martes, 18 de marzo de 2014

Anime para los que no ven anime

Siguiendo el "monográfico" de anime que inicié en diciembre y enero aquí va la continuación que tenía previsto escribir.

"Anime para los que no lo suelen ver"

Los no aficionados al anime es probable que tengan un inmenso desconocimiento del mundo de posibilidades que encierra la animación japonesa.
Otra razón por la que alguien puede no ver anime podría ser un rechazo sistemático a "dibujos animados" porque su aspecto les hace pensar que pretenden estafarles con una falsificación; engañar sus sentidos con algo que no tiene sentido que exista en la vida real, o que si existiese sería un serio problema.  Y esto es quizás mayor escollo que no puede resolverse simplemente dando algunos títulos sugerentes para abrir boca en este mundo lleno de vida en dos dimensiones. Cada una de estas personas debe pensar ¿qué tienen los dibujos que le perturben para negarse a disfrutar de la gran capacidad humana para abstraerse en una fantasía o recreación de la realidad?

Sobre gustos no hay nada escrito. Y puedo comprender que uno no quiera ver dibujos con historias infantiles, o con contenidos filosóficos y metafísicos de difícil comprensión, o aventuras con acción llena de violencia y brutalidad. En cambio, también es posible que alguno de estos géneros sí pueda interesar incluso, y he aquí la paradoja, aunque no sea un género de su agrado. Porque, en la animación japonesa, muy pocas veces una buena historia se limita a un único género concreto.


Sobre el tipo de no-aficionado que critica por sistema el anime, especialmente con la cantinela de "los dibujos son para niños", querría que lo vieran desde el punto de vista de los que lo realizan como personas adultas a las que les gusta el trabajo que hacen y merece respeto.

Este artículo no pretende convertir en "otaku" a todo no-otaku, sino dar una llamada de atención a aquellas personas, cinéfilas, melómanas, amantes del audiovisual y la vídeocreación, o de historias de ficción, y la cultura en general. Para que la gente espabilada pueda descubrir un pedacito más de arte o entretenimiento que llega a toneladas desde oriente.

* Para los amantes del Séptimo arte, una recomendación heredada de otro animefago llamado Juan Zapater:

Millenium Actress (千年女優)

Este film destaca ante todo por  mostrar el cine dentro del cine. Algo que se hace en bastantes ocasiones y para los más cinéfilos tiene un encanto especial. También destaca por su potentísimo director, ya fallecido, Satoshi Kon; que legó una buena cantidad de obras (no sólo películas sino también manga y series de TV) especialmente oníricas, algunas de ellas elevando el nivel de lo artístico a cotas que nadie, probablemente jamás, alcanzará.

Y por último, pero no menos importante, la película destaca en el apartado musical por la banda sonora de Susumu Hirasawa. Músico, compositor, con un estilo personal muy cercano al músico fetiche de Tim Burton, Danny Elfman. Ambos pasaron de tener grupos electro-pop a hacer música para cine y tienen un estilo muy particular, escogiendo instrumentos e incluso vocalizando ellos mismos.


* La siguiente recomendación es para los que buscan algo inusual dentro de lo que sería un anime típico con una historia divertida pero con profundidad, misterio, fantasmas y un chico en apuros rodeado de muchas chicas.

- Bakemonogatari / Nisemonogatari/Nekomonogatari

Estas 3 "temporadas" de series de TV anime, con otra extra en camino, quizás estarían mejor en recomendaciones para otaku muy aficionados al anime; de no ser porque estoy convencido de que puede haber gente que, como yo (hasta hace unos años), no se aficione al anime hasta ver la obra que le enganche. No es, ni por asomo, la que a mí me enganchó, ni creo que lograría engancharme si no lo estuviera ya pero tiene un componente de "rareza" que quizás sorprenda a alguien.

Es una serie original ideada por el autor Nisio Isin (palíndromo), al cuál le gusta jugar mucho con las palabras y diálogos que buscan confundir, despistar y sorprender.

La historia trata de un chico-vampiro, pero este no brilla. Y la trama incluye romance, comedia, humor absurdo, fantasía y un toque provocativo ecchi de erotismo con humor.


* Sin dejar los anime algo atípicos la siguiente recomendación es para aquellos que buscan un material didáctico, educativo, casi documental y a la vez divertido. El mejor modo de aprender geografía e historia.

Hetalia



Hetalia, que es un juego de palabras entre "Torpe" e "Italia" que yo traduzco como "Incompetalia" es una serie que no pretende reirse de ningún país sino con todos los países; al mismo tiempo que despierta interés en la historia, geografía y cultura de cada lugar donde cada país está encarnado por un personaje. Con un modo de ser arquetípico. Que en ningún momento representa a jefes políticos, reyes o emperadores sino más bien al modo de ser del común de sus habitantes.

El otro detalle de "Hetalia, Axis Powers" es que está basado en gran parte en el "conflicto" de la Segunda Guerra Mundial; De modo que los países/personajes protagonistas se dividen inicialmente entre las Potencias del Eje (Italia, Alemania y Japón) y los Aliados (America-EEUU-, Inglaterra, Francia, Rusia, China,...).

Cada episodio dura apenas 5 minutos y está compuesto de breves sketches de historia en distintos estilos y casi siempre con carcajadas o risas garantizadas.


* Volviendo a un tipo de anime más ecléctico la siguiente recomendación es un drama donde se recréa "Qué pasaría sí..." hubiera un terremoto de Magnitud 8.0 en medio de Tokio.

Tokyo Magnitude 8.0


Esta serie fue profética porque algunas situaciones que se representan en el hipotético terremoto con epicentro en Tokio, basadas en la experiencia de Kobe del '95, se repitieron en la capital tras el gran terremoto de Tōhoku del 11 de marzo de 2011, aunque la serie se produjo 2 años antes y lo que sucede se exagera para mayores efectos dramáticos y obligar a usar un pañuelo para las lágrimas durante cada uno de sus 11 episodios.


* El siguiente anime que recomiendo a aquellos que no les atrae en gran medida el mundo de la animación japonesa es una serie que está a punto de estrenar una continuación (abril 2014) puesta al día en calidad técnica (Alta Definición) pero con la misma ambientación y estilo artístico, música e historias de fantasía ambientada en torno a regiones rurales del Japón lleno de islas y montañas, antes de la era Meiji de hace 150 años.

Mushishi


Habla de unas especies de bichos que normalmente los seres humanos no pueden ver, pero su interacción afecta a algunas personas de forma extraña; y un experto en ellos, un "Mushishi", que vaga como nómada tratando de ayudar a la gente que se encuentra afectada por los distintos "mushi", como médico que usa ancestrales métodos de curación, mientras investiga su comportamiento y busca nuevos tratamientos o utilización práctica de sus cualidades.

No voy a ocultar que esta serie me encanta. Es una maravilla que debería considerarse Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco o algo mayor. Sin exagerar, jeje.
Cada episodio de apenas 25 minutos cuenta una sóla historia auto-conclusiva (casi siempre) y, a ritmo algo contemplativo, tiene una estructura compleja con planteamiento y desenlace que da sensación, al terminar cada capítulo, de que has visto un largometraje.

En enero de 2014 lanzaron como aperitivo de la renovada continuación un episodio doble especial de 44 minutos. Que puede verse ya en Crunchyroll; en caso de no tener tiempo de ver antes o no localizar la vieja serie (que está a la venta en DVD en España).


Y con estos 5 títulos termino por hoy esta lista de recomendaciones para No-Otakus. Ojalá os animéis los "poco animados" y me pidáis pronto que haga otro artículo con más títulos para elegir alguno que os guste.

viernes, 28 de febrero de 2014

En el último momento

last moment (PS2Game"Mai-HIME~Destiny's Phylogenetic Tree" Intermittent Song) / PS2Game "Mai-HIME Unmei no Keitoujyu" Sounyuka by Yousei Teikoku on Grooveshark

En el último momento

El hombre no tenía fuerzas para subir la montaña pero en ese momento volver atrás ya era peor opción que seguir en busca del refugio para los escaladores que se aventuraban por aquel remoto lugar.

De pronto, tras un matorral se escuchó un animal que asomó el hocico. Era un lobo hambriento. Puede que estuviera más hambriento que el solitario escalador accidental que se encontraba en una situación límite de supervivencia.

Cuando vio que por otros dos costados asomaban dos lobos más, el pánico se apoderó de Teddy, como le llamaban sus amigos.

De pronto, se escuchó la voz de Ramoncín cantando "Yo soy el rey del pollo frito. El rey del pollo frito. El rey del pollo frito..." y los lobos salieron espantados.

Teddy, con los pantalones llenos de excrementos, contestó su teléfono móvil y pidió ayuda al mismo tiempo. "Hombre, Iñaki! Qué bien me viene tu llamada. Oye! ¡Que me he perdido en la pista cubierta del Xanadú! ¿ Puedes pedirle a tu suegro que me mande un helicóptero o algo? Gracias."


Este relato es ficción. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia, o mala leche. B]

¿Y qué hacían tres lobos y matorrales en una pista cubierta de esquí? Bueno... Eso eran imaginaciones de Teddy. Lo siento pero en cuanto se me ocurrió el nombre del personaje el final venía cantado. Literalmente.

miércoles, 22 de enero de 2014

Anime para los que ven mucho Anime

Como comenté en el post anterior "Lo que distingue al Anime", pretendo escribir una serie de artículos centrados en comentar algunos títulos imprescindibles para cualquier tipo de público con gustos determinados.

Ahora toca hablar de anime para los que ven mucho anime. Algo bastante difícil porque yo no veo tanto como otros que se pegan la vida colgados del ADSL, con Crunchyroll, WuakiTV, Filmin o Nubeox, torrents, webs de "fansubs", comprando cada bluray que cae en sus manos, y/o visitando un festival tras otro donde proyectan mucho anime a lo largo del año. Sin embargo, estoy convencido que ni estas personas "sobrehumanas" que tienen tiempo de ver casi todas las series que se estrenan cada trimestre en Japón han podido ver ni una pequeña fracción de toda la animación japonesa habida y por haber.

Por eso voy a hacer un pequeño esfuerzo para, de entre lo "poco" que yo he visto, buscar las rarezas, o anime de culto que quizás hayan pasado desapercibidos para los super-fans del anime y así puedan descubrir algo más con el que llenar el poco tiempo libre que les pueda quedar, y no se desesperen buscando algo que no hayan visto.

Humor:

Estas tres sagas de la serie anime de "Hare y Guu" son imprescindibles para los incondicionales del anime de humor. Es raro si no las has visto aún. Pero si las has visto, tranqui; Hay más títulos por delante. :)

Para los que hayan visto el dorama "Densha Otoko" esta breve serie, de la cual eran fans los protagonistas en la ficción (antes de haber planes de producirla), les puede hacer bastante gracia. Al margen de cierto humor que a veces raya el absurdo, este anime entra en la categoría de Mahō Shōjo, con mezcla de deportes y vivencias. La calidad es excelente.

La serie es un ecchi  - harem pero ante todo humor y vivencias. Tiene ya sus años y quizás no interese alguno de sus componentes pero, recordar que estoy haciendo un esfuerzo por buscar series que no habéis visto pero pueden gustar. Darle un tiento.

Hace pocos meses vi esta serie, aunque se produjo en 2002. Si no la has visto te estás perdiendo uno de los anime más delirantes parodiando todos los géneros del cine que nos gustan con el toque más fresco de los estudios Gainax.

Esta serie es bastante divertida y popular seguro que la has vito ya. Pero la menciono por si acaso. Incluye algún episodio en el que el idioma japonés es protagonista. (Tiene gracia cuando confunden "Watashi" con "What a sea!" o "What a shit!"  :-D) Aunque no deja de ser un anime "típico" de instituto que divide a los alumnos en castas según sus aptitudes protagonizado por los más idiotas pero ambiciosos de la escuela, y a eso añade competiciones absurdas con invocaciones de criaturas para subir de niveles, y recorridos por escenarios de lo más tópico en el anime con algún círculo amoroso entre personajes de muy diversas personalidades en torno a los protagonistas y ya tienes para llenar varias horas de ocio. Y luego seguir con la siguiente temporada: Baka to test to shōkanjū ni.

Nyaruko me gustó especialmente, por haber sido un jugador rolero y DJ en ocasiones de "La llamada de Cthulhu". Es un anime harto divertido, especialmente paródico de géneros distintos en la línea de Abenobashi o Lucky Star(esta no la meto en la lista. Seguro que los más ávidos de anime la han visto) en lo que respecta a la parodia de otakus del anime dentro de un anime. Y también parodia sin venir a cuento el género tokusatsu entre otras excentricidades.

Esta serie y su continuación Maria + Holic Alive sería una tontería no verla, dada su poca cantidad de episodios y lo bien hecha que está. Por supuesto hay que tener cierta predisposición al humor absurdo e histriónico, los toques geek y retro de la guardiana del 2º dormitorio de la escuela femenina donde se ambienta la acción y el "yurismo" rinorrágico de la protagonista.

Si has visto este anime es probable que fuera durante la proyección de la Película Sorpresa del Festival de Anime de Navarra de 2009. No es una película japonesa sino coreana, lo que hace más posible que, aquellos que ocupan su tiempo libre casi exclusivamente con anime, esta película les haya pasado desapercibida. Pero es un error perdérsela si se quiere reir un rato con algo de humor bestia, escatológico y lleno de parodias del mundo del cine al estilo Robocop o Mad Max.




No Humor:

El bloque anterior era tan extenso quizás por ser lo que más me gusta. Y ya no se cómo categorizar los demás títulos que voy a mencionar. Son, quizás, más normales y entran en géneros concretos. Aunque eso no quita que tengan toques de humor en determinados momentos, pero hacer reir no es la finalidad única de cada título.

Esta serie de 4 episodios OVA es realmente interesante. Su calidad es muy buena y tiene un estilo que recuerda a los estudios Gainax aunque sus responsables fueron J.C. Staff, estudio realizador de los anime de Azumanga Daioh, Toradora, Kimi to Boku o Bakuman.

Esta revisión de la serie de 2009 es un compendio del sin fin de series y películas que se han hecho del famoso super-robot puesta al día de los tiempos que corren sin quitarle el estilo original y mezclando prácticamente todas las temáticas de las secuelas que tuvo la internacional serie. Por la densidad de todo lo que toca en pocos episodios a mí me resultó algo difícil de digerir su primer doble-episodio donde básicamente resume por anticipado toda la serie. En cambio los siguientes episodios son un revival estupendo para pasar un buen rato tanto si habías visto algo de Mazinger antes como si no.

Tanto la OVA como la posterior serie (que aún tengo pendiente reseñar en Otro Blog de Anime) son obras de culto. No digo más.

Esta película está producida por los estudios Ghibli pero no es un clásico de Miyazaki. El estilo es más bien lo opuesto a lo que el acostumbra a retratar. En lugar de un viaje hacia la madurez es un viaje a la infancia desde la óptica de alguien que ya vive su vida y empieza a tener algo de nostalgia. Una película, en mi opinión, muy buena. Y mejor que otras más alabadas de los mismos estudios.

Esta es una película que se hizo como homenaje a Osamu Tezuka, en alusión a "Kimba, el león blanco". Creo que debe estar en esta lista aunque no es un anime excepcional. Es una película simpática y entretenida que probablemente muy pocas personas han visto.

Para terminar, esta serie, en la cual descubrí a la sin par compositora musical Yuki Kajiura, es una vuelta de tuerca al género de las Mahō Shōjo o chicas que se transforman realizada mucho tiempo antes de la famosa revolución en el género que ha supuesto Madoka Magica. En principio basada en un simple video-juego pero realizada con muy buen estilo, diseño de personajes y un hilo argumental que llega hasta sobrecoger. En cambio la misma obra en versión manga no es más que un panfleto ecchi lleno de fan-service.

Tras Mai-HiME vino una secuela/spin-off llamada Mai-Otome y algunas series/OVA extra más, sin embargo, si os falta tiempo creo que podéis ahorrarosla. Aunque hay a quién le gusta más esta segunda que la anterior. En mi opinión, Yuki Kajiura se esmeró incluso más con la música en esta segunda serie, pero eso no ayudó a que la historia encandilase tanto como la anterior.

En próximos posts trataré de mencionar más títulos de anime que debe ser visto sí o sí, pero sólo para quien tenga unos gustos más concretos.

Si eres muy tragón de anime, ¿cuál crees que es una rareza que pocos han visto pero debería ser vista por más gente? Coméntalo en este post, onegai shimasu.

domingo, 22 de diciembre de 2013

Lo que distingue al anime

Anime, no según la RAE, son las obras audiovisuales de ficción animada procedentes de Japón.
El término procede de アニメ(anime) que es una abreviatura japonesa de la palabra inglesa "animation".

Dentro de Japón el término se refiere a cualquier obra de animación. Pero fuera de Japón, se refiere a "animación japonesa". Me repito un poco, nada más empezar, para dejarlo claro. Y seguiré diciendo "anime japonés" aunque si es anime, es japonés (o de algún lugar asiático), pero no seré lo suficientemente redundante hasta que quede claro.

Ya escribí un viejo artículo en este blog hace casi 5 años sobre Anime. Entonces me maravillaba del filón descubierto. Cómo Colón descubriendo un continente sin saber bien cuan grande era, pero intuyéndolo. Disperso por todo este blog hay también apuntes más o menos sesudos y frikis sobre el tema.

Ahora quiero matizar mejor las diferencias que hay entre el anime y las obras de otros países. O más que hablar de las diferencias quiero hablar de lo que distingue al anime; obviando la forma en que se hacen obras audiovisuales de ficción en otros lugares.

Esto no es más que un aperitivo de lo que quería escribir hace mucho tiempo y que no cabe en "Otro Blog de Anime" dada su estructura fija de reseñar obras vistas por distintos blogueros y comentarlas.

Mi intención es dejar más claro que hay Anime para todos los gustos; y mencionar obras concretas que a un tipo de espectador determinado le gustaría ver.

Pero al pensar en ello he decidido dividir esa parte en varios artículos, enfocados a cada tipo de audiencia, a lo largo de los próximos meses y empezar símplemente explicando por qué ver anime, o cómo verlo con otros ojos para entender el modo de ser nipón al que se enfoca inicialmente el anime.

1. Suele haber personajes buenos y malos.
En el anime, la línea divisoria entre buenos y malos suele ser muy delgada en muchas obras. Tan delgada que a veces no parece ni existir.


Es cierto que un buen guionista, de cualquier lugar, cuando perfila un personaje antagónico no lo crea como alguien malo, sin más. Sino que piensa en cómo puede poner en dificultades al protagonista haciendo que los intereses de ese personaje se puedan considerar buenos, con motivos, y un modo de ser que puede llegar hasta hacer que el malo caiga bien. (Como ya pasó con Freddy Kruegger. Ese psicópata asesino de adolescentes cuyos padres frieron por su cuenta en un horno y después de muerto decidió seguir con su tarea "mata-pijillos" desde el mundo de los sueños.)

Si un personaje protagonista, presentado como bueno, hace algo malo el punto de vista occidental puede llegar a concluír que el personaje cambió y se volvió malo.

Pero no es así realmente como se presentan los "buenos" y "malos" en el anime japonés. Los actos censurables que realizan algunos personajes no son juzgados por los otros personajes e incluso se incita a la cooperación. Y en ocasiones, se busca la complicidad con el espectador para que no se deje engañar por las apariencias.

Al margen de eso el modo de ser colectivista y el hecho de que aquel que más daño les hizo antes y durante la SGM sea ahora un aliado; y se haya puesto en evidencia el propio lado atroz de Japón, se refleja de un modo u otro en sus obras de ficción actuales con demasiada recurrencia.

Es cierto que el anime japonés se mira mucho al ombligo. Pero, como se verá en el resto del artículo, eso no tiene porque ser un punto en su contra.


2. El mejor final es mikan…
Esta es una asignatura pendiente por aprender incluso por los más incondicionales del anime. Parafraseo el final de temporada de una serie anime sobre anime y cultura otaku que hace un juego de palabras; ya que "mikan" quiere decir tanto "mandarinas"(みかん) como "incompleto" (未完).

El anime japonés no sigue una estructura y cánones predecibles de presentación, nudo y desenlace. Incluso de los manidos anticipación y cumplimiento; causa, efecto.

En el anime el desenlace puede llegar a intuirse y no presentarse nunca.

Dejar las cosas inconclusas es algo más que un "cliffhanger" para que el espectador vea la continuación. Es, en realidad, algo muy arraigado en la cultura japonesa. Algo proveniente de la estética budista zen.

Que dejen cabos sueltos, no significa necesariamente que vaya a haber una continuación. Aunque su productora tenga presupuesto y expectativas de vender bien otra obra relacionada.

Volver a visionar la obra, si es necesario, puede permitir entender mejor el final abierto de algunos anime.

El espectador tiene una cabeza con la que puede completar las piezas. Hacer cábalas. Pensar, simplemente. Algo que se ve en menor grado en obras de otros países.

Los guionistas de anime están altamente influenciados por monjes y grandes filósofos tanto originarios de Japón y países asiáticos próximos, como clásicos griegos, así como más contemporáneos como Kant.



3. Es más importante el cómo que el qué.
Aunque a todo el mundo no le pueda interesar una historia sobre deportes o fantasía lo que está claro es que el argumento suele ser simplemente una excusa argumental para mostrar una historia clásica de modo diferente.

El argumento de las historias japonesas, aunque haya excepciones, suelen ser semillas de poca variedad, según el género y tipo de público perseguido. En cambio, al desarrollarse, las historias suelen volverse más complejas y rebuscadas. Esto es una constante en cualquier serie anime de suficientes capítulos como para tratar de evitar contar lo mismo una y otra vez, o que se note.

Las historias sin argumento definido sobre historias de la vida diaria sin metas definidas son muy populares gracias a los distintos estilos de contar algo cotidiano que le pueden ocurrir a cualquiera desde un punto de vista diferente.

En ocasiones, el modo de contar la historia tiene un director, unos músicos, un diseño de personajes, o un equipo creativo en general, que imprimen un aire especial a cada obra acercándolas a lo que se conoce como arte.


4. Si algo te gusta, (casi) siempre hay más.

El anime y lo que se mueve a su alrededor, manga, música, merchandising, turismo, espectáculos, es una industria que produce ingentes cantidades de series y películas. Y dentro del campo de la animación, Japón es el principal referente mundial en toda la historia reciente del actual siglo y finales del anterior.

Con el paso de los años, los principales estudios japoneses de animación incrementan su ritmo de producción exponencialmente; y es difícil no encontrar algún tema que no se haya tratado en anime.

De modo que si una película o serie te llega a gustar lo suficiente es muy probable que si no hacen una segunda parte, una tercera, un remake, una precuela, un "rebuild", o una edición 3D 4K, al menos habrá pronto otra obra de un mismo autor u otro semejante, que te guste tanto o más que la anterior.

Mayor cantidad no suele implicar mayor calidad. Pero no es tan difícil encontrar algo decente cuando hay variedad donde escoger.


5. Transgresión
Las historias más macabras, apurar los límites éticos, romper las normas sociales establecidas, resaltar fetichismos estrambóticos, provocar asco, asombro, fascinación. Incluso retratar la sociedad tal como es, conforma el modo de transgredir los límites establecidos para un medio de expresión artística al mismo tiempo sirve de instrumento de comunicación sociocultural o de mero entretenimiento y vía de escape para olvidar los problemas más mundanos.


6. Humor
El nivel del humor en el anime japonés puede alcanzar cotas de sofisticación inconcebibles, no sólo mayor que en otras obras de animación sino que en cualquier otra de ficción occidental.


Sin embargo, sea anime o no, cualquier obra de humor lo tiene muy difícil para hacerse notar porque nadie se toma muy en serio el humor que les divierte. Sería algo contradictorio hacerlo. El problema es que, como el humor es tan subjetivo, si una obra de humor no gusta, hay quien sí lo toma en serio y lo critica de mala manera como si le fuera la vida en ello.

Hay muchos tipos de humor, pero lo fundamental es que nos cambie el propio ánimo haciéndonos reir.

Si algo pretendídamente humorísitico no te hace reir es casi seguro que lo estás extrapolando a tu experiencia personal, o en ese momento no tienes ganas de reir. Quizás en otro momento no te apetezca otra cosa que reirte de todo, con todo y por todo y lo hagas sobre todo cuando algo te recuerde a un infortunio personal. Porque si no nos pasasen cosas "malas", tampoco habría "buenas" y éso es, quizás, lo que busca nuestro cerebro al hacernos reir ante cortes, sarcasmos, ironías, sinsentidos, y filosofías profundas.


7. Cultura japonesa
Puede parecer una perogrullada más, de las muchas que suelto, pero para conocer aspectos de la cultura japonesa lo mejor quizás no sea ver películas alemanas sobre ninjas,  o películas de Hollywood de samurais; Lo idóneo es acudir al origen de esta cultura que influye fundamentalmente a los aficionados japoneses.

Lo curioso de la cultura japonesa son lo arraigadas que están en la mentalidad nipona las tradiciones más ancestrales de su historia. Aunque como toda cultura, sus ritos y percepción de los hechos del pasado, cambia con cada generación.

Japón se distingue de otros países por haber pasado de un estado de estilo medieval al mundo industrial de finales del siglo XIX de forma forzada. Eso les ha hecho conservar con más celo aquellos aspectos que los distinguen de otros países y que hoy día no se encuentran si quiera en los países vecinos que les influyeron.

Además la sociedad nipona ha sabido observar el mundo a su alrededor y ponerse un paso por delante en lo que se refiere a adelantos tecnológicos.



De modo que tenemos en un sólo país la fusión de lo ancestral y lo más moderno tratado con el nivel adecuado de respeto.

En la mayor parte del anime se retratan aspectos de la cultura japonesa que a los occidentales pueden resultarnos extraños, pero allí son lo más cotidiano. Tópicos incluso.

El modo de vida urbano, los mangakissa, los karaoke, la música, la TV, sus ambiciosos planes de futuro, el pasado, la cultura del ofuro, los onsen, la gastronomía japonesa, sus deportes más característicos, artes marciales, sus decenas de miles de leyendas y cuentos de fantasmas, el Japón rural, la naturaleza, sus rituales religiosos e infinidad de extrañas costumbres y supersticiones...

En el anime se suelen reflejar algunos aspectos de toda la cultura nipona tratados de forma directa, o en segundo plano, dando a la historia un nuevo sentido con escenario estupendo que aporta un trasfondo extra de increíble riqueza a la obra.


8. Ir más allá

El anime que se hace en Japón tiene el espíritu del "ganbatte", del modo de ser nippon, incrustado no sólo en los argumenos de mucha de sus series y películas sino, por supuesto, en la calidad de lo que se realiza.

Se busca que todos los implicados en una obra den lo mejor de sí. Lo hagan todo lo mejor posible y (si es posible) necesariamente lo hagan un poco mejor todavía.


El nivel de exigencia, e incluso de auto-exigencia, es muy alto. La competición es vista como algo sano y se lleva a niveles que en otros países parecerían absurdos. Se incentiva la competición entre empleados de una misma empresa para lograr que todos den lo mejor posible. En cambio, tienen un techo que no suelen sobrepasar. Ya que, al mismo tiempo que procuran ser los mejores, también han de ser humildes y no destacar más que los demás.

Ese modo de ser, quasi-bipolar, aporta el equilibrio en el anime para lograr unas obras homogéneas pero variadas y rompedoras al mismo tiempo.

martes, 19 de noviembre de 2013

La mitad geek

La curiosidad mató al gato. Pero el dicho se refiere a curiosidad insana.
 

Tener necesidad por saber qué hizo la querida de Luis Alberto José María de Todos los Santos cuando su marido estaba fuera de casa, en lo que viene a conocerse como "culebrón televisivo venezolano", no es curiosidad es... me reservo la calificación pero es fácil hacerse una idea.

Todos tenemos una parte curiosa en nuestro cerebro. Aunque sea por saber qué características especiales distinguen el nuevo teléfono móvil de un amigo, o cosas más frikis como saber cómo se fabrica una impresora 3D en plan DIY.

 
La curiosidad va por grados según la cantidad de esfuerzo que requiera conocer la respuesta y su utilidad.

Hay quien siente curiosidad por todo y trata de conocerlo sin pensar en su utilidad. Y hay quién no siente curiosidad por nada aunque lo aprendido le conllevase un provecho considerable.

Eso son extremos opuestos de lo que es un geek.

Como las cosas nunca son blancas ni negras del todo, podemos decir que tenemos intereses diversos atrayéndonos unas cosas más que otras.

En particular, el mundo de los smartphone tras varios años con PDAs y móviles avanzados, hasta los actuales que se renuevan en plan "añado esto, pero estropeo esto otro, para que el consumidor nunca esté plenamente satisfecho con su aparato y así tener margen para mejorar el mercado..." no me interesa demasiado. Al menos no tanto como veo a mis amigos enloquecer como quinceañeras tras Just1n B1eber, cada dos días por anuncios de modelos nuevos de la marca de móviles de turno. De verdad. ¡Vale ya! ¡Hacéroslo mirar!


En cambio, siempre he sentido gran curiosidad, y la he satisfecho, acerca de tecnologías relacionadas con el mundo audiovisual. Bien sean cámaras, reproductores o nuevas tecnologías en proyectores y pantallas de cine o TV.

Y por supuesto también me interesa la tecnología del software de producción audiovisual, edición de vídeo, efectos y animación 3D.



Tampoco soy muy nostálgico de las retroconsolas. Quizás porque apenas tuve una del albor de los tiempos y poco más. Y los juegos no me interesaron nunca demasiado.

Aunque sí he jugado en Amiga a muchos de sus juegos más famosos, pero no me limitaba a eso. A mí me gustaba más trastear con utilidades. Hasta en tiempos del Spectrum iba a tiendas y preguntaba si tenían cintas de utilidades. Entonces me miraban con cara de raro… Pero salía de ahí con mi cinta de Microhobby con 20 utilidades, o lo que fuera.



Es posible que nuestros intereses sean algo aleatorio. Algo que no se incentiva de no haber cierto factor externo y cierta revolución interna que te impulse a seguir ese camino pero estoy seguro de que sin curiosidad tienes menos vida que un muerto viviente.


¡Vive! Be geek!