miércoles, 19 de agosto de 2015

FreddyJP15 - Día 7 - El Monte Fuji (parte 1)

Llegó el día para el que me había estado preparando durante meses.

No soy deportista, y no lo seré nunca. No voy a dedicarme a subir montañas porque haya subido una o dos, ahora.

Soy más flojo que la mierda de pavo pero hay una constante en mi forma de ser que implica que aquello que me propongo y está en mi mano, lo hago. No hay excusas.

El miércoles 19 de agosto me levanté antes del amanecer. Me despedí del albergue de Kioto y me encaminé con mi equipaje hacia la estación, a tomar el primer Tren Bala de la mañana.

El Monte Fuji estaba, en principio, a 6 horas de distancia (~585Km) entre trenes y un autobús hasta la conocida Quinta estación, también llamada Subaru Line, en la ruta Yoshida.

Para una empresa tan ambiciosa como subir el Monte Fuji fue poco razonable comenzar el viaje desde tan lejos, pero lo planifiqué así con el fin de aprovechar más el viaje. En inglés "turismo" se dice "sightseeing" es decir "Ver lugares dignos de ver". Y eso es lo que quería hacer en mi viaje. Cuantos más mejor.

No contento con eso escogí una ruta más corta (~525Km) pero con un tren más lento, el Wide View Fujikawa, tardando una hora más de lo posible.
Y lo hice totalmente a sabiendas. Porque quería aprovechar aún más el viaje, tomando la ruta paisajística. Que bordea el Monte Fuji desde Shizuoka, por la ladera oeste del Monte.

Comparado con el Hida Wide View, que usé entre Nagoya y Takayama en otoño cuatro años atrás, esta ruta junto al río Fuji, en verano es bastante más fea. Con el río apenas sin caudal. Pero sigue siendo un recorrido muy bonito y bastante más pintoresco que dando un rodeo rápido por el este, desde Tokio o Yokohama; Y a mí me valió la pena.

El inmenso Monte Fuji apareció ante mis ojos más cerca de lo que lo había visto nunca subiendo hacia el norte, camino de Kōfu en el tren paisajístico, desde Shizuoka. El espectáculo era impresionante y empecé a intuir dónde me estaba metiendo.

El transbordo de tren, en Kōfu, fue el más rápido del viaje. Apenas había un minuto para cambiar de anden por un paso superior, por el que otros turistas y yo corrimos, escaleras arriba y abajo, hasta abordar el siguiente tren que estaba esperando en su vía cuando llegamos en el Fujikawa Wide View.

Más tarde, en 大月 Ōtsuki abordé el cuarto y último tren del día, el tren turístico Fujikyu. Una línea privada de tren, que es la única que te acerca a la ciudad de la ruta Fuji-Yoshida. Pagué con SuiCa más un suplemento por reserva de asiento; que, creo recordar, me cobraron en metálico. La decoración del tren por dentro era, sin duda, la más curiosa de mi viaje. Con asientos y mesas como si estuvieras en un barco o la terraza todo de madera de algún extraño bar country. Otro vagón más allá la decoración era diferente, aunque no lo retraté de cerca. Además la interventora y guía que anunciaba los lugares por donde pasábamos, en un momento dado, nos prestaba una pizarra con la fecha y nos hacía una foto con nuestro móvil o cámara a todos los pasajeros que estabamos por ahí. Algún espabilado japonés pidió hacerse una foto con ella.

Al llegar a la estación de tren Fujisan, en Yoshida-shi. Dejé la maleta en una consigna de monedas próxima, sacando mi mochila, bastón y cosas para el ascenso. Y comí en un restaurante del centro comercial de la estación. Concretamente unos fideos udon. Yoshida udon con carne y extra de huevo duro.

Después busqué con el móvil algún supermercado cercano. Encontré algo parecido a un drugstore grande al que fui caminando. En total 1,5 Km. entre ir y volver. Buena caminata antes de llegar si quiera a la montaña. Allí compre un par de botellines de Pocari Sweat (para probar) y Acuarius que tenian un envase práctico para la escalada que pesa poco y se puede reducir mucho su tamaño después. También algún botellín de agua (debí haber pillado un par más de las que compré), algunos zumos, algunas cosas dulces y, entre otras cosas, un sobre que tenía mini bocaditos de salchichón. (Qué picaba y no sabía muy bueno. :))

Finalmente, de vuelta en la estación compré mi billete de ida y vuelta (válida para el día siguiente) en autobús al Monte Fuji.

En la mochila me había metido alguna ropa para cambiarme para la montaña y aproveché este momento para equiparme del todo.

Eran cerca de las tres y ya empezaba a ser tarde para iniciar el ascenso si quería llegar con luz del sol a la primera parada donde tenía reservada una noche de alojamiento en la Verdadera Octava Estación, a 3400 metros de altitud.

El autobús nos llevó por el Fuji y en las pantallas se nos mostraba cuales eran las siguientes paradas. Entrando en la carretera de subida nos cruzamos con muchos otros autobuses que bajaban, teniendo otros delante y detrás que subían. En temporada de ascenso al Fuji, el acceso a los turismos está restringido. Y mejor que sea así, o menudo pifostio se armaría con tanto tráfico de autobuses. Se anunció enseguida la Primera Estación, y la segunda estación a unos 1590 metros de altitud. El aire acondicionado cambió de pronto por calefacción, cuando ya empezaba a notar frío.

Una vez en la Quinta Estación (Go Gōme) cantidad de personas con chalecos nos recibían con bolsas para que tirásemos nuestros desperdicios, ya que en la montaña no se puede tirar basura. Lo cual me resultó un poco chocante ya que todavía no tenía ningún desperdicio que tirar, y a la vuelta, el día siguiente, no los vi en el mismo sitio para deshacerme de mi basura.

En la Quinta Estación hay cantidad de tiendas, restaurantes, paradas de autobuses, información turística, zona de descanso e incluso una oficina de correos.

Aquí puede comprarse un bastón de madera de peregrinaje que te sellan al fuego desde donde lo compras hasta la cumbre en cada estación al módico precio de 300 yen por sellado. Yo ya llevaba mi bastón plegable de aluminio comprado en Kioto y ese bastón de madera me parece un peso muerto y demasiado grande para llevarselo de viaje y más si vas en avión. Pero es un recuerdo interesante si alguien lo quiere más auténtico que otras opciones como el certificado que venden en la oficina de correos de la cumbre que te puedes enviar por correo como una postal con matasellos de la cumbre, o tu propio bastón de escalada como hice yo.

De todos modos no sabía como funcionaba el tema de los sellados (stamp) y en algun momento de la escalada me empeñé en que me pusieran un "stamp" a mi pequeño bastón de aluminio. Algo que era imposible y así me lo hicieron saber. Jejeje.

Tras una visita al baño grande que hay bajando unas escaleras en la Quinta Estación, que, contra lo que había leído, era de uso gratuito (Al menos el día que fui. Miércoles, de labor. Los de las estaciones superiores cuestan 200 yen.) me enfilé sin perder más tiempo hacia la ruta de ascenso. Eran las cuatro de la tarde, hora de Japón.

El anochecer iba a llegar entre las seis y media y siete de la tarde. A las ocho ya era noche cerrada. Y tenía 1100 metros de altura que subir desde los 2300m, para llegar al alojamiento, como a unos 5 kilómetros "cuesta arriba" haciendo zig-zag.

Todos los mapas indican que entre la 5ª y 6ª estación se tarda entre 30 ó 40 minutos. Yo llegué para las cuatro y veinte. En 20 minutos. Es sin duda el tramo más fácil del recorrido. Y da falsas esperanzas sobre lo que puede costar llegar más arriba. Todos los demás tramos tardé más en recorrerlos que lo que indican los mapas. Claro que, incluyendo descansos y un montón de breves paradas.

Las estaciones son puntos intermedios, generalmente con una o varias casetas dispersas que tienen restaurantes, tiendas de recuerdos y provisiones y alojamientos de montaña tipo albergue con saco y futón incluídos, pero a precio de hotel de precio medio-alto.

Cada tramo entre estaciones es más difícil que el anterior. No porque el camino sea necesariamente más intransitable (que hay momentos en que se complica), sino porque la elevación y falta de oxígeno hace que cueste más.

De modo que el tramo entre quinta y sexta estación es más fácil que el tramo entre sexta y séptima estación. (Ya lo creo). Pero más fácil que el tramo entre séptima y octava estación. La cumbre es la décima estación. Y, para que resulte más llevadero, hay varias casetas en la 7ª estación, varias 8ª estación antes de llegar a la Verdadera Octava Estación (Hon Hachi Gōme). Y después hay octava y media, novena estación y cumbre.

Poco después de la sexta estación es cuando empecé a notar el cansancio. Cuando se sube de 2400 ó 2500 metros de altura es cuando el aire empieza a hacerse más ligero y aunque aún no se note mucho, hacer esfuerzos cuesta más. Es a los 2900 o 3000 metros cuando ya empiezas a sentirte como boñiga de vaca flaca. Empecé a parar con más frecuencia e incluso con un ritmo impuesto de 10 ó 15 pasos haciendo inhalaciones y exhalaciones profundas para retomar fuerzas.

Pasadas varias séptimas estaciones empecé a jurar en chino porque nunca pareces llegar a la octava estación. Suele haber unos 10 minutos entre cabaña y cabaña.

El sendero deja varias veces de poder llamarse sendero. Está delimitado por unas cadenas a izquierda y derecha para saber por donde ir. Pero lo de en medio pueden ser tanto escalones caseros hechos con travesaños de madera, como piedras, o grandes rocas bastante altas que hay que "escalar".

No hay que tocar las cadenas pero en muchas ocasiones me agarré en ellas para darme un pequeño impulso o mantener el equilibrio.

Cada vez estaba más y más cansado y llegó la noche. Saqué mis linternas de montaña y móvil que me colgué en la ropa para ver donde pisaba.

En total tardé cinco horas y media en llegar a la Verdadera Octava Estación.

Casi creía que no lo contaba. En la Octava Estación, ya de noche. Charlé con un grupo de empleados del lugar. Que me preguntaron si iba solo. De dónde era. Y si quería dormir ahí. -No, gracias. 予約があります Tengo reserva más arriba.

Hablando de algo famoso de España como son los encierros de San Fermín, para hablar de mi origen, y que conocían. Lo primero que les vino a la mente fue La Tomatina de Buñol. Oh! Sí... La última moda en España. Mira, tú. Jejeje.

Compré un botellín de agua. Algo que no debe hacer mucha gente pues es el botellín de agua más caro de Japón. Y exclamaron un Ohhh! al unísono, cuando pagué mis 500 yen. Ya que aunque me quedaba bebida en la mochila, el agua se había acabado.

Me dieron ánimos para la hora de ascenso nocturno que me quedaba pendiente, (subiendo pendiente). Y seguí con mi ritmo de descansos y respiraciones profundas hasta que llegué al Fujisan Hotel en la Verdadera Octava Estación.

No me dejaron ni coger el aliento. Las 21:30 horas. Cuando te van a despertar a las 2 AM. Es tardísimo. En la entrada me recibieron preguntándome si iba a dormir ahí. Y me hicieron entrar y sentarme delante de un encargado de tomar datos de la reserva y cobrar. Inmediatamente después dejé los zapatos junto a la escalera de acceso y me acompañaron a las literas.

Mi litera era una de las superiores. どう登りますか? -Cómo escalo hacia ahí arriba?- Pregunté. Ya estaba cansado de escalar. Je. Y me señalaron la escalera que había a un lado.

En cuanto dejé mi mochila y cosas colgadas de un poste, me tumbé bajo el saco de dormir junto a otro excursionista que no debería llevar mucho tiempo acostado. Porque noté que estaba despierto y yo le estaba molestando con mis resoplidos que debieron durar casi media hora hasta que me dormí.

Y al día siguiente me llevaría dos horas más, de 3 a 5 de la madrugada llegar a la cumbre, justo para la hora del Go Raikō (amanecer desde la montaña). Aunque está como a una hora si estás en buena forma, pero el flujo de gente no deja subir más rápido aunque quisieras. Yo aunque no hubiera habido gente creo que habría tardado lo mismo: dos horas; parando muchas veces a descansar. Aunque físicamente fue un ascenso bastante tranquilo; menos cansado de lo que cabría esperar; entre Hon Hachi Gōme y la cumbre. Pero un poco amargo al estar una nube de lluvia en medio de todo el recorrido, todo encapotado, sin dejar ver el Go Raikō pese a que la previsión era despejado hasta después de bajar al día siguiente.

Continuará en el Día 8 - El Monte Fuji (parte 2).

Fotos de todo el viaje pueden verse ya en este enlace: FreddyJP15 en Google Photos.

martes, 18 de agosto de 2015

FreddyJP15 - Día 6 - Bakemono no ko - Despidiéndome de Kioto

Este día fue un día de descanso en lo que "sightseeing" se refiere. Nada de ir de aquí para allá a ver sitios.

Salvo un viaje a mediodía hasta el cine TOHO más cercano, donde vi la película "Bakemono no ko" de Mamoru Hosoda, en sesión de 12h.

La segunda película que veo en japonés sin subtítulos en un cine de Japón me gustó más que la de Ataque a los Titanes parte 1 que vi en Tokio.

Es un anime con nombre propio y no cabía esperar otra cosa. Aunque, digamos que entendí la mitad de la mitad de los diálogos. Pero el lenguaje cinematográfico trasciende todo eso.

Después de la película comí en el mismo centro comercial un rāmen bastante apetitoso.

Y me volví para la casa de huéspedes donde me alojé estos cuatro días en Kioto, con la cena lista de combini. Para pasar la tarde noche encerrado en la sala de estar, preparando el ascenso al Fuji para el día siguiente.

Y es que, escribir cerca de 30 postales, poner la dirección y los sellos, es una labor que no se puede dejar para el último momento. Cuando el día 20 de agosto llegase arriba del Monte Fuji, no podía permitirme el lujo de pasar 3 ó 4 horas en la oficina de correos de la cumbre redactando y sellando postales.

Lo siento por los que no recibieron postal. Hay ausencias sonadisimas entre familiares y amigos. De verdad que lo siento.

Y también si les decepciona que no la escribiera desde arriba los que la recibieron. De hecho a más de uno les decía que "vi el amanecer" cosa que nunca pasó porque estuvo completamente nublado hasta la cumbre a ~3776 metros. Snif. :'( Las predicciones meteorológicas del día anterior no se cumplieron.

El caso es que ya tenía escritas la mitad de las postales desde el viaje en tren bala de Tokio a Kioto. Y quedaba la tarea de escribir unas cuantas más y meter en sobre y poner dirección en algunas postales más que compré especiales.

En ese transcurso, un japonés entró a ver la TV y cenar y puso un programa que hablaba de extranjeros que subían el Monte Fuji. Qué casualidad.

Fue fantástico ver el reportaje, mientras preparaba las postales para enviar desde el Fuji. Le comenté que yo iba mañana. Y me deseó lo mejor para la subida al Fuji. Ganbatte!

No hay muchas fotos de este día salvo el tazón de rāmen y parte de la cena de combini, espaguetti napolitana: Pero se pueden ver las fotos de este y los demás días en este álbum Flickr: https://www.flickr.com/photos/sincalma/albums/72157656188009029/

lunes, 17 de agosto de 2015

FreddyJP15 - Día 5 - Paseo por Ōsaka y móvil nuevo

Este día fue un día algo infructuoso. Pero también tuvo su parte divertida.

Salí de Kyōto en dirección a Ōsaka con la intención de encontrar una batería para mi móvil, o a una mala un móvil que lo reemplazase.

Pero no hubo suerte. Los móviles chinos no tienen repuestos en la mayoría de tiendas de Japón, aunque sea en el barrio de Den Den Town. El Akihabara de Ōsaka.

Me fastidié la garganta entre las diferencias de temperatura de los locales y transportes con aire  acondicionado y el gran calor que hacía en Ōsaka. Y pasando un rato en un MangaKissa donde usé un ordenador para localizar la batería y tratar de ponerme en contacto con el fabricante del móvil a ver si me daba una pista.

Lo malo de muchos MangaKissa es que aunque tengan zona de no fumadores en ocasiones se mezcla y el ambiente no es respirable.

Desde este día pasé varios días con una tos que no se fue hasta que empecé a tomar un medicamento que me dieron en una farmacia 5 días después.

Lo bueno fue precisamente volver a ver las tiendas de Den Den Town, que están llenas de escaparates con figuras y motivos de manga y anime actuales. Aunque, como hace 4 años, tampoco me pude entretener a verlas a fondo.

También fue bueno que buscando Den Den Town, al no tener GPS ni nada, me equivoqué de camino y acabé en el lugar más famoso de Ōsaka por pura casualidad.  Que tenía pendiente de ver. El Ebisu-bashi en Dotonbori, donde se encuentra el famoso rótulo de Glico. Hice las fotos de rigor y seguí mi camino.

Se quedó en el tintero para otro viaje la visita al edificio más alto de Japón, el Abeno Harukas, en Ōsaka. Y el parque de la Expo 70, que Urasawa retrata en su manga 20th Century Boys (y 21st).

Después de no encontrar nada por Ōsaka y con una lluvia copiosa de despedida volví a Kioto y elegí un nuevo móvil entre los "SIM Free" disponibles del Bic Camera próximo a la estación. Escogí uno parecido en prestaciones al que llevé aunque de todas las apps que tenía instaladas para hacerme el viaje más fácil y compartirlo por las redes sólo acabé instalando una pequeña parte de las que tenía en el otro móvil.

Ya disponibles, fotos que hice este y los demás días, en mi álbum de fotos Flickr: https://www.flickr.com/photos/sincalma/albums/72157656188009029

domingo, 16 de agosto de 2015

FreddyJP15 - Día 4 - Daimonji Kyōto

Con algo de retraso escribo esta entrada y la de los siguientes días que iré publicando poco a poco. Un problema con el móvil me impidió seguir publicando en el blog a diario.

Este día lo dediqué a recorrer sitios que tenía previsto visitar de Kyōto en mi plan para 2015 y algún sitio más que no pude visitar en 2011.

Como colofón asistí al Daimonji 大文字 (Letras grandes), una tradición que cada año enciende símbolos y letras en los montes que bordean Kioto mediante unos canales preparados para arder con fuego.

Lo primero que hice fue acercarme usando el metro hasta Arashiyama una isla en un río de la parte noroccidental de Kioto, con un puente muy peculiar.

Tras pasar un buen rato viendo como preparaban algún matsuri para la noche y probar todos los helados que encontraba al pasar, me dirigí al otro extremo de Kioto. El este.

Y llegué hasta Kiyomizu-dera. Aunque estaba nublado, en ocasiones clareaba y la ola de calor veraniego hizo mella y creo que estuve al borde de la insolación. Me quemé y luego estuve buscando una farmacia; pero en domingo las normales estaban cerradas. Aunque había cadenas de parafarmacia abiertas donde pude comprar algunas cosas para remediarlo.

Antes de dirigirme a algún lugar para ver el Daimonji, comí un bocadillo en un Subway, y mientras tanto se puso a diluviar en plan, aquí no se va a encender ningún fuego hasta el día del juicio final.

De todas formas amainó y el Daimonji tuvo lugar a la hora prevista. Y pude ver el encendido del kanji 「大」。

Elegí para verlo el margen del río Kamo mirando al monte Higashiyama (monte del este). Y fue ahí donde casi pierdo el móvil, que se me cayó, se abrió y perdí la batería. Afortunadamente, la tarjeta de fotos y el SIM junto con el móvil los recuperé intactos. Pero, sin batería, no hubo manera de volverlo a usar, ni siquiera enchufándolo.

Al volver al alojamiento, unos japoneses que estuvieron viendo el Daimonji por Arashiyama me contaron que vieron como se encendió el símbolo sintoista de la puerta torī.

sábado, 15 de agosto de 2015

FreddyJP15 - Día 3 - Kyōto

Hoy el día ha estado partido en dos.

La primera parte fue la salida del hotel y dejar la maleta en consigna de la estación para luego dar un paseo por los alrededores. Jardín Imperial, Hibiya y Ginza.

Me encontré con la estatua de Godzilla que Marc Bernabé nos mostró en una de sus charlas del Salón del Manga en Barcelona.

Tras volver a recuperar la maleta, con cierta dificultad porque nunca vuelvo por el mismo sitio y ni siquiera los encargados de estación se conocen donde están todas las consignas, vi la entrada norte Maru no uchi que tiene una arquitectura peculiar y me he acercado a Kioto en shinkansen. Ahi he dado un largo paseo y probado un estupendo ShabuShabu para cenar antes de dormir.

El restaurante de Shabu Shabu lo encontré con ayuda de otro amigo que andaba por Japón y me acompañó a muchos sitios. Me ayudó a encontrar una tienda de deportes de montaña, donde compré un bastón plegable de senderismo de oferta para mi próxima incursión al Monte Fuji. Y recorrimos alguna de las tiendas más frikis que he visto en un bulevar de Kioto.

Gracias, Markitos.:)

Todas las fotos de este viaje por Japón: https://www.flickr.com/photos/sincalma/albums/72157656188009029