viernes, 6 de noviembre de 2009

Podcast Salón del Manga 2009

Este es el primer "podcast" que grabo con un móvil Android mientras viajaba de regreso de Barcelona.

No se me ocurría una forma simple de volcarlo a mi blog así que he hecho lo primero que he encontrado buscando por San Google; Subirlo a archive.org e incrustar el código a continuación.



Updates: Efectivamente ganó el cosplay de Ghost in the shell, en el torneo internacional World Cosplay Summit, y serán quienes representen a España en Nagoya en verano de 2010.

"Susurros del corazón" es inédita en España ya que Aurum la ha licenciado con un doblaje al castellano, con sonido muy cuidado y realmente bueno.

"Another Note" no es un manga sino una novela de 182 páginas escrita por Nisio Isin basado en la obra de los autores de Death Note.

miércoles, 14 de octubre de 2009

NegroRojizoCasiDorado

"-Que mal genio que tiene!
- Es lo único que le queda."

-Respondía una señora a un señor mayor esta mañana por la calle.-.


La vida se hace cada vez más complicada mientras vamos apartando de nuestro camino lo que no queremos casi sin darnos cuenta.

Luchamos contra cualquier obstáculo y procuramos olvidar aquello que hemos perdido para siempre. Además nos mostramos indiferentes ante lo que pueden ser oportunidades de vivir mejor por miedo a perder nuestra estabilidad.

El beneficio de uno mismo redundaría en todo nuestro entorno. Si estás contento, sonríes. Y esa actitud suele ser contagiosa.

Pero en lo más profundo de mis "normas de comportamiento" hay una frase parecida a "La gente siempre putea al que está feliz." (Era algo que leí de niño, así que la expresión exacta no era "putear".)

Puede que eso tenga algo que ver en mi forma de disfrutar la música u obras de ficción melancólicas.

Y es que nada me entristece realmente. La tristeza, aunque suene raro, me hace más feliz. Como una famosa frase de Pino, en el anime Ergo Proxy.

Una música triste me hace sonreir porque realmente la disfruto. Y llega el punto en que encuentro conexión entre ambas emociones. Tristeza y alegría.

Son parte de nuestra vida y equilibrarlas es cuestión de gustos y son ingredientes fundamentales para encontrar motivación para hacer lo que queremos, podemos o debemos hacer.

"Llorar de alegría" es un buen sentimiento, una mezcla muy difícil de lograr. Solo las cosas que más me gustan consiguen provocarlo. Desde que ví "El club de los poetas muertos" en 1989, apenas he vuelto a disfrutar de obras de ficción que transmitan esa emoción.

Hay pocos ejemplos más. Sin embargo dentro de la animación japonesa saben sazonar de todo tipo de emociones lo que hacen y se encuentran joyas como "Tekkon Kinkreet" y series prodigiosas que no dejan indiferente a nadie.

Muchas ideas las sacan de cuentos y tratados filósoficos clásicos. Hay dos o tres truquillos para que la estructura del film ofrezca la emoción buscada en el momento preciso, pero ningún director/guionista tiene verdadero poder de controlar lo que el espectador sentirá al final. Eso es una sorpresa que debe testarse, como un experimento de química con probetas, una vez acabada la obra en las salas de cine.

jueves, 1 de octubre de 2009

¿Qué ves aquí?

"Tekkon kinkreet" es la historia de Blanco y Negro: Dos niños huérfanos que viven en un conflictivo barrio conocido como "Treasure city".

Esta película fue llevada al cine en 2006 por el director estadounidense Michael Arias auspiciado por los estudios japoneses de animación "Studio 4ºC" con la ayuda de todas las productoras de la industria de animación japonesa y parte de sus semejantes asiáticas.


También tuvo ayuda del creador del manga original, Taiyô Matsumoto. Y, entre otras envolturas, su música  magistral fue aportada por los británicos "Plaid" sumidos en la estricta forma de trabajar japonesa, que no deja mucho margen al error ni la pereza.

Reciéntemente he visto el fantástico documental, incluido con la película, que narra en unos 43 minutos el detallado diario de 300 días, siguiendo al director minuto a minuto, desde el momento de inicio de la producción con plazos ajustados, pasando por la combinación de técnicas de animación, personajes y escenarios, hasta la aplicación de efectos sonoros, edición, re-edición y el estreno final.

En casi todos esos meses se ve a un director debutante, que ya participó en el equipo técnico de grandes superproducciones de Hollywood, muy humilde ante sus compañeros y con un carácter algo melancólico. Aparece como una persona sensible a la que realmente le "tocó" una historia como ésta y que pasó diez años soñando con llevarla al cine.

Las primeras veces que ví Tekkonkinkreet, quizás no supe ver qué es lo que estaba contando la historia. Pero sí notaba que me gustaba un montón.

Es una historia de contrastes: Yakuzas y Policías, Aliens y Nativos, Indiferencia y Preocupación, Día y Noche, Destrucción y Construcción, Blanco y Negro.

Es la vida en la "cárcel de cemento"; La ciudad mutante que cambia constantemente.

Pero lo que parece que quería resaltar su director por encima de todo es que las cosas no son ni blancas, ni negras; Que dependen de cómo se miran.
Y que una vez has recorrido el camino adecuado puedes verlo TODO.


Cuando recibimos "un palo" en la vida, podemos verlo como una afrenta y empecinarnos con la venganza o el auto-compadecimiento; O verlo como una oportunidad de ser mejores, evitar repetir otra situación similar en el futuro y aunque volviese a suceder no darle más importancia de la que tiene. Siendo sobre todo felices. Para lo cual no hace falta nada más que desear serlo. Solo si quieres.

Se feliz, se feliz.

martes, 22 de septiembre de 2009

Desalmado

Hay tanta ironía en la pequeña ciudad donde vivo, tanta que desborda cinismo.

La población tiene muchos cientos de años de historia y ha sido siempre un nudo de comunicaciones e incluso capital del "reyno".

Sin embargo, en vez de crecer la población parece que vamos hacia atrás como el cangrejo.

Volviendo a lo de la ironía: En mi recien escamoteada PDA con teléfono móvil tenía un audiolibro de unas tres horas con el que estaba aprendiendo algo de vocabulario japonés y recientemente había aprendido la palabra "LADRÓN" que en japonés se dice algo así como "TOROBO".

No me habían robado nada en la vida. Jamás. Quizás algo de tiempo. (Que anda que no fastidia eso. Esperas. Colas. Ausencias.) Hace casi 20 años sí que me robaron pero no tuve yo nada de culpa. No fui yo quien dejó la puerta de casa abierta mientras hablaba por teléfono, vamos.

Y encima el ladrón de entonces fue sabiendo lo que buscaba y supo acceder con tácticas de "ladrón nivel 50" pese a tener la puerta de mi despacho cerrada con llave.

Esta vez, aunque suelo ser muy cauteloso, me dejé el seguro del coche abierto y además olvidé el móvil y la chaqueta a la vista.

Una de cada 500 veces puedo tener un descuido y olvidarme el móvil(*) en el coche.
Una de cada 500 veces puedo tener un descuido y olvidarme cerrar el coche.

(*) Un móvil de más de 500 euros.

Pero ambas cosas... Eso solo pasa una entre un millón. Y para que esa circunstancia llegase a darse, tenía que tener en la cabeza muchas cosas ajenas a mi voluntad, e imprevistos.

Ahí está la ironía.

Y más ironía: Me robaron mientras esperaba a que llegase una patrulla de la policía municipal de Tudela. (policía que por cierto está en estos momentos algo molesta con el ayuntamiento que la tiene ubicada en un viejo edificio donde han aparecido grietas y se temía por su seguridad)

Es el ayuntamiento quien ha decidido peatonalizar la calle donde vivo y fue el día que quise probar el mando a distancia para que circulemos los vecinos cuando me robaron.

Pero ¿por qué me hurtaron el móvil (ordenador de bolsillo)? Pues porque cuando quise salir por la calle donde debía salir, había unos trabajadores de la brigada de obras del ayuntamiento arreglando unos pilones para que no se cuelen coches por las aceras y probé a ver si podía salir por otra salida con pilona escamoteable con el mando, pero no iba... Así que volví a donde estaban los trabajadores y pulse el mando... y pulsaron ellos de más cerca... y tampoco bajaba.

- Vaya... pues que raro.. Hace dos minutos ha pasado un coche y le funcionaba.-
- Pues vaya.. y que hago...
- Si quieres te dejamos pasar por este hueco.
- Ya pero eso no sería una solución definitiva... Si puedo entrar y ya no puedo salir, vaya gracia!
- Bueno voy a avisar a que venga una patrulla a ver si a ellos les funciona...
- Vale pues espero... voy a ver si sigue funcionando el pilón por el que he entrado.


* Pero ahora que veo.. hay un gran tramo que es dirección contraria y me puede venir cualquiera de frente.
Será mejor que aparque aquí y vaya andando a probar todas las pilonas.

Y, sí además pensamos que esa misma mañana había estado preocupado por el móvil de otra persona que lo había mojado y no se encendía y me tomé muchas molestias en secarlo y volverlo a la vida... ya del mío me olvidé completamente.

[...]

Y la imagen, al regresar, de la base del movil colgada del cable de audio, la guantera abierta se ha quedado en mi retina como un trauma.




Dicen que los japoneses consideran las posesiones como parte del alma de las personas.

Robar un objeto en Japón no suele hacerse ya que eso de quitarles el alma a las personas esta muy mal visto.

De hecho el pasado domingo alguien contaba en las "Jornaicas" como recuperó su cartera con mucho dinero tras olvidarla en un baño muy transitado en Tokio. Y también me han contado otro caso similar en la que el dueño recuperó una cartera con un fajo de billetes en yenes con todo el dinero para el viaje gracias al personal del hotel el primer día que llegaron al país. (En estos casos hay que recompensar al que hace el favor con un porcentaje de lo recuperado, ne! ;))

Poco a poco se me va pasando el disgusto y me lo voy tomando bien. Espero que hablar de ello cumpla el papel terapéutico, o "megapeutico" para el que creé este blog. Para escribir de forma constructiva, sin meterme con nadie, o intentando ser inquisitivo pero no acusativo.

Me imagino lo duro que debió ser para el ladrón intentar llevarse el móvil al verlo enredado con tanto cable que iba de la PDA hacia el cassette y la guantera donde estaba enchufada y no saber que coño hacer.. (-ju ju ju. ¿Quién dice que el desorden es malo?) y luego -Anda.. mira! Una emisora de mp3 FM, o lo que sea esto, con un pendrive, tirar y llevar...


Irónicamente, el ladrón se llevó el pendrive dejando su tapa y otras cosas importantes ahí mismo. Una cartera muy aparente, que no tenía nada como documentación o dinero, aunque si objetos de valor como un teclado bluetooth y una batería de repuesto, quedó también bajo el freno de mano sin tocar.

Irónicamente dos días después del robo el ayuntamiento ha dedicido dejar el pilón de acceso bajado supongo que para que los vecinos, que no tienen los 45 euros que hay que pagar de fianza por el mando a distancia, puedan de momento seguir accediendo como hasta ahora.

Irónicamente en el salpicadero del asiento del pasajero de delante se notaba que el ladrón había revuelto y visto la tarjeta que usamos para aparcar en minusvalidos por la hemiplejia de un pariente. Pero no tuvo ninguna piedad de nuestra alma. Porque probablemente era un desalmado.

Mal rayo le parta al ladrón. Aquí le va mi maldición:


viernes, 4 de septiembre de 2009

Zumbido de oídos

Aquellos que parecen no preocuparse de sí mismos o por los demás se les llama inconscientes. Son gente que esta sorda, no sabe escuchar ni ponerse en el lugar de los demás.

La conciencia por lo general guía nuestros pasos de forma discreta.
Me refiero a esa vocecilla que nos dice lo que puede estar bien y lo que puede estar mal.

Cuando te apartas de algo que deberías hacer, para tí mismo o por los demás, sientes el incesante silbido de Pepito Grillo que te dice -HEY! ¿No deberías estar haciendo otra cosa?-

En mi caso hay ocasiones que esa intuición, o sensación, sobrepasa la simple inquietud y llega a manifestarse de forma física. A veces hasta se manifiestan ticks nerviosos en un ojo.

Hay un sin fin de factores que alteran nuestro comportamiento y no todos se pueden controlar con simple disciplina a la hora de hacer nuestras tareas diarias.

Por lo general soy como un reloj cuando absolutamente nadie interfiere a mi alrededor.

Puedo pensar un millón de cosas útiles para hacer y por lo general las voy haciendo una tras otra.

Sin embargo está demostrado que las personas son más productivas cuando trabajan acompañadas en tareas rutinarias. Es decir, dos individuos juntos haciendo las mismas tareas producen más cada uno que una persona sola.

Esta es la razón por la que no considero muy práctico aislarme para producir buenos trabajos.

Sin embargo tampoco ayuda permitirle a los demás subirse a tu chepa.

Hay quien piensa que al haberles dado la mano, o el brazo, o "un riñón" les vas a dar el otro después, sin rechistar.

Pero nuestro organismo, como el planeta entero, va por ciclos y nunca se sabe cual es el mejor momento para cada cosa.

Necesitamos dormir, alimentarnos, aprender y reconocer.
Pero resulta que todo requiere tiempo y si alguien te pide que hagas algo que sabes hacer (reconocer), has de quitarle algo de tiempo a alguna de las otras cosas, y por lo general cuando eres tan majo y tan buena persona, resulta que te salen muchos "amigos" y quieren que les ayudes en horario matutino, en horario vespertino y en horario nocturno.

Y luego hay quien se extraña de que me levante a las cuatro de la mañana y me acueste a las ocho de la tarde; Por ejemplo.

Según la hora a la que me busquen siempre se quedan algunos que no dan conmigo. -Pues que manden un email, caray!- Ya les contestaré cuando pueda.

Ya estoy cansado de que me chillen los oídos.


Por más que quiera ayudar a todo el mundo eso es totalmente imposible.
Así que tened paciencia como la tengo yo.

Y no espereis de mí ya que os de un pez cocinado sino que os enseñe a pescarlo para que no sigais necesitándome.

Firmado: El hombre que no sabía decir que NO.