sábado, 30 de agosto de 2008

Expoculación

El jueves con intención y mucho ánimo para ver todos los pabellones "gordos" de la Expo que me faltaban, en época de muchas visitas, con la última visita de mi pase de tres días, que ya había usado uno y dos meses antes, me levanté a las 7 y media de la mañana y tiré hacia Zaragoza.

Tenía intención de ir a la puerta del Ebro para entrar por un sitio diferente y cercano al pabellón de España pero ya en el Parking Norte nos anunciaban que esa entrada estaba saturada de gente y desviaban a todo el mundo a la puerta de la Torre del Agua.

Poco después de llegar a la entrada abrieron los accesos y la gente bramaba de alegría mientras pasaban los controles de seguridad y pasaban su entrada por el lector de código de barras.

Cuando llegué a las inmediaciones del pabellón de España ví que indicaban a la gente que fueran por un lado, pero según el plano que me dieron la entrada y las máquinas de los pases estaban por el lado contrario. Así que sin preguntar me fui hacia el lado opuesto y vi el panorama. Una cola enorme se enrollaba sobre si misma y empezaba a dar una larga vuelta al pabellón hasta dar la vuelta por el otro lado.

Aun tuve suerte porque la gente comentaba que el día anterior a la misma hora la cola era más larga aun.

Una hora y cuarto después llegué al sistema de pases del pabellón donde me dieron a escoger una hora. Eran las 11 y tenían para las 11:10. Así que si quería podía ponerme ya en la cola para entrar donde hay que estar 10 ó 15 minutos antes de la hora. Y allí fui.

El pabellón está dividido en varias zonas empezando por el audiovisual "Hijos del agua" que es proyectado en una pequeña cúpula. Es una animación renderizada por ordenador y se observa mirando hacia arriba. A alguno le daría tortícolis. A mí en algún momento dado me produjo sensación de mareo y deje de mirar un rato.

Fundamentalmente fui a ver los audiovisuales, especialmente aquellos que proyectasen en 3D. Y había más de los que esperaba.

Después del pabellón de España comi un bocata y seguí más o menos la ruta que había planeado.

Vi el de Corea. Realmente chula animación 3D. Pabellón que ya había visitado el primer día pero o no lo tenían aun o no nos enteramos de que había proyección.

En Kuwait -la palabra clave fue WAIT (espera de dos horas largas)- además de 3D había movimiento -un poquito- y efectos de "escupitajo de camello".

Y por último Extremadura, incluía un audiovisual promocional de la tierra extremeña hecho con imágenes reales en 3D, la espera se me hizo bastante más corta de lo que pensaba pudo haber sido... claro que ya llevaba 10 horas de espera para ver unos seis o siete pabellones.

Otros pabellones que había visitado que no tenían 3D pero sí mucha cola fueron Francia, Andalucía y Rusia. Este último, además del primer audiovisual donde se hablaba de la memoria del agua (que me recordó el título de una película de 14 años atrás de un profe mio, Héctor Fàver); también había un simulador o cápsula de aventura acuática como los que se ven en algunas ferias donde entras, te colocas a los mandos "de juguete", que no hacen nada, de una nave y una proyección y movimiento te lleva por un escenario prehistórico.

Después de ver El faro (de nuevo en más profundidad), pabellones de Iberoamerica y Caribe, para completar un poco la visita, cené y observé desde lo alto el espectáculo del Iceberg (por segunda vez) mientras me dirigía al comienzo de la Avenida 2008, donde dio comienzo la cabalgata "Les giraffes". Un espectáculo nuevo en la Expo donde una cantante soprano, un payaso ruidoso, un montón de "acomodadores" o "botones" vestidos de rojo con luces y cohetes y muchas girafas hacen un número visual y explosivo realmente impactante.

Además arrastraba a los visitantes por toda la avenida hasta el fondo donde la cabalgata siguió hasta casi una hora después del comienzo.

A las doce y media comenzó el concierto de The Konki Duet, y fue la razón junto con la curiosidad de ver eso de Les giraffes, por la que escogí el jueves 28 de agosto para mi última visita a la Expo.

No tengo quejas de nada de lo que ví, salvo las esperas. Si el lugar fuera más grande podría caber más gente entre actos. Lo de Andalucía podían hacerlo más corto.

Fui poco previsor al no haberme agenciado una de esas sillas plegables que algunos espabilados llevaban.

Y para el concierto podían habernos dejado las sillas pero las quitaron una hora antes; Maldigo al expoculador aragonés que se le ocurrió quitar las sillas en ese momento.

Afortunadamente unos metros más atrás había unos bancos fijos (que no podían quitar), donde se me quedaban pegadas las manos cuando el barniz se calentaba; Pude sentarme y ver a las chicas francesa, japonesa y rusa que cantaban y tocaban instrumentos como la guitarra electrica, teclado y violín, de cerca gracias a unos prismáticos que llevé. El sonido tenía bastante potencia y se escuchaba verdaderamente bien.

Cuarenta minutos después, con un cumpleaños feliz, tras sugerirlo la francesa, tocado al teclado para si misma por la japonesa que cumplía años ese día (28 o ya 29 de agosto?), se dio por finalizado el concierto.

Para terminar salí de la Expo y me subí solo a un teleférico desde el que grabé algo de vídeo, hice unas fotos y miré con los prismáticos mientras iba y volvía.

No había aire y solo se balanceó un poquito en la ascensión desde el acceso norte y el acceso sur.

Al regresar por encima del pabellón donde se representa el Hombre Vertiente vi salir a un montón de gente que tuvo la suerte de verlo. Era mucha así que es cuestión de hacer cola el tiempo suficiente para coger fastpass o de tener suerte y paciencia a la hora de ir y que queden plazas.

jueves, 28 de agosto de 2008

Adios puen, adios puente...

Por fin me he librado de los puentes provisionales.
Aunque aun queda controlar y retocar algo, por fin tengo lo que son los puentes definitivos en mi boca nueva.

Los dientes frontales son más afilados que los de plástico y me resultan más cómodos para comer.

Los puentes de la mandíbula inferior me parece que encajan mejor y no se me cuela comida como con los provisionales.

Con esta 17ª visita del martes (o vigésimo segunda, si contamos las 5 veces que tuvieron que volverme a poner provisionales sueltos en el último mes) casi damos por concluido el tratamiento de unos 90 días (contando unos 15 de vacaciones a finales de julio); que me habían vaticinado podrían haber llegado a ser 120 días.

17 visitas en 16 semanas parecía lo normal si hubiese ido como una vez por semana pero se adelantó mucho trabajo en el primer mes, que llegué a acudir hasta tres veces por semana para arreglarme la boca.

De modo que yendo cada tres días aproximadamente he acudido a la consulta 22 veces a lo largo de 12 semanas.

Ahora queda el largo proceso de ir pagando a la entidad financiera.

Arriba se pueden ver los puentes provisionales de plástico. Con ellos podría haberme comprado un ordenador portátil bastante moderno.

La última sesión consistió en retirarme los provisionales, dejándome así:



...para después de limar, quitar restos y pulir un poco la muela del juicio inferior derecha para mejorar algo la oclusión, colocarme los puentes nuevos con Fortex (cemento para prótesis definitivo) y dejarme tal que así:



Después de enjuagarme un poco, sin anestesia y en menos de 20 minutos (tras otra espera de unos 20) se dio por concluida la 17ª intervención. (menos molesta incluso que las de alguna re-colocación de provisionales)

martes, 26 de agosto de 2008

Tres días en el cine

Durante tres días he estado ayudando al cineasta tudelano Julio Mazarico en el equipo técnico y de producción del rodaje de su último cortometraje con guión de David Labaca.

Los miembros del equipo asistíamos con ánimo de participar y ser explotados a voluntad del ya famoso cortometrajista.

Mi labor fundamental ha sido sujetar la pértiga con el micrófono. Pero también hice de Asistente de Producción en labores como lograr un micrófono que funcionase, proporcionar algún material de maquillaje, trasladar material entre localizaciones, animar con música al personal; llevé algún otro elemento que se necesitaba, un linimento de aceite de hierbas para aliviar tensión en articulaciones y dolores musculares, y hasta me dejaron sugerir alguna toma.

La experiencia ha sido fenomenal. Aunque mantener los brazos en alto y cualquier ejercicio físico en general se me hace bastante duro, salvo caminar o bailar al DDR un rato.

Si me gustase hacer esfuerzos con los brazos ya me habría comprado la Wii.

Como dirían los religiosos me he encontrado "en estado de gracia"; Con una actitud apasionada, aunque con alguna incomodidad que siempre surge cuando hago algo diferente por propia iniciativa. Es una sensación agridulce que casi siempre suele acompañarme en mis mejores experiencias.

El último día de rodaje logré que Tere, la maquilladora más sumisa o lacónica del equipo, se saliera de sus casillas. Se enfadó conmigo. Y con ello demostró, una vez más, que los fumadores no tienen ningún problema conmigo sino que el problema más grave está en la educación de la sociedad No-Fumadora. Que está contaminada por ideas retorcidas de "tolerancia", sociabilidad y tradición retrógrada impulsadas en la sombra por grandes empresas tabaqueras con mucho dinero. (no es un tema constructivo así que prefiero que no hablemos más de ésto en este blog)

Pedí disculpas a Tere que nada tenía que ver con mi Vendetta contra el "enemigo" además de aportar un gran punto de seriedad y profesionalidad al equipo encargándose de parte de la dirección artística y decorados además de maquillaje y peluquería de cine.

Su amiga y compañera de profesión, Ebba, merece capítulo aparte. Con un carácter tan ácido como el que más. Era capaz de controlar cualquier situación. Con seriedad pero con grandes dosis de ironía humorística estaba preparada para la guerra y cosas peores. Hizo unos impresionantes efectos de maquillaje al actor (y guionista) David, y dejo perfecta la cara de la actriz aragonesa Andrea Dueso.

También hacía muy bien de "consejera de nave Star Trek", o psicóloga. Ya que ante cualquier adversidad de algún miembro del equipo ella le soltaba palabras conciliadoras. Como las que con gran intuición y su propia iniciativa evitaron que me marchase antes de acabar el rodaje, cuando Tere se enfado conmigo, antes de que Mazarico llegase a enterarse por mí.

Dentro de los miembros del equipo "local", Elena fue la más eficiente y versátil. Una Script incansable que además de labores de continuidad evitando fallos de racord, hizo también de auxiliar de cámara o foquista, colocación de luces, y tantas cosas distintas que parecía cinco personas.

Pedro Moreno se encargó de labores de asistente de dirección y dirección de "segunda unidad", cuando el director tenía que ausentarse.

Con gran energía puso orden en el caos y aportó gran parte de los elementos necesarios en la producción arropado por incansables miembros del foro de la web de "notodofilmfest".

Para que las fuerzas de todos nosotros no decayesen fue importantísima la labor de Raquel que preparó un catering exquisito (y me quedo corto) para todos los días compuesto de comida casera muy sabrosa y cocinada con estilo Gourmet.

Marta se encargó de grabarnos y retratarnos para el "Making" en algunos momentos simbólicos del rodaje.

Espero que no incluyan en el "making" mi monólogo forzado sobre mi carácter Otaku porque no decía más que incongruencias para que se me oyera decir algunas palabras en japonés a la cámara.

Solo hace un año que cultivo gran afición al manga y animación japonesa entre muchas otras aficiones, así que no puedo improvisar mucho sobre el tema en un momento dado. Además mi interés en este mundo es ante todo una búsqueda de influencias artísticas, y estudiar la forma de elaboración de personajes, argumentos, estructura y toda la apasionante industria nipona con muchas décadas de historia.

Volviendo al corto también es destacable la labor de Alberto y demás miembros de la agencia inmobiliaria que prestó el piso donde además de rodar interiores y exteriores sirvió de alojamiento a unos cuatro miembros del equipo que vinieron de Madrid o Zaragoza.

También es muy destacable la colaboración de los dueños del supermercado que abriendo en domingo, con clientes entrando y saliendo, aguantaron la invasión de focos Fresnels y Kinos, toneladas de cables y personal del equipo muy inquieto; Nos ayudaron, ofrecieron catering para el almuerzo, y hasta alguno se entregó como "figurante".

Otro día, con más tiempo, espero hablar un poco más de los miembros del rodaje y mostrar algunas fotos.

domingo, 24 de agosto de 2008

Dejavu de Dejavu

Ya no se como dejar constancia de ésto sin que suene repetitivo pero el jueves se me soltó mientras comía el puente provisional de la parte inferior izquierda de mi mandíbula.

Es la quinta vez que se me suelta un provisional desde que me pasó por primera vez en el Bilbao Exhibition Centre durante la party Euskal Encounter 16, hace casi un mes.

Y la cuarta vez que se me suelta el mismo provisional de dos piezas. El otro fue el puente lateral inferior derecho, de tres piezas y la verdad es que fue bastante sorpresivo.

Éste, aunque siempre me pilla de improviso, ya estoy más que acostumbrado.
Sobre todo a que después de la cita en que me los quitan, me marean la boca y los vuelven a poner, tengo que pasar el trance de acostumbrarme al repulsivo sabor del cemento provisional... Y poco después, al soltarse algún provisional, tengo que volver a pasar por otro trance similar.

De todos modos esta vez tras algo más de media hora de espera alguien con el cargo de higienista dental en lugar del de doctor de odontología me ha hecho el trámite. Como sucedió en Bilbao y una vez más en Tudela.

En estos casos nunca se me ha vuelto a soltar hasta que han soltado y vuelto a colocarlos de forma más precaria.

Por lo general me hacen morder un algodón cosa que no hace mi dentista. Y al tomarlo con más prisas creo que queda peor.

viernes, 22 de agosto de 2008

Ya falta menos

Ya van 16 (ó 20) citas a las que he acudido a una clínica dental en los últimos tres meses.

Está vez la sala de espera parecía un vagón de metro en hora punta. Aunque me daba la sensación de que mucha gente venía acompañada, de modo que ocupaban más sillas.

Aprovechando que tenían un gabinete libre, mi dentista, tras unos cuarenta minutos de espera, mandó ubicarme allí mientras su asistente me retiraba los (puentes) provisionales.

Por fin he visto los puentes definitivos. Me han parecido un poco "imperfectos". Quiero decir; naturales. Con color de dientes no uniforme en lugar de plástico o algo demasiado liso.

Las paletas frontales me seguían pareciendo algo grandes aunque son más cortas que las de plástico. Pero estoy tan acostumbrado a las paletas grandotas de los provisionales que hasta me gustan más así de grandes.

El puente frontal no lo he visto adaptarse muy bien a mis encías.

Una de sus piezas tampoco le ha gustado como se adaptaba a mi dentista y al colocar todos los puentes ha visto que al morder chocaba antes con el lado derecho que con el otro; así que después de pulir un par de veces ha anotado otro detalle para que retoquen los puentes en laboratorio.

Me han tomado un molde y me han vuelto a colocar los puentes provisionales con ese asqueroso cemento provisional de cuyo sabor estoy más que acostumbrado cada vez que salgo de la consulta.

Una observación que me ha hecho mi dentista es que un diente, que tengo junto al incisivo inferior derecho, lo tengo nuevo; sin estrenar. No lo he usado nunca dada la forma de mi boca. Conserva aun las puntas propias del diente que aun no ha nacido cuando no eres más que un feto. Así que... Aun me mantengo joven en algunas partes de mi cuerpo. :)

La semana que viene continuará.