se debe pensar al menos dos veces cada acto a realizar para evaluar la situación y comprender las consecuencias antes de que sea demasiado tarde.

  • Muerte por Zapping
Este tipo de muerte ocurre cuando en casa ajena, o en un lugar donde no se tiene autoridad sobre el mando de la televisión, la victima es bombardeada con imágenes que alguien cambia continuamente sin visos de que vaya a terminar de cambiar de canal jamás, ni dar tiempo si quiera a ver que están poniendo en cada canal.

La televisión en sí misma es un elemento peligrosísimo, especialmente si se sintoniza canales como Telecinco o Intereconomía. Y en manos irresponsables puede volverse aún más volátil e impredecible. Aparte de casos de epilepsia y vértigo causado por sucesión rápida de imágenes y sonidos aleatorios, el zapping convulsivo por parte de algún cazurro que pulsa botones sin ninguna mesura produce en las víctimas estados de locura y multiple personalidad pudiendo alcanzar grados de psicopatía poniendo en peligro su propia integridad y la de los que le rodean. Especialmente si se alterna entre un documental de La 2 y un Reality Show de Discovery Max o la MTV.

La única solución es abandonar el salón donde se encuentre un televisor encendido sobre el que no se tenga control lo antes posible, o tratar de convencer al dueño del mando a distancia para que se abone a Crunchyroll o Funimation, o un canal similar de anime japonés que calme su espíritu inquieto.


  • Muerte por Código Máquina
Este tipo de muerte es una extraña afección que afecta a quien se empeña en aprender lenguaje máquina de un procesador. Sucede al tratar de leer un libro sobre código máquina intentando comprender todo lo que se explica desde el primer párrafo al último de cada página.

Las víctimas son aquellas que no se aplican el refrán "La curiosidad mató al gato" y no dejan que sean los ingenieros los que corran el riesgo en su lugar.

No existe cura para este mal. Si alguien empieza a leer uno de estos libros morirá irremediablemente. Puede que antes de 7 días. E incluso antes de 6 minutos y 40 segundos sin necesidad de escribir tu propio nombre en un Death Note ni de tener un espejo para tener la propia cara de la víctima en mente.

  • Muerte por Charla Intrascendente
Este tipo de muerte es muy traicionera y casi cualquier persona del mundo es susceptible a ser afectado por ella. Sucede cuando la víctima se queda sola con otra persona que tiene obsesión por hablar de un tema concreto y la víctima para no pecar de desconsideración no sólo permite hablar sin parar a su interlocutor sino que incluso le da coba para que siga hablando más de un tema, quedando bien aunque no le interesa lo más mínimo el asunto.

Los causantes pueden ser seguidores de series de televisión como The Wire o Fringe. Así como fanboys o fangirls de cualquier ideología bien sea deportes, productos de Apple, creencias religiosas, ecologistas o políticas.

Para evitar la MCI se debe recibir entrenamiento especial para aplacar cualquier Charla Intrascendente al menor atisbo de presencia. No existen de momento academias para ello pero lecciones de "patada voladora" con Chuck Norris y de "Zas!, en toa la boca" con Peter Griffin pueden ayudarnos para reaccionar a tiempo correctamente.

Si se quiere quedar bien bastará con decir a tiempo -No me lo cuentes. Quiero descubrirlo por mí mismo.

  • Muerte por Envidia Insana
Este tipo de muerte sucede cuando la víctima, demostrando que el hombre procede del mono, intenta imitar lo que ve a su alrededor aunque no tenga nada que ver consigo mismo y sus circunstancias. Así pues la víctima propicia de MEI se hace un tatuaje y piercing en la lengua a domicilio en condiciones anti-higiénicas con un curso por fascículos encontrados en un mercadillo de un pueblo perdido en la zona rural más profunda del país después de ver que la vecina del 4ºB del portal de al lado hizo exactamente lo mismo.

Otro ejemplo del tipo de víctima a la que afecta la Muerte por Envidia Insana es la persona que gasta todo dinero que cae en sus manos en mercancias sin valor únicamente porque las venden en ediciones limitadas y sólo la van a poseer en el mundo un millar, quinientas, cien personas o menos. A menor número mayor serán las ganas del sujeto por adquirir la posesión. Pero esto no se aplica con mercancias realmente valiosas que son únicas y se venden en subastas importantes. Ya que este tipo de víctima dejará de desear el objeto si nadie más tiene otro igual.

La afección es extraña pero sucede continuamente debido al innato impulso de imitar o contraimitar de la especie. La solución pasa por que la víctima logre ayuda externa con ejemplos más prácticos que imitar como llevarlo a una convención de proctólogía o apuntarse a un cursillo de encaje de bolillos.


  • Muerte por Estupidez Atolondrada
El MEA es un tipo de muerte que afecta a las víctimas de todos los casos anteriores. Ya que cualquier muerte ridícula se debe a la propia estupidez al ignorar las medidas apropiadas para tener cuidado con lo que sucede o puede suceder alrededor.

Se debe actuar de una determinada manera para evitar la MEA. Aparte de no hacer cosas estupidas, hay que realizar también actuaciones inteligentes para mantenerse con vida.

Para combatir la ignorancia lo más apropiado es leer. Aunque se debe tener cuidado para no acabar como Don Quijote buscando utópicas Dulcineas y atacando molinos de viento por creer cualquier cosa sin demostrarse de forma empírica cualquier convicción adquirida.


Panico A Una Muerte Ridicula by Def Con Dos on Grooveshark

sábado, 31 de diciembre de 2011

Materializar

Materialise by Yuki Kajiura on Grooveshark


A parte de ser una de las mejores canciones de Yuki Kajiura, y "grito de guerra" de las chicas "mágicas" de Mai-Otome, materializar es una virtud que poca gente se propone lograr en todo momento.


El fracaso, no ya en lograr una meta sino siquiera en intentar alcanzarla, es el factor común de gente que no cree en sí mismos y en todo lo que pueden obtener a poco que lo intenten.


Por lo general nos dedicamos a materializar deseos ajenos constantemente. En el trabajo remunerado es normal. Pero no en otras facetas de la vida. No podemos dejarnos amedrentar por la gente que pide favores para que les resuelvas sus problemas y el malo seas tú si no lo haces.


Si eres un buenazo, como yo (a veces), el cabreo monumental siempre acaba en algún lugar entre la vesícula biliar y este blog, en vez de escarmentar al mal amigo.


No sería fantástico que todo el mundo tuviera el lema -Lo que quiero lo consigo (por mis propios medios, se entiende)-.


Si la gente no se procura lo que necesita por sí mismos debería haber un intercambio equivalente que nos resarciera para que cada cual pudiera lograr sus propias metas. No sé. Un tiempo equivalente de esclavitud. Dinero. Una paella y disfrazarse de pollo (referencia a El amigo informático).


Éste es (creo) el tercer post del mes en el que hablo de problemas porque, aunque es un mes en el que no he resuelto muchos de mis propios asuntos, me han pedido ayuda en tantas otras cosas que al final lo he reflejado de algún modo en el blog.


Pero no siempre se puede lograr lo que se quiere. Faltaría más.
Hay una norma que rige la anarquía que dice eso de -Tu libertad termina donde empieza la de los demás-. Es por esa razón que las tradiciones, costumbres o normas impuestas a la sociedad de distintas regiones, o el planeta entero, en ocasiones resultan absurdas o tiránicas.


Summer Wars - 2009
El hecho de reunirse con seres "queridos" para tomar la úlima cena del año juntos siempre, es una sana costumbre social. Aunque quizás no tan sana en lo que a habitos alimenticios se refiere. Y ni que decir tiene que la norma de la libertad ajena queda coartada al obligar a ir a una hora y día concreto a una larga reunión con exceso de parientes con los que no se puede charlar tranquilamente porque cada uno desea materializar algo diferente: 


-Atiborrar a sus congéneres de las mejores viandas compradas y cocinadas para que se sientan agasajados y repitan al año próximo sin rechistar (porque es la tradición); Ver el programa de la TV; Salir de cotillón escabuyéndose cuando los demás parientes estén desprevenidos; jugar con la consola; leer la novela; escuchar música; chatear con los amigos; acabar la contabilidad a tiempo para fin de año; irse a dormir a las diez.


En fin. Todos tenemos prioridades, sueños o planes que queremos llevar a cabo pero siempre hay una maldita fiesta popular o un insidioso aprovechado que hará que lo postergues lo más posible, a no ser que aprendas a decir. -Hoy no, lo siento-.

sábado, 10 de diciembre de 2011

Deadline

Cuando tienes un límite de tiempo es más difícil distraerse.

El tiempo echa un pulso al mundo mintras gira y gira sin que nadie pueda evitarlo. Algunos lo intentan parar. Seguro que sí. Pero todos somos como hormigas luchando contra las cataratas de Iguazú. El flujo del tiempo sigue su curso y no espera a nadie.

No importa que morir no esté en tus prioridades. Cuando te llegue la hora te llegará. Ay! Amigo! Y no sabes cuánto lo siento. Pero -el tiempo no espera a nadie-.

Cuando te pasas dos días procrastinando involuntariamente todo lo que llevas procrastinando voluntariamente durante semanas o tal vez años te das cuenta de que en realidad todo es cuestión de un punto de vista, un estado mental, o tener unas metas y prioridades bien definidas.

Tienen que ser unas metas realistas. Porque no es suficiente con proponerse llegar a la Luna si no hay antes unos pasos intermedios más sencillos. Y fáciles de abordar para una sola persona o grupo.

No tengo casi experiencia en trabajar con muchas personas. Casi siempre he trabajado solo y los trabajos en equipo en ocasiones me resultan algo estresantes. Aunque por lo general suelo disfrutarlos como el que más y suelo ser de gran ayuda cuando he colaborado en algún trabajo ajeno.

También he tenido gente a mi cargo. Pero me pesa mucho la responsabilidad. No sé ser jefe. No puedo asumir un fracaso propio, como para enfrentarme a uno colectivo.

Cuando trabajas junto a alguien tienes un modelo a seguir; y los estudios sociológicos mantienen que hacerlo así incrementa la productividad de tareas rutinarias. Tiene su lógica pues de otro modo te duermes en los laureles, y no hay nadie ahí para decirtelo. No te das cuenta del tiempo que malgastas en cosas sin importancia, y si nadie te vigila el "qué dirán" ni se te pasa por la cabeza para cumplir con tu trabajo en el plazo pactado.

El tiempo es un genocida que todo el mundo respeta queriendo o sin querer. Al tiempo le da igual lo que hagas con lo que dispones. Cuando se acabé se acabó.

Deadline. Plazo límite. Curioso nombre le han puesto.

domingo, 4 de diciembre de 2011

Maestro

Un maestro es una persona que sirve de ejemplo, enseña y propone retos a superar.

Un buen maestro es consciente de las limitaciones de su alumno. Fija tus metas un peldaño más arriba dándote opción de superarte a tí mismo.

Podemos elegir a nuestros amigos, al médico de la seguridad social (a veces), y hasta el tendero que nos vende la comida. Pero no podemos elegir a padres, de los que tanto copiaremos (o contra-imitaremos), y casi nunca a nuestros profesores.

En el caso de los profesores de la escuela a menudo se escucha eso de -me tiene manía-. Cuando lo que en realidad suele pasar es todo lo contrario.

Por muy buen maestro que tengas, si no te cae bien, por cualquier razón, no aprendes nada de lo que intenta enseñarte.

No existe una pastilla de fuerza de voluntad que el maestro pueda administrar al alumno para que éste decida prestarle atención y seguir sus instrucciones para aprender la lección.

Si alguien es desconfiado, agresivo, apático o inocente/ignorante no me da confianza para tratarlo con el respeto que merece un profesor.

Puedo tener amigos con alguna de esas características muy marcadas en su personalidad pero nunca me enseñarán nada por mucho que sepan de cosas que ignoro y me gustaría aprender.

Y eso, sabiendo que hay muchas cosas de la vida que también me producen desconfianza, enfado, indiferencia o de las que no sé absolutamente nada.

Es un defecto contradictorio que me lleva a pensar en el personaje de Sheldon de la serie Big Bang. Y bromear con que soy especial y estoy a un paso de alzarme en la escala evolutiva. Así que tengo manía a lo que se parece a mí, con los mismos defectos, para superarme y evolucionar todo lo posible.


En el fondo hay poca diferencia entre un amigo y un maestro. Ambos intentan ayudarte y van conociendo tus carencias y virtudes.

Si el grado de experiencia es similar, aunque sea sobre temas distintos, y hay un nivel similar de conocimientos que ambos están dispuestos a compartir, yo diría que estamos ante amigos. Si sólo una figura aprende de la otra, hablamos de una relación de maestro - alumno. Aunque el maestro también puede aprender al mismo tiempo que muestra el camino al alumno.

Los maestros que más me han motivado han tenido cualidades opuestas a los defectos que he mencionado. Por lo general han sido capaces de sorprender continuamente. Son enérgicos. Sinceros. Sabios. Divertidos. -Oh cielos! Alguien con todas esas características podría enseñarme física cuántica, diez idiomas, poesía y a tocar el violín en una tarde. :)

El mejor maestro del mundo es quien mejor te comprende y sólo hay una persona que puede saber lo que estás pensando en cada momento. El maestro "Tú mismo".

Muchas cosas que me han sido útiles en la vida, las he aprendido en plan autodidacta. Es una forma de aprender que supone más esfuerzo y motivación del necesario, e implica más riesgo a equivocarse y tener una formación algo incompleta.

Evaluarse uno mismo y notar los progresos estimula más el ánimo. O, cuando no has tenido tiempo o ganas de aprender lo suficiente, no hay otra persona para echarte en cara que no has progresado, ahorrándote esa vergüenza. Y permitiéndote aprender a tu ritmo, sin ingerencias ajenas.

En los tiempos que corren el conocimiento es poder. No ser capaz de aprender algo por uno mismo, ni leer e interpretar un manual de instrucciones supone una apatía o falta de motivación que ni el Maestro Yoda podría corregir.

Que la Fuerza de voluntad te acompañe.

sábado, 3 de diciembre de 2011

Madurar

Museo Ghibli
Se dice que alguien "se ha hecho mayor" cuando cumple cierta edad y empieza a depender menos de los demás.

Aunque uno no cambia de mentalidad de la noche a la mañana. Siempre hay factores que obligan a comportarse de una determinada manera, en según qué situación.

¿Madurar es hacerse más blando y dócil, o eso es lo que nos dicen las personas que nos rodean (mayores, pareja, amigos) para que hagamos más fácil sus propias vidas?

Desde luego, cuando vemos alguien que es todo lo contrario, frío y agresivo, lo asociamos inmediatamente a un extremo alejado de la madurez. Probablemente se debe a un sentimiento amargo acumulado tras tragar muchos "marrones" en su vida, o a la incertidumbre de los que están por venir, y se ha pasado de maduro. Se ha puesto "pocho" o podrido, y huele a rancio. Algo que desgraciadamente se nota en muchas personas mayores. (Y no tan mayores)

Tengo la impresión de que los mayores de cincuenta años no deberían desempeñar ciertas tareas de responsabilidad social porque muchos de ellos (o tal vez sólo unos pocos, que parecen la mayoría desde mi punto de vista) se comportan como críos bobos.

Supongo que realmente no es un tema de edad sino más bien del entorno en que cada cuál se desenvuelve.

Las películas de los estudios Ghibli, en especial de Hayao Miyazaki, suelen tener este tema presente en el núcleo de su argumento. No el de ir más alla de la madurez, que suele traer consigo excesivas dosis de nostalgia. Sino el mismo hecho de madurar.

Por lo general nos cuentan historias de niñas que aceptan responsabilidades, al principio a lo loco, sin pensar en las consecuencias. Pero en el camino aprenden a aceptar sus limitaciones y a meditar sus decisiones para que no afecten negativamente al futuro de sus vidas y las de los demás.



Antes de cumplir los 15 años yo ya vivía solo en un hostal de Barcelona. Administraba mi cuenta corriente y tenía tarjeta de débito para gastos durante mis estudios de imagen, sonido, inglés, fotografía y cinematografía.


En esa época, el banco admitía clientes de esa edad, aunque otros bancos no tenían en su política esa posibilidad para ofrecer una tarjeta. Al dejar Barcelona, poco antes de las olimpiadas de 1992 y cumplir los 18, mi banco se había fusionado con otro y al renovar la tarjeta tuvieron que esperar a que cumpliera 18 para darme la nueva tarjeta por la nueva polítca. Sin embargo, esas normas sobreprotectoras que a mí sólo me afectaron unas semanas, probablemente pusieron límites artificiales a otras personas que quizás se sentían capaces de vivir fuera de casa y administrar sus recursos.


Si se inventara un dispositivo que midiera el nivel de "madurez" de las personas antes de permitirles probar el alcohol, fumar, o jugar a juegos de azar, seguramente nadie podría cometer semejantes imprudencias. Y viviríamos, por supuesto, en un mundo más justo, pacífico y equitativo.

Sin embargo te exigen "madurez" basada simplemente en la edad para poder tomar ciertas decisiones como votar a un político que probablemente está hueco y pasado de vueltas.



Por la cuenta Twitter de Mariano Rajoy, tras ganar con mayoría absoluta las Elecciones Generales, respondió de forma despectiva a un chaval de 15 años que quería saber un detalle sobre la política que iba a seguir en su legislatura. Respondió que no le iba a contestar. Así de incongruente fue. Rajoy, o su representante en la Red, se molestó en tuitear para decir que no le iba a contestar. Para eso, mejor se calla, señor "Naniano". ¡Vaya madurez que enarbola!


Parece que las tópicas palabras que dio en su discurso del balcón de los "saltinbanquis" de Génova sobre que iba a gobernar para todos, los que le votaron y los que no, quedaron olvidadas en su propia chochez. Obviando también que ese chaval será mayor de edad antes de terminar la nueva legislatura.


Portavoces de Naniano han hablado de respeto y protección del menor en la Red. Pero al haber contestado se están contradiciendo ellos mismos, pues logró más repercusión mediática para el tuitero, al ser uno de los pocos tuits que se dignó a contestar en esos días de transición de un gobierno a otro.


Parece que es progresista, que sabe decir palabras como "Google" y "Twitter", hasta que gana las elecciones y ya no le conviene la "Política 2.0"; La única que realmente se acerca al espíritu de lo democrático.


Tal vez, si fuera posible, debería haber un "madurómetro" y un "ranciómetro" en Moncloa, también. Para que haya una sucesión responsable.


Cualquier intento de medir el funcionamiento de nuestra mente son pruebas poco consistentes y útiles, varios años antes de cumplir los 14 con algún test de inteligencia, o similar, ya obtuve resultados que me indicaban que mi edad mental era de 14 años. -¡Qué avanzado!- Pensaban quienes me conocían de niño. Aunque bastantes años después, incluso bien pasada la mayoría de edad con derecho a voto, tests del estilo seguían diciéndo que mi "edad mental" estaba en unos 14 años.


Mediciones de este tipo las tienen también juegos como Brain Training. Donde me he encontrado límites opuestos que al principio te dicen que estás oxidado y torpe, llegando a una "edad mental" de 90 años o similar, y conforme mejoras tus habilidades van reduciendo esa edad.


A los políticos no les interesa que votemos de forma racional. Sino movidos simplemente por emociones vacías y carentes de sentido práctico.


Las emociones se condicionan, se moldean a lo largo de la vida, haciendo que un sin fin de tonterías nos diviertan o nos enfaden, provoquen sentimientos de satisfacción e insatisfacción, nos convierten en autómatas del consumo, y un día nos damos cuenta de que despilfarramos nuestro tiempo de vida, pero no hacemos nada ante el sin fin de condicionamientos programados desde entornos sociales, familia, sectas, mafias y grupos organizados de creación de normas, como la Academia de la Lengua, ecologistas, lobbys de presión, medios de prensa, radio, TV y demás magufos. Y también la Red de redes con blogs poco meditados como este mismo. Guiado en gran medida por emociones, las mías, de un "señor" con espíritu joven al que hace mucho que llaman así los más jóvenes. Al que algunos toman más en serio de lo que deberían.



Los límites de edad son por lo general una imposición para que nuestras mentes libres de prejuicios, llenas de vitalidad y sueños hayan tenido tiempo de imitar actitudes ajenas que se consideran responsables y en definitiva nos conviertan en otras personas que nada tenían que ver con lo que eramos. Carentes del punto que distingue a niños de adultos. Ser distinguibles unos de otros. 


Madurar es hacerse igual que los demás.

lunes, 17 de enero de 2011

Los muros de cristal

¿Has visto alguna vez a un mimo haciéndo el gesto de pegarse contra un cristal que no puede franquear?

A veces soy más consciente de esas limitaciones que todos nos imponemos por alguna razón difícil de explicar o definir.

Un psicólogo podría explicar que muchas decisiones, o indecisiones, las tomamos como un modo de auto protección. Se podría decir también que las convicciones (tema que ya traté en noviembre pasado) son un modo de preservar nuestra auto-estima.

Cualquiera que nos hable desde el lado opuesto a nuestro "muro de cristal" puede producirnos algún tipo de reacción que sin la cabeza fría se puede volver envidia, ira, o desprecio. Aunque lo que más satisfacción da en estos casos es la indiferencia.

Pero el muro de cristal al que me refiero va más allá que las simples convicciones o el grado de empatía con los demás. Aunque eso también es un hueso duro de roer para muchos que no ven su propio muro, de lo que se aprovechan muchos individuos para obtener réditos políticos o sectáreos para lograr sus propias metas y rara vez con fines altruístas.

La sociedad es cada vez más solidaria con los demás. Comparte. Intenta llevarse bien. (intenta)

Pero creo que muchas veces debemos ser un poco egoístas en el sentido filosófico del término, sin llegar a extremos del egoísmo asocial (como los que se autodenominaban Liberales en política) o el egocentrismo, donde nada más que uno mismo tiene importancia.

Se debe procurar un equilibrio entre interés ajeno e interés propio. Es una de mis mayores obsesiones desde hace décadas.

Siempre he estado a favor de dar y recibir a partes iguales. Más que nada porque es un modo justo de beneficiarse mutuamente. Y porque por lo general siempre soy yo el que cede muchas veces a cambio de uno o de ningún favor. Y eso me crea nuevos "muros de cristal".

Pero tan malo es dar más de lo que te dan como recibirlo. En esto alabo el carácter japonés aplicado a su habitual norma de compromiso, Giri, aunque creo que puede ser demasiado estricto y sobre todo complicado de valorar.

Debemos pensar más en nosotros mismos para ser capaces de ver y sortear los distintos muros de cristal que nos impiden progresar no por culpa de otros sino por nuestro propio modo de pensar.

Listaré alguno de estos muros auto-impuestos que a veces son difíciles de franquear.

Hábitos: Todos somos como el perro de Pavlov. Tras pasar gran parte de nuestra vida reaccionando del mismo modo a estímulos externos es dificil cambiar nuestro comportamiento aunque la razón nos dicte que hay que hacer un esfuerzo para corregirlo. Si somos capaces de saltarnos una vez el muro mientras pensamos que ese muro invisible más que un muro es un tobogan al paraíso todo lo que nos producía inquietud puede convertirse incluso en un placer.

Pereza: La imposibilidad de ver más allá del tiempo presente suele impedirnos actuar sino es a cambio de un premio o contra un castigo inmediato. El único modo de combatirla es con buenos hábitos. De nuevo podemos recurrir al perro de Pavlov para autocondicionarnos modos de actuar imaginando nuevas y variadas recompensas de bajo coste pero de gran valor que aumentarán nuestra satisfacción por los actos realizados hasta que ya no nos suponga tanto esfuerzo realizar lo que nos daba pereza.

Ignorancia: La falta de conocimiento crea muchos de nuestros miedos que impiden progresar en muchas facetas. Sin embargo hay mucha gente que triunfa en cosas que nos gustaría realizar y no lo logran por tener más dinero o más fuerza física sino gracias a sus conocimientos. Y dado que estamos en la era de la información hoy día es más fácil acceder a ellos sin si quiera pagar por unas clases particulares. No obstante debemos tener objetivos claros y definidos al tiempo que puede ayudar conocer especialistas de cada campo a estudiar y asumir que es imposible saberlo todo sobre todo.

Idolatría: Algunas sectas religiosas son contradictorias a la hora de indicar que no se debe adorar la imagen de otras personas, vírgenes, santos y entidades "superiores" al tiempo que crean una colección de amuletos y figuritas para adorar y depositar nuestra fé y esperanzas en terceros en lugar de nosotros mismos. Si nos valoramos al mismo nivel que aquellos que nos inspiran podemos llegar a entablar comunicación directa para aprender mutuamente, nunca como medio de adoración.

jueves, 1 de octubre de 2009

¿Qué ves aquí?

"Tekkon kinkreet" es la historia de Blanco y Negro: Dos niños huérfanos que viven en un conflictivo barrio conocido como "Treasure city".

Esta película fue llevada al cine en 2006 por el director estadounidense Michael Arias auspiciado por los estudios japoneses de animación "Studio 4ºC" con la ayuda de todas las productoras de la industria de animación japonesa y parte de sus semejantes asiáticas.


También tuvo ayuda del creador del manga original, Taiyô Matsumoto. Y, entre otras envolturas, su música  magistral fue aportada por los británicos "Plaid" sumidos en la estricta forma de trabajar japonesa, que no deja mucho margen al error ni la pereza.

Reciéntemente he visto el fantástico documental, incluido con la película, que narra en unos 43 minutos el detallado diario de 300 días, siguiendo al director minuto a minuto, desde el momento de inicio de la producción con plazos ajustados, pasando por la combinación de técnicas de animación, personajes y escenarios, hasta la aplicación de efectos sonoros, edición, re-edición y el estreno final.

En casi todos esos meses se ve a un director debutante, que ya participó en el equipo técnico de grandes superproducciones de Hollywood, muy humilde ante sus compañeros y con un carácter algo melancólico. Aparece como una persona sensible a la que realmente le "tocó" una historia como ésta y que pasó diez años soñando con llevarla al cine.

Las primeras veces que ví Tekkonkinkreet, quizás no supe ver qué es lo que estaba contando la historia. Pero sí notaba que me gustaba un montón.

Es una historia de contrastes: Yakuzas y Policías, Aliens y Nativos, Indiferencia y Preocupación, Día y Noche, Destrucción y Construcción, Blanco y Negro.

Es la vida en la "cárcel de cemento"; La ciudad mutante que cambia constantemente.

Pero lo que parece que quería resaltar su director por encima de todo es que las cosas no son ni blancas, ni negras; Que dependen de cómo se miran.
Y que una vez has recorrido el camino adecuado puedes verlo TODO.


Cuando recibimos "un palo" en la vida, podemos verlo como una afrenta y empecinarnos con la venganza o el auto-compadecimiento; O verlo como una oportunidad de ser mejores, evitar repetir otra situación similar en el futuro y aunque volviese a suceder no darle más importancia de la que tiene. Siendo sobre todo felices. Para lo cual no hace falta nada más que desear serlo. Solo si quieres.

Se feliz, se feliz.

viernes, 3 de julio de 2009

Quién eres? ¿Qué quieres?

"¿Quién eres?" es la pregunta más antigua desde el origen del universo en la ficción de J. Michael Straczinsky, Babylon 5.

Es lo que pregunta el ser más antiguo al recién llegado.

Lo que preguntan los Vorlon constantemente sin esperar una respuesta inmediata. Porque antes es necesario re-educarnos para hablar su críptico lenguaje.

No puedes responder a la ligera que eres Bonifacio Dominguez, porque tu nombre no es lo que eres. Tu nombre es solo una forma de llamarte puesta por tus progenitores o heredado del nombre de algún otro, o de algún lugar.

Tampoco esclarece nada decir que eres Operario de mantenimiento de una empresa. Porque lo que haces tampoco define al individuo. La profesión es un hecho casual que no explica ni si quiera por qué se ha escogido la profesión.

La persona no nace sino que se hace. Se forja como una escultura de barro. O esa es la idea de los ancestros que quieren protegernos y moldearnos a su antojo. Sin embargo el caos previene que acabemos siendo todos exactamente iguales. Y se produce una evolución, un cambio o revolución.

Porque en lo que más pensamos no es en quiénes somos sino en qué es lo que queremos.

Ahí es dónde entra en juego el papel del cambio, que en Babylon 5 lo encarnaban las, aparentemente malas, Sombras; Aunque todos los personajes de la serie hacían cosas que según la perspectiva podían ser buenas o terribles.


"¿Qué quieres?". Las ancestrales "mamás" del universo querían saber lo que sus hijos más aventajados querían. Pero tampoco es una pregunta que pueda responderse a la ligera.


Cualquier respuesta puede esconder siempre un factor de egoismo e inmadurez. No importa que desees la paz en el mundo, riqueza para todos o simplemente ser feliz. Cualquier deseo tiene consecuencias directas en el futuro, y todo deseo que logres cumplir conlleva multitud de factores que escapan al ferreo control de lo que te define.

Eres lo que quieres ser.

viernes, 26 de junio de 2009

Punto muerto

El plazo se acaba. Da igual que lo veas venir, cuando se acaba el tiempo ya no hay marcha atrás. El tiempo se pasó y hay que seguir mirando adelante.

Hay un plazo límite para todo.

Un tiempo máximo que puedes tener alimentos en la sartén, una hora límite para ir a hacer un trámite en una oficina abierta al público, una fecha tope para presentarte a un concurso... y todo en el mundo tiene una fecha de caducidad.

En el cine casi la primera premisa que se nos presenta es un tiempo límite. -Falta una hora para que explote la bomba-. (¿Por qué dan tanto tiempo los malos? Claro que si saben que el artificiero fuera uno o una que todos conocemos... quizás ese plazo es harto ajustado. :))

Pero hay ocasiones, en la vida real, donde el tiempo no significa nada. Los plazos y los tiempos que pensábamos que eran inamovibles de pronto desaparecen o chocan frontalmente con el ritmo o percepción del tiempo de terceras personas.

Sabemos que subir en el ascensor desde el piso bajo al 13, nos va a costar unos minutos. Pero si un día el ascensor se detiene a medio camino, casualmente el sistema de averías del ascensor también se ha roto, y pese a vivir en un bloque con más de ochenta apartamentos resulta que nadie está ahí para avisar, y tu móvil no tiene cobertura dentro del ascensor, lo que pensabas iban a ser dos minutos se convierten en tres horas atrapado hasta que llegan los técnicos, o los bomberos.

O si por accidente se borra la bonita creación en la que llevabas tres meses trabajando con el ordenador...

Todo el tiempo invertido desaparece de tu vida al instante. Puede que te quede el aprendizaje o la práctica, pero por lo general el desánimo invade a aquel que pierde algo a lo que ha dedicado parte de su tiempo.

Porque nuestro tiempo es parte de nuestra vida. Y nunca más regresa.

Perder tiempo es como perder objetos.
En Japón se piensa que robar posesiones es como quitar parte del alma de las personas porque son tanto propiedad de las personas como las personas de éstas.

No debe ser casualidad que se les llamen "posesiones".
Nuestras propiedades nos poseen. O reflejamos parte de nuestra persona en los objetos que portamos. (Huy! Esto suena un poco Full Metal Alchemist. Será que es anime japonés. ;))

No estoy diciendo que podamos hacer telekinesis con una armadura de metal que nos hayan regalado, pero sí que la propiedad privada es realmente importante para la estabilidad emocional.

Desde que somos pequeños deseamos tener lo mismo que tienen los demás. Con esas cosas nos crece el ego y la moral. Y en caso de perderlo lloramos o pataleamos como un bebé al que le quitan el chupete.

De nuevo por tierras orientales, los budistas tratan de separarse de los conceptos materialistas y se pasan la vida entera dejando pasar el tiempo sin dar importancia a las cosas.

Pero cada vez que alguien roba tiempo a los demás sienta tan mal como cuando te roban algo de valor.

Una sensación como si nuestra tumba hubiera sido pisoteada aun en vida.

Pero el tiempo es posible fabricarlo. Tener un "quality time": Momentos inolvidables que nos harán más llevaderos los momentos "robados".

viernes, 8 de mayo de 2009

Ju ju ju

No hace mucho (un año más o menos) escribí por este blog lo que considero claves del humor. Y como aun me considero un soso desconsiderado incurable en lo que a sentido de la risa se refiere voy a tratar de ahondar más en la materia para ver si logro desentrañar más este arte secreto que cosquillea los bajos fondos de la mente humana.

Hay muchos tipos de risa. Algunos son de lo más molesto. Como una risa en la cara de alguien que quiere decir "-Olvídalo! No cuentes con ello! Ni en sueños.-". No es lo que yo considero una respuesta a algo que tenga la más mínima gracia.

La risa que persigue el Humor es la del entendimiento y el alivio.

El humor suele ser bastante subjetivo y ambiguo. Cuando alguien hace un comentario jocoso sobre una situación que nos incomoda, pueden pasar dos cosas. Que nos ofendamos o que nos identifiquemos con la situación y ríamos al saber que no somos los únicos afectados.

Aunque se dice que "-mal de muchos, consuelo de tontos-", también se dice que los tontos son más felices. ¿Y qué es la Risa sino una explosión de felicidad?

Hay personas con un talento natural para hacer reir. Les gusta provocarlo y les sale de forma espontánea.

Creo que de más joven mi caracter cerrado con los (des)conocidos y abierto con los amigos producía el efecto "Eugenio" (el de "-Saben aquel que diu-"). Contaba los chistes de forma seria y sin coletilla al final para indicar que estoy hablando en broma ("-sch, sch-"). Eso les gustaba a mis amigos y a los que ni siquiera me pedían un bolígrafo en clase.

Ahora soy algo más desconfiado con mi propia forma de expresarme y no puedo evitar ciertos tics en mis inquisiciones, cuando pretendo hablar en broma, que arruinan todo el humor.

Así que creo que el humorista debe cultivarse, porque más que nacer así, se hace a sí mismo. Se puede estudiar y practicar día a día.

Y es probable que el mundo sería mejor si se diera como materia en las escuelas o universidades.

Muchos llegarían a ser doctorados en payasadas. Y además no se les consideraría "payasos". Sino auténticos médicos de la mente humana con gran talento.

viernes, 24 de abril de 2009

H

La hache es muda. Y me he quedado mudo durante unos meses, aunque en el blog no se haya notado. Hasta que he seguido escribiendo artículos el 1 de abril (cuando escribo esto).

Desde que comenzó 2009 escribí un artículo diario programándolos para que se fueran mostrando en semanas sucesivas.

Después de tres meses he aprendido muchas cosas nuevas y realizado cosas que tienen más o menos interés. Pero ¿qué merece la pena comentar en este blog?

A veces conviene callar para no meter la gamba o para crear expectación.

El silencio es muy importante también en la música y como una referencia para el ritmo diario. Para concentrarse, para pensar, para dormir.

La paz se puede lograr escuchándo nuestros propios pensamientos en silencio.

Sin embargo hay un tipo de silencio que es dañino. El silencio impuesto, la censura o incluso lo que nos callamos para evitar quedar mal o hacer daño a los demás.

En mi filosofía está marcado a fuego la actitud de que más vale un chillo a tiempo que un largo resentimiento. Si luego hay que disculparse, aunque en eso creo ser poco empático, ya me disculparé.

Por supuesto hay excepciones. A los locos hay que darles la razón. Esa es otra norma que tengo escrita a fuego. Y aunque algunas personas con desequilibrios mentales o convicciones severas, con las que tengo que tratar a veces, no tengan razón procuro no decirles ni "mu". Especialmente cuando desbarran. Eso sí, no hay que hacerles ni caso. Si les llevas la contraria o la "a favor" es peor.

Y es que en esta vida, nada es verdad ni es mentira. Todo depende del color del cristal con que se mira.

viernes, 3 de abril de 2009

Evolución

Si miramos en nuestro organismo encontraremos que lo que mueve nuestro ADN es un parásito que en caso de introducirse en el material genético provocaría consecuencias terribles para nuestra salud.

Pero ¿qué pasa si por casualidad este parásito entra en contacto y provoca una mutación de forma fortuita dándonos ventaja sobre el resto de las especies? De no haber sucedido así este planeta sería un remanso de "paz".

¿Debemos considerar el accidente algo malo?

El desorden, en el mal sentido de la palabra, rara vez es intencionado. Sin embargo ha propiciado grandes adelantos en la historia de la humanidad.

Fleming descubrió la penicilina por casualidad, después de volver de unas vacaciones de verano a su desordenado laboratorio que tenía algún cultivo de bacterias sin cerrar expuesto a todo lo que entrase por su ventana. En un laboratorio más controlado y aséptico Alexander Fleming no habría descubierto el importante medicamento, ni otro compuesto medicinal que desarrolló tras analizar una muestra sobre la que estornudó.

La evolución está a la vuelta de la esquina como si nos estuviera acechando pero para sobrevivir procuramos hacer todo lo posible para evitarla. Ser ordenados y mantener nuestro entorno de forma estable y agradable para sentirnos bien.
Lo contrario sería una temeridad fruto sin duda de la ignorancia.

¿Quién se arriesga a pedir un aumento cuando eso puede conllevar resentimiento o incluso perder su trabajo? ¿Quién se embarca a fundar una empresa con importante inversión de capital sin garantías de recuperación y con el riesgo de perdida de sus propias pertenencias? ¿Quién se arriesga a coger una maleta y alejarse de su ciudad natal en busca de su trabajo soñado?

Hay gente que lo hace y evoluciona.

¿Cuál debe ser el siguiente paso en el camino de la evolución personal o colectiva? Puede que la próxima vez no salga tan bién. La duda frena nuestros intentos por mejorar al ver como todo se desmorona a nuestro alrededor.


Negociar con un un drogadicto, un fanático religioso, o un delincuente es de lo más arriesgado y raros son los éxitos en ese terreno. Pero hay gente que se arriesga y acaban escaldados. Aun así no se rinden y siguen intentándolo, tal vez en busca de la ansiada evolución o simplemente buscando el regreso al orden  establecido.



Los fracasos estrepitosos de los demás nos preparan ante las posibles consecuencias de nuestros actos o ausencia de ellos.

Mientras que los éxitos ajenos suelen producir cierta admiración, o cuanto menos algo de envidia, que procuramos imitar restando importancia, a veces, al acto original para fortalecer nuestra autoestima al copiarlo.

El orden nos mantiene vivos y el desorden nos hace como somos. Hay que saber asumir ambos ingredientes de la vida.

viernes, 27 de marzo de 2009

Decadencia

Incluso los hábitos más saludables pueden ser contraproducentes si se toman demasiado en serio perdiendo la perspectiva en favor de nuestra comodidad y costumbres.

Hacer siempre lo mismo puede mejorar tu habilidad para hacerlo pero al no hacer otras tareas poco a poco se pierden facultades importantes.

Nuestros sentidos tienen memoria independiente de lo que consideramos recuerdos.

Si miramos fíjamente un punto o un detalle, y cerramos los ojos, durante un tiempo permanece en nuestra retina. Del mismo modo, nuestras piernas, nuestra mandíbula o nuestras manos aprenden movimientos que se van olvidando conforme dejan de realizarse.

Siempre quedan latentes las tareas más sencillas para poderlas repetir en cualquier momento pero cuesta más realizar aquello que nunca practicamos.

Conforme perdemos nuestras facultades perdemos la ambición de lograr nuestros sueños. Y poco a poco podemos perder  la motivación, la cortesía, la habilidad para manejarnos en la vida, y el instinto de supervivencia; Llegando a un punto del que puede ser muy difícil volver.

El ser humano es como una compleja máquina de tuercas y resortes. Si no se ejercita cuerpo y mente de vez en cuando, es muy fácil oxidarse e ir perdiendo agilidad, destreza y toda habilidad con la que antes contábamos.

Los médicos llaman a oxidarse envejecer; como una parte natural de la vida.
De modo que si el mecánico lo considera normal nadie va a apretarnos las tuercas cuando lo necesitemos.

El mundo es lo suficientemente desafiante para hacernos ejercitar casi todos nuestros mecanismos, pero conforme pasa el tiempo debemos ser más exigéntes en aquellos aspectos que olvidamos cuidar. O cada vez quedará menos de nosotros mismos.

viernes, 20 de marzo de 2009

Cadencia

En música, se llama cadencia a la serie de notas o acordes que se interpretan al final de cada parte de la que consta una composición.

Sin la cadencia la pieza pierde cohesión y una parte importante de toda obra que es el ritmo.

Lo mismo se aplica a una obra audiovisual y a la vida misma.

Podriamos llamar cadencia a los momentos en los que salía la ardilla detrás de su adorada bellota en la primera película de Ice Age.

En música están clasificadas muchos tipos de cadencia. Según la clave en que se toca, el tipo de acorde, ritmo. No se exactamente. No soy músico. Pueden ser convencionales o irregulares. Y como toda disciplina artística romper la norma es parte del arte.

Si no dotamos nuestra vida diaria de partes reconocibles perdemos las referencias que nos ayudan a seguir nuestro camino.

Por ejemplo, desayunar y leer las noticias puede ser una rutina a la que habituarse, entre los quehaceres diarios y asearse para ir a dormir.

Si rompes tus hábitos es probable que notes que algo falla. Las rútinas pueden ser monótonas pero también son un estímulo que condiciona el comportamiento el resto del día y nos ayudan a abordar mejor un mundo tan lleno de posibilidades como podamos abarcar.

Podríamos decir que nuestra vida es una carrera de obstáculos constante, pero que en lugar de obstáculos tenemos puntos de apoyo, avituallamiento, lugares comunes de descanso; sin los cuales la pista más lisa se convertiría, bajo nuestro punto de vista, en un cenagal en rampa lleno de incertidumbre y desequilibrio.

viernes, 27 de febrero de 2009

Zzz

No hay ningún día de relax. Ningún día de vacaciones. Todos los días son obligaciones, favores y deberes que hacer.

Trabajo, contabilidad, Hacienda, aseo, limpieza, visitas, alimentarse... Todo se disfruta en su justa medida pero yo quiero invertir más tiempo en cosas más importantes:

Descansar, leer, ver animes, escribir en el blog, no hacer nada.

Lo último es lo que más me cuesta. Y sin embargo me parece algo tan necesario...! Y en teoría parece tan fácil pero es que no es solo dejar de hacer cosas, sino también dejar de pensar. No preocuparse absolutamente de nada. Ni de uno mismo.

Creo que los que hacen yoga lo llaman meditar. Yo lo llamaría dormitar o estar a punto de dormir entre la vigilia y el sueño.

Toda mi vida he querido ser consciente de ese momento, pero resulta totalmente imposible... o estoy demasiado despierto para dormirme o demasiado "dormido" para darme cuenta del momento exacto en que me duermo.

Ese coma temporal en el que entramos es el único momento en el que quizás soy capaz de no pensar durante más de 30 segundos. No hacer nada de forma voluntaria y no discurrir, plantear, ni resolver pensamientos.

Alguna vez (muy pocas veces) al soñar he tenido la sensación de que estaba soñando y me he montado mis pequeñas películas casi conscientemente, con la imaginación.

Pero dormir creo que no tiene que ver con reposar de forma consciente.

Creo que al dormir reiniciamos nuestro sistema. Ponemos a punto la maquinaria. De forma similar a un sistema bien programado, los sueños son como un backup. Por lo general hacemos la copia de seguridad y nos olvidamos de ella hasta que sea necesaria. Podría ser como el monitor de una cinta de vídeo al rebobinarse hasta el principio a toda velocidad, con metáforas visuales y otros recursos que nos ayudan a recordar lo que más nos importa de cada jornada, nuestras preocupaciones y esperanzas y los recuerdos de los recuerdos que conservamos; que como una copia de una copia, poco a poco van perdiendo nitidez.

Cuando nos despertamos (completamente) estamos llenos de energía y listos para seguir nuestra programación de aprender y reconocer; ver cosas nuevas, acostumbrarse a las viejas; buscar emociones nuevas, y sentirse a gusto.

¿Y en medio? ¿Dónde está el estado cuántico en el que ni aprendes, ni reconoces tu entorno, sino que simplemente desconectas? Eso tiene que ser muy relajante... O quizás inquietante. Depende.

Una vez ví en una instalación del Guggenheim Bilbao un lugar plano sin angulos rectos con una luz uniforme que cuando te acercabas perdías toda noción de espacio alrededor y sentías paz... unos 20 segundos... hasta que te cansabas y te dabas la vuelta porque alguien te esperaba o algún otro visitante te distraía.














Intenta no hacer click a otra web, por un momento... :]

viernes, 13 de febrero de 2009

X

La "X" marca el lugar. Llegar a ella implica un tesoro o resolver la incógnita.
El proceso para alcanzar la "X" es laborioso y saltárselo le quita toda la diversión. Lo realmente importante nunca es la "X" sino el proceso de búsqueda.

Pero ¿qué pasa si cometes un error incorregible antes de alcanzar la "X"?
El resultado no será el esperado. No será ni lo que se desea, ni el momento, ni el modo, ni el lugar. 

Pero siempre se desvelan incógnitas que no nos gustan, al margen de sorpresas agradables.
Hay que aprender a asumirlo.

Puedes no darte cuenta del error cometido y ya no poder echar atrás al descubrirlo.

Si piensas que puedes reencarnarte y mueres pero luego resulta que no es posible, ¿valió la pena el camino andado hasta morir?

La incertidumbre gobierna el mundo. Mucha gente tiene miedo a lo que pueda pasar en el futuro.
A sucesos que escapen del control de su vida diaria. Yo no me excluyo. En mayor o menor grado temo a la compañía del gas y su producto, al tabaco, a los accidentes de tráfico, a los agentes inmobiliarios (esto último es broma, aunque deberíamos ;-)), etc...

Se dice que no existen las malas intenciones. Aunque las vemos a diario en nuestro entorno, en vecinos, y foráneos que están a un vuelo de distancia de nuestras casas.

Todo el mundo hace las cosas en favor de su propio interés. Y ser egoistas o egocéntricos no es del todo malo. También son egoistas los que ayudan a los demás, si se me permite la observación.

Alguien necesitado puede requerir aprender las cosas por sí mismo para sobrevivir mejor en la vida y un voluntario puede estar haciendo cosas por los demás solo para sentirse bién consigo mismo.

Llegados a este punto la "X" se hace más grande. Quizás por estar a punto de explotar y perderla para siempre o porque tenemos el mismo Quizz de la cuestión ante nuestras narices.

¿Qué vamos a hacer con nuestras vidas? ¿acaso importa el resultado? 
Solo vive.

viernes, 30 de enero de 2009

Verdad

La verdad es todo aquello que puede desmentirse. Si no existe una manera de demostrar la invalidez de una teoría o suceso entonces hablamos de suposiciones, dogmas y paraciencias.

Esto es muy cómodo porque los verdaderos científicos, que buscan la verdad, son los primeros que deben buscar pruebas que contradigan sus propias teorías. Y si se quedan sin experimentos que puedan desbaratar sus hipótesis entonces no es ciencia sino una mera creencia.

Todo lo que escribo en el blog o comento en sociedad no dejan de ser opiniones. De muchas de ellas estoy más convencido que de otras. Pero yo no soy científico y no calibro mis comentarios constantemente, diciendo cosas como -sobre ésto tengo un convencimiento propio del 80% y un convencimiento objetivo por pruebas de la comunidad científica de un 54,86%-. O -de ésto otro solo estoy convencido al 10%-. De una frase a otra puede variar mi convencimiento sobre lo que afirmo e incluso puede variar después de haber dicho la frase.

Entonces ¿hasta qué punto debemos tener en cuenta todo lo que oímos o leemos?

Cuando alguien se toma en serio algo sobre lo que no hay demasiada convicción, si algo después descubre el error se tiende a perder la confianza.


¿Qué es lo que más nos molesta? ¿Descubrir que algo era mentira o descubrir la verdad?

Valorar del 1 (poca) al 3 (mucha convicción) mi escala de valores sobre estas verdades.

- No existe calentamiento global del planeta provocado por la humanidad.
- No existen seres inteligentes de otros planetas en todo el universo.

- Todos los fumadores morirán.

En realidad valoro con un 3 mi convicción de todas las afirmaciones.

La última no requiere demasiadas pruebas. Todo el mundo muere. Hasta Matusalen. Solo que éstos lo hacen, hicieron y harán sufriendo más que otros.

La de los alienígenas es más difícil de comprobar, porque no hemos visto aun todos los planetas para descartarlos. Pero si los franceses podían ir casa por casa a registrar Zaragoza en busca de rebeldes en 1808, o los israelíes podían hacerlo en Gaza para buscar activistas de Hamas, nada nos impide buscar planeta por planeta y algo me dice que no vamos a encontrar absolutamente nada. Porque hay una ecuación que indica que el resultado del número de civilizaciones inteligentes posibles que pueden convivir simultáneamente en todo el universo es uno. Estamos solos en el universo, ¿y qué? Tampoco hay dioses para consolarnos.

Lo del cambio climático provocado por el hombre es otro dogma interesante del cual la gente se convence cegada por datos artificiales, sin tener en cuenta el insignificante tamaño de la humanidad. Solo 7000 millones de ánimas coleando. Mientras que el planeta es una masa enorme de agua, tierra, fuego y un sin fin de elementos naturales que se auto regulan y seguirán ahí millones de años después de la extinción de la humanidad. Aunque si no queda nadie para comprobar que el mundo sigue ahí es muy difícil afirmarlo; vale! Esa parte es expeculativa. Pero lo de la "verdad incomoda" de Gore es la mentira más propicia del pasado año para vender DVDs y que el Panel Intergubernamental del Cambio Climatico de la ONU hiciera el mayor ridículo al descubrir el error en sus cifras.

Somos capaces de hundirnos solos en la miseria o ganar diez veces lo que merecemos. No hay justicia, karma o equidad en el mundo. ¡Toma verdad!

Por lo general somos reticentes a dar credibilidad a las malas noticias más próximas.
Nos cuesta mucho asumir que algo en lo que confiábamos nos ha traicionado.

Pero ¿no deberíamos alegrarnos de tener más conocimiento y estar mejor preparados en la vida para afrontar otras mentiras? O ¿realmente necesitamos creer en ilusiones para estar más tranquilos?

Tu vecino no te golpeará y te robará porque tú no lo harías tampoco. Vale... tu confíate y no corras.
De todos modos lo último que se debe hacer ante un transeúnte de aspecto sospechoso es "provocarle" con miradas de desconfianza y pasos nerviosos. Si haces eso seguro que es porque tienes algo "valioso" que ocultar.

La ilusión de que no pasa nada y no puede pasarnos nada debemos tenerla siempre presente. Aunque no haga falta tener un doctorado en ciencias carcelarias para encontrar inmundicia a la vuelta de la esquina.

Cuando todo a nuestro alrededor se convierte en mierda, tenemos que aprender a ser como el niño optimista del cuento al que le regalan boñiga de caballo pero se piensa que le han regalado un caballo que ha salido a pasear. Hay que ver la verdad como lo que es. Solo una ilusión.

jueves, 11 de diciembre de 2008

Pasión, Odio e Indiferencia

Visto de un modo objetivo las emociones bailan en nuestro mundo de forma caótica.

A veces una pasión conlleva también un odio irracional (o algo menos radical) contra aquellos que simplemente no comparten la misma pasión.

También existe el caso parecido pero opuesto, en el que, dejándome llevar por las emociones, me pone de mal humor la gente que (simplemente) no detesta lo mismo que a mí me disgusta. Léase: Tabaco, y cosas mortales toleradas (Afortunadamente, cada vez menos) en una sociedad manipulada por experimentos de sociólogos bien pagados.

Cuando hablamos de cosas que nos gustan o cosas que nos disgustan siempre encontraremos gente a favor y en contra. Pero el rango de la indiferencia es mucho más amplio. Abrumador para cualquier apasionado o detractor nato.

Las cosas que me son indiferentes son pocas y me importan tan poco que no merece la pena mencionarlas. Je.

Hay muchas cosas que detesto pero hablar de éso es poco constructivo.

Así que me gustaría mencionar solo lo Megapéutico.
Las cosas que me apasionan. Algunas cosas en concreto y otras en general que me gustan tanto que hasta duelen; tanto o más que las que no me gustan.

  • El cine. -Visto y creado desde cualquier perspectiva. Soy cinéfago de superproducciones y de cine "independiente". Y también me gusta el cine desde detrás de las cámaras. Como cineasta/creador en muchas de sus disciplinas, aunque fundamentalmente las de la imagen.

  • La música de bandas sonoras. -Aunque la escuela de música me caía cerca. Lo que me gusta es disfrutarla. No crearla yo mismo. Me encanta escuchar buena música orquestal compuesta para cine o TV. Pero como hay tanto, los "clásicos" como John Williams ya me parecen aburridos, aunque no malos.

  • La música de Philip Glass. -La irrepetible despedida de la Expo Zaragoza, su versión del libro de Leonard Cohen, o sus músicas para Candyman, Las Horas o La trilogía Qatsi destilan un estilo inconfundible y melodía orquestal con el mínimo de esfuerzo interpretativo pero con resultado equiparable al talento e ingenio del obsesivo compositor.

  • La música de Danny Elfman. -Si existe un Dios. Seguro que es él. Compone orquestas y coros con influencias de clásicos y contemporáneos como Philip Glass. Además toca la guitarra eléctrica y canta con sentido del humor. No hay dos como él.

  • La música de Yuki Kajiura. -Productora y compositora musical. Hace que me duela (de placer) mucho, mucho, al oirla. (p. ej.: Mezame, de Mai-HiME, o Believe de Mai-Otome)

  • Internet. -Si el cine es la evolución lógica de la fotografía, Internet es la evolución lógica de la informática. Paso más tiempo "aquí" que en la "Vida Real". Aunque eso no me hace más solitario que los demás. Creo que paso más tiempo en redes sociales y otros blogs que escribiendo en mi propia bitácora.


  • El anime. -Es un capricho. Hay de muchos sabores para escoger y nunca me aburre. Si algo no te gusta hay 999 sabores más para escoger. Hasta ahora (desde hace año y poco) no me había interesado mucho el cómic pero la sencillez del manga y el anime es un "lugar" cómodo donde pasar el tiempo a la vez que te dejas llevar por historias divertidas, demoniacas, fantasiosas, futuristas o como la vida misma.

martes, 25 de noviembre de 2008

Los 42 sentidos de la vida

El sentido de la vida, del Universo, del cosmos, de todo es... 42.

A parte de una fantástica película basada en la obra "Guía del autoestopista galáctico" de Douglas Adams, la cuestión es parte de un enigma que ha sido meditado por más de un filósofo, guionista, político, religioso o militar.

Lo que pasa es que puede ser una cuestión excesivamente sesgada, simplificada, equivocada.

Si preguntamos cuáles son los sentidos de la vida, la respuesta parece más fácil de obtener.

Si precisásemos más la cuestión con un cuándo y algún para resultaría aun más fácil.

Así que, ¿Cuáles son los sentidos de la vida para mí hoy?

- Aprender.
- Estimular la mente.
- Divertirse.
- Soñar.
- Crecer.
- Compartir.
- Alimentarse.
- Hacer ejercicio.
- Descansar.

Y 33 cosas más, como usar una toalla, que doy por obvias.