sábado, 3 de diciembre de 2011

Madurar

Museo Ghibli
Se dice que alguien "se ha hecho mayor" cuando cumple cierta edad y empieza a depender menos de los demás.

Aunque uno no cambia de mentalidad de la noche a la mañana. Siempre hay factores que obligan a comportarse de una determinada manera, en según qué situación.

¿Madurar es hacerse más blando y dócil, o eso es lo que nos dicen las personas que nos rodean (mayores, pareja, amigos) para que hagamos más fácil sus propias vidas?

Desde luego, cuando vemos alguien que es todo lo contrario, frío y agresivo, lo asociamos inmediatamente a un extremo alejado de la madurez. Probablemente se debe a un sentimiento amargo acumulado tras tragar muchos "marrones" en su vida, o a la incertidumbre de los que están por venir, y se ha pasado de maduro. Se ha puesto "pocho" o podrido, y huele a rancio. Algo que desgraciadamente se nota en muchas personas mayores. (Y no tan mayores)

Tengo la impresión de que los mayores de cincuenta años no deberían desempeñar ciertas tareas de responsabilidad social porque muchos de ellos (o tal vez sólo unos pocos, que parecen la mayoría desde mi punto de vista) se comportan como críos bobos.

Supongo que realmente no es un tema de edad sino más bien del entorno en que cada cuál se desenvuelve.

Las películas de los estudios Ghibli, en especial de Hayao Miyazaki, suelen tener este tema presente en el núcleo de su argumento. No el de ir más alla de la madurez, que suele traer consigo excesivas dosis de nostalgia. Sino el mismo hecho de madurar.

Por lo general nos cuentan historias de niñas que aceptan responsabilidades, al principio a lo loco, sin pensar en las consecuencias. Pero en el camino aprenden a aceptar sus limitaciones y a meditar sus decisiones para que no afecten negativamente al futuro de sus vidas y las de los demás.



Antes de cumplir los 15 años yo ya vivía solo en un hostal de Barcelona. Administraba mi cuenta corriente y tenía tarjeta de débito para gastos durante mis estudios de imagen, sonido, inglés, fotografía y cinematografía.


En esa época, el banco admitía clientes de esa edad, aunque otros bancos no tenían en su política esa posibilidad para ofrecer una tarjeta. Al dejar Barcelona, poco antes de las olimpiadas de 1992 y cumplir los 18, mi banco se había fusionado con otro y al renovar la tarjeta tuvieron que esperar a que cumpliera 18 para darme la nueva tarjeta por la nueva polítca. Sin embargo, esas normas sobreprotectoras que a mí sólo me afectaron unas semanas, probablemente pusieron límites artificiales a otras personas que quizás se sentían capaces de vivir fuera de casa y administrar sus recursos.


Si se inventara un dispositivo que midiera el nivel de "madurez" de las personas antes de permitirles probar el alcohol, fumar, o jugar a juegos de azar, seguramente nadie podría cometer semejantes imprudencias. Y viviríamos, por supuesto, en un mundo más justo, pacífico y equitativo.

Sin embargo te exigen "madurez" basada simplemente en la edad para poder tomar ciertas decisiones como votar a un político que probablemente está hueco y pasado de vueltas.



Por la cuenta Twitter de Mariano Rajoy, tras ganar con mayoría absoluta las Elecciones Generales, respondió de forma despectiva a un chaval de 15 años que quería saber un detalle sobre la política que iba a seguir en su legislatura. Respondió que no le iba a contestar. Así de incongruente fue. Rajoy, o su representante en la Red, se molestó en tuitear para decir que no le iba a contestar. Para eso, mejor se calla, señor "Naniano". ¡Vaya madurez que enarbola!


Parece que las tópicas palabras que dio en su discurso del balcón de los "saltinbanquis" de Génova sobre que iba a gobernar para todos, los que le votaron y los que no, quedaron olvidadas en su propia chochez. Obviando también que ese chaval será mayor de edad antes de terminar la nueva legislatura.


Portavoces de Naniano han hablado de respeto y protección del menor en la Red. Pero al haber contestado se están contradiciendo ellos mismos, pues logró más repercusión mediática para el tuitero, al ser uno de los pocos tuits que se dignó a contestar en esos días de transición de un gobierno a otro.


Parece que es progresista, que sabe decir palabras como "Google" y "Twitter", hasta que gana las elecciones y ya no le conviene la "Política 2.0"; La única que realmente se acerca al espíritu de lo democrático.


Tal vez, si fuera posible, debería haber un "madurómetro" y un "ranciómetro" en Moncloa, también. Para que haya una sucesión responsable.


Cualquier intento de medir el funcionamiento de nuestra mente son pruebas poco consistentes y útiles, varios años antes de cumplir los 14 con algún test de inteligencia, o similar, ya obtuve resultados que me indicaban que mi edad mental era de 14 años. -¡Qué avanzado!- Pensaban quienes me conocían de niño. Aunque bastantes años después, incluso bien pasada la mayoría de edad con derecho a voto, tests del estilo seguían diciéndo que mi "edad mental" estaba en unos 14 años.


Mediciones de este tipo las tienen también juegos como Brain Training. Donde me he encontrado límites opuestos que al principio te dicen que estás oxidado y torpe, llegando a una "edad mental" de 90 años o similar, y conforme mejoras tus habilidades van reduciendo esa edad.


A los políticos no les interesa que votemos de forma racional. Sino movidos simplemente por emociones vacías y carentes de sentido práctico.


Las emociones se condicionan, se moldean a lo largo de la vida, haciendo que un sin fin de tonterías nos diviertan o nos enfaden, provoquen sentimientos de satisfacción e insatisfacción, nos convierten en autómatas del consumo, y un día nos damos cuenta de que despilfarramos nuestro tiempo de vida, pero no hacemos nada ante el sin fin de condicionamientos programados desde entornos sociales, familia, sectas, mafias y grupos organizados de creación de normas, como la Academia de la Lengua, ecologistas, lobbys de presión, medios de prensa, radio, TV y demás magufos. Y también la Red de redes con blogs poco meditados como este mismo. Guiado en gran medida por emociones, las mías, de un "señor" con espíritu joven al que hace mucho que llaman así los más jóvenes. Al que algunos toman más en serio de lo que deberían.



Los límites de edad son por lo general una imposición para que nuestras mentes libres de prejuicios, llenas de vitalidad y sueños hayan tenido tiempo de imitar actitudes ajenas que se consideran responsables y en definitiva nos conviertan en otras personas que nada tenían que ver con lo que eramos. Carentes del punto que distingue a niños de adultos. Ser distinguibles unos de otros. 


Madurar es hacerse igual que los demás.

viernes, 2 de diciembre de 2011

Vivir una vida ajena

Un cineasta de verdad es capaz de vivir mil vidas distintas. Imaginar diferentes culturas, épocas, lugares, situaciones, peligros, hallazgos, y emociones.

El cineasta tiene un gran sentido de la estética; es capaz de percibir lo que otros no ven. Y se entusiasma con lo que otros ignorarían.

Un cineasta puede parecer soñador, romántico, incluso iluso. Rara vez es cursi o antipático. Cuando un cineasta se enfada lo hace poniéndo tanto empeño que pocos le llevan la contraria.

A un cineasta le gusta cambiar el punto de vista. Ver la misma historia una y otra vez pero imaginando que la viven distintas personas. Es como un trastorno bipolar multiplicado por cien personajes y quitando la parte de la locura. Porque ante todo el cineasta es una persona cabal que vive su propia vida y sabe distinguir lo real de lo imaginado. De otro modo no es un cineasta sino un loco.

Un cineasta ante todo tiene empatía suficiente para ponerse en la piel de otros. Nunca sabrá exactamente lo que sienten los demás, pero se acercará bastante y lo hará sin esfuerzo, e incluso involuntariamente.

Puede ser una persona lo suficientemente asertiva para quejarse de aquello que no le guste y alentar las cosas bien hechas. O puede ser más objetivo y encuadrar el mundo tal como se presenta ante sus ojos.

Un buen cineasta puede hacerte vivir cientos de emociones con diferentes matices. Trasladarte en tiempo y espacio, haciéndote pensar que has vivido los cinco minutos más largos de la historia o los 30 años más cortos.

Un cineasta excepcional consigue sembrar sueños nuevos en las mentes de los demás. Que en ocasiones llegan a materializarse gracias al realismo con que el cineasta los hizo vivir. Y dio la ilusión necesaria para llevarlos a cabo.

No sé de lo que será capaz el mejor cineasta del mundo. Tal vez no pueda devolver la vida a un moribundo al darle suficiente fuerza de voluntad. Pero como mínimo hará que pases un buen rato en una vida ajena.

jueves, 1 de diciembre de 2011

Recolectar

Se dice que lo que nos hace humanos es nuestra capacidad de superar instintos primarios propios de los animales.

Pero, con más inteligencia que los animales en algunos aspectos y mucha menos en otros, las personas somos indiscutiblemente sólo una más de las especies animales que pueblan el planeta.

Seguramente somos la única especie que ha sabido adaptarse creando una civilización más o menos uniforme regida por una moral artificial. Pero seguimos teniendo impulsos propios de cualquier animal. Aprendemos, comemos, descansamos, y vivimos al estilo de los que nos rodean. Como pueda hacerlo una manada de elefantes o un colonia de suricatos.

Los animales que viven en ciudades, como gatos salvajes y aves, hacen acopio de ramitas para construirse un nido, o hurgan en las basuras, si no están bien precintadas, para llevarse algo de comer.

Parece ser que la alimentación y la vivienda es una preocupación fundamental para el resto de animales de nuestro entorno.

Los mapaches son también una especie de animal urbano que coge prestado todo lo que los humanos dejan a su alcance.

Los cuervos y otras aves similares vigilan para llevarse volando joyas y objetos relucientes.

También parece que cada animal tiene una característica predominante que los convierte en protagonistas de fábulas con moraleja en la que quedan retratados la mayoría de seres humanos.

Probablemente la recolección es muy útil para una hormiga que vive en su madriguera y no puede permitirse pasar día y noche buscando alimentos para su inmensa familia en especial cuando las condiciones climáticas hacen inviable la supervivencia fuera del hogar.

No gastar todo lo que se tiene, hacer acopio de conocimientos e integrar en nuestra personalidad comportamientos ejemplares, se consideran virtudes de las que 
nos conciencian muchas fábulas protagonizadas por animales. Aunque el nivel de equilibrio es muy subjetivo.

Cada persona tiene su propia escala de valores que da más importancia a unas cosas que a otras y mientras unas centran su vida en mantener un cierto número de relaciones sociales, otras parecen más preocupadas por incrementar el saldo de su cuenta corriente, o en ser dueños de posesiones que para cualquier otro podrían no conllevar ningún interés o, algo más inquietante, hay quién hace acopio de bienes que otros necesitan más que ellos.

Ni todo es blanco, ni todo es negro. Todos tenemos un poco de cada actitud. Aunque hay gente más avariciosa y egoista que se atiborra de cosas innecesarias y al mismo tiempo prescinde de necesidades más básicas dañando su salud.


Hay una frase de diálogo en la película Contact que enarbola la actitud previsora, o el despilfarro, que dice -¿Por qué tener sólo una cuando puedes tener dos simplemente por el doble de dinero?

Es una divertida expresión que me encanta; Si uno vale uno. Dos tendría que costar dos. Aunque en la práctica no siempre es así. Y es más que probable que podamos vivir sin tener repuestos de todo. E incluso que podamos prescindir de muchas posesiones que nos esclavizan; nos hacen responsables de su producción, cuidado, mantenimiento, limpieza y almacenaje.

Sea como sea cualquier decisión de apropiarnos de algo conlleva una serie de actitudes y acciones que rigen nuestra vida pasada y forma de ser en el futuro.

Buscar siempre el término medio tampoco es la mejor decisión. Porque lo mires por donde lo mires siempre estás en un extremo algo dogmático.

Por ejemplo yo colecciono algunas películas en Bluray. No muchas. Apenas un par de decenas. Son películas que en su día me gustaron o que quise comprar para verlas por primera vez, intuyendo que me gustarían mucho.

Para unos mi colección es ridículamente pequeña y para otros es absurdo querer ver más de una vez una simple película.

Desde mi punto de vista los primeros malgastan dinero en comprar montones de películas que pasan la mayor parte del tiempo en su caja, en una estantería. Y al mismo tiempo me parece que los otros no saben qué es poder disfrutar y deleitarse de una película las veces que uno quiera, y están perdiéndose un sin fin de emociones que probablemente los convierten en fríos monstruos más primarios que una medusa.

Coleccionemos lo que coleccionemos, sean datos binarios de Megaupload, o sombreritos en miniatura, o intereses de fondos de inversión en Deuda de paises con gobernantes irresponsables de todo el mundo que coleccionan sobornos de entidades sin escrúpulos (por supuesto debido a una ligera preocupación por la perdida de rentabilidad de los ahorros debido a las elevadas cotas de inflación generadas por culpa de nuestra propia avaricia), el mundo siempre se auto-equilibra.

Excepto con los sombreritos en miniatura. No hay manera de librarse de la superpoblación de este objeto. Son un problema mundial que nunca sabremos cómo abordar. :)

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Diciembre Bloguero

Si no es por mi viaje a Japón este blog podría considerarse medio muerto tras cuatro años de andadura. Pero, recordando el espíritu con el que lo inicié, voy a procurar, a partir de mañana, darle un poco más de vida. Al menos durante todo el mes de diciembre.

Mi idea es publicar un artículo cada día. Cada publicación seguirá la misma línea que el resto del blog pero con frecuencia diaria.

Los temas pueden ser muy variados, quizás predecibles con la nube de etiquetas, donde ya se ve que lo que más trato suelen ser asuntos de sociedad, cultura, tecnología y en algún momento puede que escriba algo de ficción sin previo aviso, que dudo se interpreten como hechos reales, al estilo de La guerra de los mundos de Orson Wells, porque serán publicaciones de estilo diferente al normal, como ya hice en otras ocasiones con Cotidiano, y otros relatos.

Otra cosa que gana en el ranking del blog en la "nube de etiquetas" es lo que llamo "guru meditation", que es como se conocía a un "cuelgue" de los primeros ordenadores Amiga, que luego se reemplazó por el término más aburrido "Software Failure". Y lo empleo para etiquetar aquellas entradas de mi blog que no tienen un tema muy definido, son simples elucubraciones poco meditadas, o hablo de forma muy abstracta y personal. Procuraré este mes que no haya muchos artículos así.

Cuando no se me ocurra algún tema que contar compartiré algún vídeo o más fotos de mi viaje por Japón; que aún tengo pendiente ordenar, estructurar y resumir de forma que no canse y que guste. Pero como llevará algo de tiempo hacerlo, mostraré lo que no pueda esperar más para publicarlo.

No pretendo atraer más lectores y comentarios, aunque siempre son bienvenidos, y será inevitable que aparezca en más resultados de búsqueda al haber más actividad por aquí.

Como siempre, la idea es practicar un poco mis oxidadas dotes de escritura. Y sentirme un poco mejor conmigo mismo. Al tiempo que evito usar el medio para quejarme de problemas propios, y trato de estimular otras habilidades de la mente como la imaginación, el aprendizaje, recordar y la capacidad de olvidar consciente o inconscientemente lo que no me interesa de la vida. Y de vez en cuando, aunque menos, también criticar lo que me rodea, sin olvidar la autocrítica.

Este blog, ya expliqué años atrás, se llama "Megapéutico" como un juego de palabras tecnológico mezclando términos como "Megabyte" y que considero que escribir es "Terapéutico". Os invito a hacer lo mismo. No seáis meros espectadores y escribir aunque sólo sea una frase de tres palabras. En comentarios, en Twitter, en otras redes sociales y en vuestros propios blogs. ¿Por qué no?

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Gracias. Arigatō!

La primera vez que escuché con interés un viaje a Japón fue a Javi, alias PPJA, en nuestro grupo de party anual, explicando como era Yamaguchi y algunos tópicos sobre Japón. -A ver si vuelves a visitarnos en la Encounter 20, qué se te echa de menos!

Por entonces aún no me planteaba viajar a Japón. Pero seguro que fue una semilla más en mi cabeza, de tantas a lo largo de la vida, que materializó mi viaje por Japón de la forma en que se hizo el pasado mes de octubre.

Preparar un viaje a Japón no es fácil, sobre todo la primera vez. Más que nada por las dudas que se te plantean sobre los sitios a visitar, la comunicación y el modo de vida para comer, dormir o aclararse con los transportes.

Cuando tuve claro los días que iba a estar por Japón me di cuenta de que eran totalmente insuficientes para ver todo, o la mayor parte de aquello de lo que había oído hablar del país.

Sin embargo, me las apañé para ver dos o tres sitios atípicos (quizás más ;) Ya lo contaré). Y sobre todo asumí mi propia ingenuidad, y las de otros antes de viajar a Japón, al preguntar a quienes habían estado antes ¿por qué no visitaron tal sitio, o tal otro?

Como sabréis los más atentos a mi blog (es decir Oyashiro-sama y yo... y para de contar), mi atracción por Japón me pegó muy fuerte gracias al mundo del manga-anime al que me aficioné tardíamente gracias al juego de DDR (Dance Dance Revolution) Stepmania a principios de 2007. Que a su vez vino provocado por ver, a lo largo de muchos años, a otakus aficionados a estos juegos musicales japoneses en cada edición de la Euskal Party o Euskal Encounter.

No hay una sola razón para lo que hago. Nunca la hay. Siempre pienso mucho las cosas. Demasiado.

La decisión de comprar mi primera alfombra de baile la tome tras ver "La máquina de bailar". Así que, gracias a Santiago Segura por producir la película y participar en ella. :) Aunque Japón o los japoneses en esa película son algo anecdótico con los que hacer humor original, como en Humor Amarillo.

Sin Oscar, alias bakala2, el más otaku, hasta las trancas, también de nuestro grupo de party SOGA, jamás habría conocido varios animes que llegué a ver. Generalmente de estilo ecchi. Que, debo reconocer, es uno de los géneros más atractivos del anime, porque hace reir y alegra la vista.

Precisamente el primer "gashapon" (figurita de un anime en caja-sorpresa) que compré pertenecía a "Dokuro-chan, el angel castigador". Con el que Oscar y yo nos echamos unas risas viendo su secuencia inicial una y otra vez.

Hasta ese punto, digamos que mi interés en el país del lejano oriente era escaso. Pero mi subconsciente ya había sido apaleado por famosas obras de la animación japonesa y gran parte de la tecnología, y juguetitos que han llegado a España durante el transcurso de varias décadas.

Aún no sé muy bien por qué, de pequeño, siempre me acercaba al letrero de un banco para consultar con frecuencia la cotización del Yen Japonés. También miraba la Libra Esterlina y aún no he pisado Gran Bretaña, de todas formas.

Gracias a Iñaki, alias Outvader, y otros amigos aficionados al mundo otaku, vi el anime Death Note. Y aquí sí que podríamos decir que se produjo un punto de inflexión que me hizo volver la mirada hacia Oriente.

Tras ver Death Note pensé que esa pieza sería una excepción; Una ecuación no balanceada connatural al mundo del manga. Una anomalía, vamos. Pero, cuando arañé un poco la superficie del mundo del manga y anime, practicamente me explotó en la cara. Existen miles y miles de obras de manga japonés de diversos géneros para todos los gustos. Y se produce anime para parar un tren no cada año sino cada trimestre más de medio centenar de series distintas nuevas, o que prosiguen temporadas de éxitos anteriores.

Poco después de ver Death Note; a mediados o finales de 2007 vi Elfen Lied, Ouran High School Host Club y Higurashi no naku koro ni.

He visto desde entonces cerca de un centenar de obras, películas y series distintas que ya han sido comentadas en Otro Blog de Anime, que impulsé poco después de ver estas series. Pero yo diría que esas primeras obras representan muy bien mis gustos y que todas ellas y alguna otra han estado presentes en mi primer viaje por Japón.

Gracias a Carlos, de NTS/Doocuments, pude retirarme un tiempo para conocer mejor algunos rincones de Madrid a finales de 2007 y trabajar en mis proyectos de cine en un ambiente relajado y alejado de mi rutina habitual. Además de trabajar un par de semanas en cohesionar mi primer guión pude revisionar alguna serie como Ouran High School Host Club donde se resaltan los arquetipos de personajes combinados en la historia exagerando peculiaridades de la sociedad japonesa. Aquel viaje en particular, que se prolongó un mes entre Madrid y Alicante por mi cuenta, me sirve como punto destacado en la memoria para recordar el momento en que me volví, o salió de dentro de mí, el otaku que soy ahora.

También destaco la influencia de otro Carlos, alias Wretched, al que ya agradecí el empujón involuntario que me dio en mayo de este año cuando cenando en su casa nos ofreció a los amigos las típicas galletas chinas de la fortuna y me tocó esa de "Buen momento para iniciar tus sueños". Creo que no pasó ni una semana hasta que compré el billete de avión para Japón. ;) Y por supuesto a todos los amigos Eduardo, Hugo, Mónica, Miguel y el legendario David que durante todas las semanas no solo me han aguantado hablar de mis planes de viaje a Japón sino que también los han alentado y envidiado al tiempo que compartimos aficiones comunes.

Higurashi no naku koro ni tiene también capítulo aparte en este blog. Y descubrir que el idílico escenario donde se dan truculentas y violentas situaciones realmente existe en Japón, Ogimachi (Shirakawa-go - Patrimonio Historico-Artistico de la Humanidad por la UNESCO) provocó ya entonces que lo quisiera visitar a toda costa.

Ya por entonces Mamomo, y sus amigos Andreu y David, más o menos al mismo tiempo que Jon, hermano de Outvader junto con otros viajeros, fueron a conocer la fascinante "tierra prometida" del otaku. Algunos solo estuvieron por Tokio y alrededores, otros llegaron hasta las "lejanas" tierras de Miyajima, pasando por Kioto o Nara.

Sin duda Mamomo, ya tenía hincado el aguijón de la fascinación por Japón desde que vio El viaje de Chihiro (2001) y aunque yo vi la película y otros famosos largometrajes después, bajo su influencia, no llegó a abrir mi apetito por el anime del todo hasta el momento en que él se fue a Japón. Aunque siempre fui fan de todo tipo de animación y videocreación.

Parece que a finales de 2007 Japón atrajo a mucha gente

Con muchos pude hablar largo y tendido. Interrogándoles para que me contaran su viaje con pelos y señales. Y siempre quedándome con ganas de que me contasen más cosas; Al estilo de Nº5 de la película Cortocircuito: -Datos, Datos. Quiero más datos!!!

También estoy super agradecido a Eva, quien impulsó en Tudela un festival Senbazuru tras el desastre de Tohoku, como gesto de gratitud al país que le acogió en su viaje de estudios del curso anterior. Junto con su profe, Aya y demás compañeros de sus clases de japonés.

Mire donde mire sólo veo Japón por todas partes. :)

Eva me facilitó a pocos meses de mi viaje un sin fin de folletos y mapas de sus rutas turísticas por Japón. Y aunque no tuve tiempo para ver muchos de esos sitios por dentro, especialmente en Kioto, sí que pude verlos por fuera con una mirada de propia seguridad de que en un próximo viaje los visitaré por dentro con calma.

Poco a poco a otros amigos y a mí nos reconcomía el gusanillo de visitar Japón. Se afianzó poco después de ver en la Euskal Encounter el corto Made in Japan y el documental Hobby de Ciro Altabás. (Alabados seais los artífices de la película junto con los co-productores ejecutivos Flapy y Kirai!) Proyección que aquel día de verano auspició la asociación RetroEuskal, por su contenido altamente "friki-retro" y "8bits". Además Ciro me aclaró alguna inquietud que tenía sobre alojamientos en "guesthouses" o dormitorios comunes.

El amigo Juanve, con cuarto dan de ninjutsu (aunque los ninja de las películas nunca existieron :)) y sangre japonesa en sus venas de Coria del Río, también quería venir conmigo en el primer viaje y nos comprometimos a hacerlo junto a su primo y quien quisiera subirse al carro. Eso me motivó para crear un "Wiki" para cohesionar datos sobre el viaje que nos podrían ser útiles a nosotros y a cualquiera que quisiera visitar Japón. WikiJapón (Algún día lo resucitaré. Por hackeos continuos está en "hibernación").

El wiki no sé si sirve para muchas otras personas y no hubo muchos aportes pero fueron de gran utilidad las que entre otros aportó Xabier, alias Xabo taje. Con el que apenas me comunico salvo para avisarle cuando algún virus afecta a su sistema de correo. ;) Y al que conocimos Outvader y yo en las ediciones a las que acudimos del FAN, en Pamplona desde 2008.

Festival de Anime que por supuesto es "culpable" de agrandar más nuestro apetito por este mundo y todo lo relacionado con Japón. Muchas gracias a Juan Zapater, Blanca y todos los colaboradores del festival. En especial, Efraín que a pocos meses de mi viaje también me dio algún que otro consejillo y resultó en lo que mi viaje por Japón fue al final.

Tampoco hay que restar agradacimiento al sin fin de actos otaku que se organizan en toda la geografía nacional desde hace años. Y que también desde 2008 visito asiduamente, exceptuando el Salón del Manga de BCN de este año, porque yo estaba ya visitando el "Origen" de todo. ;))

Las Jornaícas de Zaragoza fueron un fantástico punto de encuentro, los últimos cuatro años, con más gente con un gusto similar por Japón. Y es ahí donde conocí a algunos de los colaboradores de la organización y a podcasteros como stif, que conllevó desvirtualizar a todo el equipo de La Hora Otaku, en el pasado Salón del Manga de BCN, en 2010. Auténticos pioneros del podcasting sobre Manga y Anime en España y no unos imitadores como Ramen para Dos, con su radio profesional. (O eso creo que le gustaría que dijera a Stif ;))

La legión de reporteros de Ramen para Dos, y otros blogueros conocidos por las Redes Sociales fueron evidentemente de mucha ayuda a la hora de recopilar información para mi viaje:

  • El omnipresente blog de Kirai, junto a su libro Un geek en Japón.
  • Flapy y su video-curso de japones, Japoneando.com
  • El Capitán Urias catalizando el movimiento TLQM por el que nos hemos conocido, al menos virtualmente, muchos adscritos a la ideología molona, al que le doy un agradecimiento muy especial, además de por su dinámico y divertido videoblog La Arcadia de Urías, por su extensa respuesta a mis cuestiones sobre el viaje por formspring.me y su documental Crónicas desde Cipango donde aparecen otros famosos blogueros.
  • Ale, alias Karawapo, por ser tan pasota y tan majo a la vez. Además de artífice accidental del movimiento Todo Lo Que Mola. Gracias por dar un contrapunto alejado del bloguero afincado en "MonstruoCiudades" de Japón. También por su charla, casi olvidada, sobre emprender en Japón que pude ver parcialmente retransmitida por internet desde la Universidad de Alicante. Por sus canciones chiptuneras de la Gameboy-Rock Band Pepino. Y su A Japón Volveré. (que ya es mi lema ;)) Y por sus video-podcasts-cursillo Escucha Japonés con Ai y las gameboy musicales y Escucha Español, junto con Magi.
  • De Marc Bernabé. ¿Qué decir? Me fijé cuando vi que los pocos manga que tenía en mi colección y casi todos los libros para aprender japonés de mi biblioteca los había escrito o traducido él. Un apasionado por el manga; y fascinado como todos los demás por ese país junto al anillo de fuego del Pacífico, entre mares y montañas. Si además le sumas sus interesantes entradas blog en MangaLand, Niponadas, el ambicioso proyecto Masters of Manga, la republicación de Apuntes de Japón, y el sin fin de vídeos que nos ha regalado la "coña marinera" del movimiento TLQM; sólo cabe una gran reverencia desde el suelo al más puro estilo japonés, Bernabé-sama!
  • Alessandra, alias Chiisai y su Portal Japón, también ha facilitado mucho la vida del otaku con ansias por viajar a Japón. Gracias a sus chibicharlas, donde pudimos reunirnos virtualmente centenares de otakus chibi-viajeros en ciernes o veteranos que también nos han sacado de dudas entre millares de preguntas que planteábamos sobre el modo de vida en Japón y lugares que ver. Durante horas y horas, a lo largo de muchas noches cada semana. Gracias a todos los que allí estabais. También la charla de Chiisai en el Salon del Manga de 2010 algunos de sus comentarios me sirvieron para no demorar más mi viaje debido al curro de JuanVe que estaba provocando un retraso indefinido que iba camino de convertirse en dos años de demora. Y me animé a hacer el viaje en solitario.
  • También en el Salón del Manga de 2010, el conocido como embajador del anime, Takamasa Sakurai (trágicamente fallecido en diciembre 2015), dio una estupenda y entretenida charla sobre Peregrinaje Anime a Japón. Que dio pistas para el viaje aunque por entonces aún no sabía cuando lo haría. Y fue una charla memorable que no olvidaré.
  • Cesar y (su ex-) Laura, que en las Jornaicas ya me firmaron su libro Tokio para Otakus, y volvimos a coincidir varias veces tanto en Barcelona como en Pamplona en actos similares. Su libro fue una gran inspiración y empezó de forma similar al WikiJapon. Como un plan para viajar allí. Que ya se ha extendido con una segunda parte llamada Kioto para Otakus, que estoy deseando agenciarme. :) Me encantó la Toei Gallery. Que seguro me la habría perdido de no ver vuestro libro.
  • Muchos más blogueros y tuiteros que viven y narran su día a día desde Japón en castellano y que me es totalmente imposible enumerarlos pues no sé cuántos blogs habré "lurkeado", sin pararme a dejar un simple comentario, en mi ansia por aprender más del "Cercano Oriente", entre los que están, seguro: Ikusuki, Micko, UnGatoNipon, Takeshi Taniguchi, y muchos etcéteras. 
  • Danny Choo es también famoso extranjero viviendo en Japón que cultiva su pasión por la vida en Japón y además de su blog en inglés, ofrece también desde hace poco artículos en español.
  • Así mismo es inestimable el apoyo que he recibido de más gente que ya ha viajado a Japón como turistas, incluso más de una vez, o tiene idea de hacerlo tarde o temprano y comparte su experiencia por Twitter y otras redes. Evidentemente esta lista es mucho mayor, pero gracias a ellos he hecho grandes contactos, o aprendido más sobre Japón a través de sus blogs, fotos, vídeos o micro-charlas tuiteras. Un millón de gracias. Julencin2000, Quicoto, elPachinko, comerJapones, AdriaMontiel, misstechin, Roberto_Pastor, Tarazonando.

También a allegados y parientes que en muchos casos se mostraron comprensivos con mi intención de visitar Japón. Aunque algunos me decían -no vayas, sobre-alarmados por las exageraciones de la prensa occidental por los efectos del Gran Terremoto de Tohoku. Y algún otro me decía -Quédate allí; No vuelvas. Que no sabría cómo interpretar. :)

También doy las gracias a mi banco, que me amplió el límite de la tarjeta de crédito dos veces este año, sin pedirlo. (Cabrones! Lo digo desde el más profundo cariño y respeto. -¡Claro, claro! Si no lo quiero no lo cojo. Pero si te lo dan lo coges, ¿no? Como los corruptos políticos que aceptan lo que sea a cambio de ciertos favores.)

Gracias, sin duda, a Santiago Gastaminza por su charla en Tudela y Pamplona sobre Japón que me ayudó a ver el país desde otro punto de vista, al margen de la generación de blogueros que hablan de lo que les preocupa a ellos. En esa ocasión nos acercó unas cuantas vivencias del día a día en el Japón menos conocido, como era Yamaguchi donde estuvo trabajando. Habló especialmente del hermanamiento entre Navarra y Yamaguchi; y los trabajos que hacen cada año los escolares sobre Francisco Javier. A mí me quitó algunos mitos que me había formado sobre la forma de hablar de distintas regiones de Japón; y fue gracioso verle comentar precisamente al alcalde y directivos del centro acerca de que los mismos políticos de Yamaguchi propusieron bajarse el sueldo. Cosa que ni pasa por la cabeza de políticos de otros lugares del mundo.

Gracias a Marita, la directora de mi primer colegio que me puso en contacto con su sobrino residente en Japón. Y gracias a él, Iñaqui. Que fue el primer español que vi allí (de al menos 13). Y tuvo tiempo en su apretada agenda laboral para que diéramos un paseo por el barrio chino de Yokohama; y me recomendó la visita a Enoshima desde Kamakura. Algo que tenía programado pero de no ser por su insistencia quizás no habría llegado a ver lo más alto de ese fantástico lugar. Y gracias a su colega de trabajo Ken; Mi primer amigo japonés, jeje, aunque no entendamos casi nada del idioma del otro. ;)

Gracias también, por supuesto, a Paco y Loli de Granada, que encontré por Kioto y me ayudaron a completar un día que había quedado truncado al suspenderse el Jidai Matsuri. También muchas gracias a Antonio, de Madrid y su pareja, que creo recordar procedía de Burgos, que me recomendaron el complejo de restaurantes Okonomi-mura para probar el Okonomiyaki en Hiroshima. Y gracias a Teo y Lee, de Singapore que me hablaron del templo de Takayama y me facilitaron un plano para la hora y poco más que tenía libre en el lugar, y la pareja de jubilados de Shikoku que nos regaló a los tres que estabamos en Shirakawa-go, un buen montón de mikan (o mandarinas). Gracias a Umberto, de Barcelona, y los dos amigos Colombia que encontré en la Fuji TV y provocaron algún momento divertido en mi viaje. Como cuando hablando a voces en español me fijé como nos miraban algunos japoneses; y también la mirada que echaron algunas señoras al decir "oshiri" como quien dice "trasero" pero de forma que no se entendiera tanto... jeje, pero olvidaba que estaba en Japón. B-D

Y a todos los demás amigos o compañeros de viaje que hice por el camino que me dieron conversación; como el grupo de japoneses que iban en el tren de Takayama a Nagoya llenando un vagon de viejos alumnos de una universidad que viajaban todos los años por distintos lugares, incluido España en varias ocasiones. Y a los cuatro malagueños con los que pude charlar un rato en lo alto de la torre Landmark. Aunque a algunos compañeros de viaje no llegué ni a verlos, pero seguro que nos desvirtualizamos un día, eh, Javi, alias アリスチン覇比 en Twitter. Gracias también por estar ahí. ;)

En serio que sin todos ellos, y los que me dejo (que puede deba añadir después al decir: -Toma claro! él o ella también me ayudaron!) que me darán una paliza hasta dejarme toda la piel negra de moratones por obviar u olvidar incluirles, no habría podido pasar las mejores dos semanas de mi vida. Y además descubrir que el primer viaje a Japón no tiene porqué ser el último.

¿Os apuntáis al próximo? :)